Martes, 01 Diciembre 2020 08:42

Brujas y virus: potenciado los miedos ancestrales

Written by Joaquín Antonio Quiroz Carranza

El miedo es una señal de alarma que ha permitido la evolución de la especie humana, sin esta alarma los individuos no se apartarían de un peligro o amenaza real o imaginaria.

Con un poco de amor sobrevivo, sobrevivo pecado, castigo. Con un poco de amor yo me salvo, sólo un poco de amor y soy algo

Silvio Rodríguez

 

Entre los siglos XV y XVII, el poder hegemónico impuso el terror global utilizando como pretexto a las mujeres que se oponían a ser gobernadas por lo masculino; a ellas se les denominó brujas y se les aprovechó para crear una imagen de lo maligno. Las brujas —de acuerdo al libro “Malleus maleficarum”, conocido como el martillo de las brujas— causaban enfermedades, muertes, pérdida de cosechas, desaparición de niños, tentación sexual, entre otras cosas; eran —en suma— la encarnación de la imperdonable rebeldía contra los poderosos.

No existen datos precisos que den cuenta de la cantidad de mujeres y hombres practicantes de terapéuticas alternativas que fueron acusados de brujería y sometidos a tortura física y mental, llevándolos a muerte por hambre, enfermedad o en la hoguera. Algunos autores hablan de cantidades inferiores a 100 mil, otros señalan que fueron millones de seres humanos.

Todavía hoy los saberes populares hablan de las brujas, de niños chupados, sortilegios, ungüentos mágicos y elíxires, todo ello en voz baja y dándole una connotación de “creencia popular” y no deja de causar risa en los ciudadanos “urbanos e informados”; y en otros, miedo.

El miedo es una señal de alarma que ha permitido la evolución de la especie humana, sin esta alarma los individuos no se apartarían de un peligro o amenaza real o imaginaria, como puede ser un precipicio, un animal agresivo o venenoso, o un vehículo veloz. Cuando el miedo es utilizado para someter a los individuos se denomina terror. El terror puede ser practicado por el Estado, por poderes supranacionales, eclesiásticos o de cualquier otra naturaleza, su accionar se denomina terrorismo.

Si bien es cierto que los microorganismos existen y forman parte de la biodiversidad, y que muchos de ellos parasitan y causan enfermedades a los humanos, siendo algunas de ellas leves, otras graves y mortales, el problema radica cuando su existencia se utiliza para potenciar el miedo ancestral a la muerte. El miedo potenciado aterroriza y provoca comportamientos sociales anómalos e irracionales.

El miedo a la muerte por COVID-19 se ha exacerbado, el conteo de fallecidos se lleva como un tablero de mundial de futbol, la politización y uso de medidas fuera de cordura enerva y estresa a la población. Será necesario a mediano plazo estudiar las consecuencias sobre la salud humana del manejo informativo en esta crisis global, y entonces sabremos cuántos fallecieron por el virus, con el virus y cuántos por miedo, estrés, depresión e ira causados por los procesos de contra-información; y habrá que señalar y responsabilizar a esos pseudo-informadores.

La mejor vacuna es la armonización del comportamiento humano: eliminar la ingesta de productos chatarra e industrializados, eliminar el uso de sustancias químicas y drogas farmacéuticas, la ingesta de alcohol, de tabaco y sustancias que alteran la conciencia, eliminar los odios, los rencores, los miedos y las tristezas. Potenciar los afectos, la solidaridad, los abrazos; en suma, el amor al prójimo.

Desarrollar un comportamiento armónico en todos los aspectos de la vida garantiza una vida feliz y sana; por su parte, un comportamiento no armónico conlleva enfermedad y malestar. La opresión y explotación económica desgastan el cuerpo y empobrecen el alma, la libertad y la equidad, fomentan la salud.

 

En El Ahuehuete, herbolaria se ofrece orientación y consulta gratuita vía telefónica o whatsapp 442-3775127.

Redes sociales

Contacto

Teléfono y fax: 1921200 Ext. 5425
Correo electrónico: tribunadequeretaro@gmail.com