Sábado, 20 Febrero 2021 13:37

RuPaul y su habilidad para glamurizar la misoginia Featured

Written by Rick Trejo

Si pensamos en íconos de la comunidad LGBT que han marcado la historia de la televisión, es imposible ignorar a uno de los personajes más excéntricos de la industria: RuPaul. Y es que es casi imposible pasar por alto sus programas de reallity show los cuales, en su momento, daban de qué hablar a una audiencia tan acostumbrada a la heteronorma mediática. RuPaul nos trajo programas en donde el Drag Queen se había vuelto representativo para un público diferente, consiguiendo posicionarse entre los más populares del mainstream, pero, ¿realmente esta clase de shows ofrece la inclusión, diferencia y representación que presume, o sólo se trata de un producto con más de lo mismo, pero endulzado con la mentira de la libertad de expresión?

Para empezar a ahondar más en este tema, primero tenemos que saber qué es el Drag Queen. Bien, este género de expresión artística y dramática nació a mitad del siglo pasado, y se formó como una crítica hacia los roles de género, las clases sociales y la cultura en general, todo a través de un personaje, en donde una persona exagera las características de los estereotipos femeninos a las que, por convención social, se le adjudica al sexo y al género de las mujeres. Este personaje se crea con la intención de representar un concepto en particular, el cual se desenvuelve en torno a un discurso sobre estas mismas características socialmente estereotipadas, que terminan convirtiéndose en una sátira critica de las convenciones sociales. Así mismo, el Drag Queen no tiene género, por lo que puede ser realizado por hombres y mujeres. En la actualidad también ha surgido una variante, el Drag King, cuya diferencia con el Drag Queen es que esta corriente exagera los estereotipos masculinos, y no los femeninos. 

Entonces, ¿Cuál es el problema con los reallity show de RuPaul? Bueno, si bien es cierto que ha dado a conocer de manera superficial la cultura del Drag Queen, no podemos negar el hecho de que, desde sus inicios en la televisión, el programa ha carecido de participantes de la comunidad trans, así como también ha excluido la integración de mujeres cisgénero.

Aunque RuPaul ya es más cuidadoso con lo que dice, en repetidas ocasiones ha sostenido que en sus shows no se aceptarían personas trans, y hubo un momento en el que se refirió a Miss Universo como el Drag Queen para las mujeres, lo que no sólo hace relucir su ignorancia sobre esta forma de expresión artística, sino que influye mucho en el pensar colectivo. ¿Por qué digo esto? Porque RuPaul ya se ha apropiado del Drag Queen, y siendo una figura pública y con mucha influencia dentro de canales de entretenimiento, ha coseguido convertir el Drag Queen en un espectáculo barato en donde se fomenta la narrativa equivocada de que este ha sido creado exclusivamente para varones homosexuales, destruyendo a la vez el propósito crítico que originalmente señalaba el Drag Queen, sobre las masculinidades impuestas en los hombres heterosexuales.

Sé que a muchos se les hace difícil asumir que un ícono como RuPaul este normalizando conductas que pueden afectar de manera negativa a la comunidad LGBT, principalmente porque se ha proyectado como un símbolo de la libertad de expresión, pero piénsenlo un poco más: cuando intentamos crear una imagen mental sobre el Drag Queen, se tiene como referencia los programas de este sujeto, los cuales abogan poco por hacer hincapié en los temas que originalmente buscaba tocar el Drag Queen. RuPaul ha convertido esto en un lamentable circo en donde lo más memorable son las disputas glamurosas, los insultos ingeniosos y las estrellas invitadas que poco saben del tema. Sumémosle a esto que ha permitido que se tomen los estereotipos sobre la feminidad como un insulto, así como la ridiculización a través de la figura de una mujer.

Podemos decir que RuPaul ciertamente sabe entretener a su público, pero no podemos decir lo mismo sobre educar, porque aún después de tantos años de emisión, sigue fomentando todo aquello con lo que el Drag Queen va en contra, y esto ha hecho que hoy en día el verdadero arte del Drag Queen se vea afectado por la comedia televisada en el que lo han transformado.

RuPaul no es la reina de las Drags, como se autoproclama, porque esta forma de arte no cree en jerarquías. Es simplemente otro producto de una cultura misógina y excluyente, pero disfrazados con glamour y la falsa idea de la aceptación; es el recordatorio de que pertenecer a una comunidad no evita que la dañes.

Redes sociales

Contacto

Teléfono y fax: 1921200 Ext. 5425
Correo electrónico: tribunadequeretaro@gmail.com