Lunes, 15 Febrero 2021 00:00

La “intelectualidad” intrascendente

Written by Alonso V. Moyers

No es exclusivo de México: las élites académicas y culturales están, por decirlo coloquialmente, “de vacas flacas”. Hay varias hipótesis que se podrían trazar al respecto, aunque haría falta una investigación seria, algo similar a lo que hizo Pierre Bourdieu en La Nobleza del Estado.

Se me ocurre, para comenzar, que los sistemas de recompensas no ayudan mucho. Las dificultades para conseguir una plaza en la universidad son buen ejemplo. Casi todas las instituciones privilegian una serie de temas, y una forma específica de abordarlos. se puede entender por qué lo hacen: gobiernos y organismos internacionales por igual, financian cierto tipo de investigación; los premios, becas y plazas, van para trabajos que cumplan con las exigencias de ese mercado de las ideas. Algunas tienen cierta sofisticación; sobre todo, metodológica.

Que no se malentienda: el saber técnico tiene relevancia y sirve para explicar, entender y problematizar ciertos aspectos sociales. Pero privilegiar el método por encima de los conceptos, sobre la reflexión abstracta y, especialmente, sobre la creatividad (o la imaginación sociológica, como la definiera Mills), tiene efectos sobre cómo pensamos y construimos nuestras comunidades políticas.

La reflexión y discusión públicas son características de cualquier sociedad. Por eso importa la calidad del debate y de las ideas que circulen en la esfera pública. Y por eso debería tener alguna relevancia lo que pudieran decir ciertas personas. Que pierdan esa posición es indicativo de algo; generalmente, que sus ideas ya no sirven. Cabría entonces preguntarnos si alguna vez sirvieron.

No es necesario detenerme en nombres, aunque podría ser interesante reparar en apellidos, regresando a Bourdieu. Sin embargo, me concentro en las ideas y los espacios en que se reproducen. Tal vez no se había reparado mucho en ello porque nadie les había disputado el espacio, ni la relevancia. Se tenía eso sí, buena idea de quiénes eran, qué intereses representaban y a quiénes le devolvían las cortesías. Algunos otros personajes mantenían un poco de dignidad, por lo menos.

Luego llegó 2018.

La lista de críticas hacia el gobierno es prácticamente tan larga como la de cualquier otro, y por la forma de ejercer el poder, se deberían agregar otras. Dicho eso, es interesante observar la ira delirante con la que se expresa buena parte de los otrora relevantes intelectuales; sus conjeturas, conclusiones y desplegados. No deja de ser cómico, tampoco.

Uno de los pocos logros de este gobierno (y sobre todo del presidente de la República, realmente) se puede palpar en la desesperación con la que dichos intelectuales dan tumbo tras tumbo, algunos de ellos bochornosos. Y es un logro porque se ha revelado su falta de ideas, de conexión con la realidad y clasismo.

Es curioso, todos los días, de una manera u otra, acusan al presidente de ignorante, al mismo tiempo que se lamentan porque los funcionarios y miembros del partido mayoritario, “son muy feos”. O, en el colmo del ridículo, escriben columnas sacadas de los delirios de la guerra fría; ellos, que acusan a AMLO de querer regresar a México a los años setenta.

Redes sociales

Contacto

Teléfono y fax: 1921200 Ext. 5425
Correo electrónico: tribunadequeretaro@gmail.com