Lunes, 15 Febrero 2021 00:00

Eugenio Martínez Bravo: médico y científico rebelde

Written by Joaquín Antonio Quiroz Carranza

Un principio justo, desde el fondo de una cueva, vale más que un ejército.

José Martí

 

El ser humano, más allá de las etiquetas, sobrenombres o títulos académicos, es un ser social o antisocial. Contribuye al bienestar social con sus virtudes y carencias, o se desliga socialmente y se concentra en las mezquindades del lucro y del consumo superfluo.

Eugenio Martínez Bravo fue de los primeros, de esos hombres que luchan por hacer posible la utopía.

Nació en Orizaba, Veracruz el 19 de noviembre de 1922, hijo de Eugenio Martínez Lazzari y Soledad Bravo Huesca, egresó como médico cirujano por la UNAM (1950-1956), estudió un posgrado en Cancerología, Radioterapia y Medicina Nuclear en la UNAM en 1964 y realizó una Especialidad en Protección contra Radiaciones en la Universidad de Rochester, Nueva Jersey, Estados Unidos en 1966, fue profesor en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, docente investigador en la Universidad Autónoma de Zacatecas (1980) y Profesor Emérito del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba, fundó y desarrolló la terapéutica denominada microdosis sobre las cuales escribió varios libros. Su esposa fue Dora Olivares, sus seis hijos fueron: Eugenio, Fernando, Ernesto, Noemí, Pablo y Brenda.

Laboró en el IMSS, ISSSTE y la Secretaría de Salubridad y Asistencia (1954-1972), participó activamente en los movimientos rebeldes y apoyó a la guerrilla socialista de México. Fue colaborador de la revista “Siempre” y de la Asociación Cívico Nacional Revolucionaria (ACNR) de Genaro Vázquez Rojas, Miembro del Partido Comunista Mexicano en Monterrey y del Comité Nacional del Movimiento de Liberación Nacional. Según los expedientes de la extinta y funesta Dirección Federal de Seguridad (DFS) dependiente de la Secretaría de Gobernación, Eugenio Martínez Bravo era “un elemento comunista”.

En mayo de 1971 visitó a Genaro Vázquez Rojas en Guerrero y contribuyó con su guerrilla enviando medicamentos. Junto con el Dr. Gutiérrez formó el Comité “Flores Magón” para difundir la causa de la ACNR. El 11 febrero de 1972 es detenido, torturado y encarcelado en la penitenciaría de Chilpancingo, los cargos “privación ilegal de la libertad, plagio, asalto, robo y asociación delictuosa” acusaciones realizadas por el gobierno por sus vínculos con la guerrilla de Genaro Vázquez Rojas. Permaneció preso tres años, durante los cuales realizó algunas de las primeras pruebas de su concepto de microdosis utilizando fármacos, con la finalidad de ayudar a los internos del penal con los limitados recursos disponibles en la enfermería del reclusorio.

Al salir de prisión, en 1975, el médico Eugenio Martínez Bravo se incorporó como profesor titular de fitofisiología en la facultad de Agronomía de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (1975-1978) y a partir de 1978 como investigador de la Universidad Autónoma de Zacatecas, donde desarrolló ampliamente sus trabajos en microdosis. Sistematizó la información obtenida y la presentó en el Primer Congreso Internacional de Medicina Tradicional que se celebró en Cuernavaca, Morelos.

En ese evento la delegación de Cuba lo invitó a proseguir sus trabajos en la isla, donde pudo identificar las vías de aplicación de las microdosis y precisar su hipótesis terapéutica. Eugenio Martínez Bravo falleció el 16 de enero de 2003.

Como todo ingenio de los humildes, por los humildes y para los humildes, las microdosis se han dispersado, en la práctica, mediante procesos marginales y alternativos, de “boca en boca”, sin mercadotecnia, pero con un profundo amor al prójimo. En el ambiente científico, se cuenta, en la actualidad, con diversas publicaciones en revistas internacionales e indexadas que avalan la hipótesis terapéutica de Eugenio Martínez Bravo.

Particularmente “El Ahuehuete, herbolaria”, emprendimiento autogestivo, fiel a la tradición herbolaria mexicana, contribuye a la salud comunitaria ofreciendo consulta gratuita y una serie de 84 tipos diferentes de microdosis que incluyen 123 plantas medicinales, con las cuales se atienden más de 200 afecciones estacionales o crónico-degenerativas, estimulando las funciones de órganos y tejidos, contribuyendo así a mejorar la calidad de vida de las personas.

En “El Ahuehuete, herbolaria” se coincide con el pensamiento social del médico Eugenio Martínez Bravo y cotidianamente se contribuye para hacer posible la utopía de recuperar y conservar la salud comunitaria, pues se reconoce como afirmaba Ernesto Che Guevara que “la salud es resultado del esfuerzo de toda la comunidad”. Para mayores informes y recibir consulta y orientación gratuita se puede llamar al 442-3775127 o enviar whatsapp.

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