Viernes, 21 Agosto 2020 15:46

Regular la publicidad política en Facebook

Written by Sergio Rivera Magos

Lejos quedó la promesa digital que anunciaba una democracia plena y robustecida por el debate y la participación política en la red. Lo que hoy vivimos no corresponde a la esfera pública soñada, no tiene que ver con el ciberciudadano de una Atenas virtual en donde todas las voces se escucharían derivando en inevitables consensos. La ilusión de un ágora virtuosa más allá de la vieja y predigital política se convirtió al final en un simple espejismo.

Las benditas redes sociales pronto mutaron para convertirse en un campo minado lleno de fake news, bots, y trolls inagotables. La visión idealizada de Internet descansaba en la noción de una red horizontal, ciudadana y libre de los vicios del poder que subsanaría —entre otras cosas— los déficits de la democracia. Sin embargo, ha quedado claro que las redes sociales son espacios de lucha política e ideológica en donde el fair play no está garantizado.

El uso de las redes sociales en campañas políticas es diverso, desde los perfiles monótonos de políticos que están por estar (sin intención de interactuar con los votantes), hasta elaboradas tramas para instalar narrativas, orientar la opinión pública o intoxicar el ánimo de la campaña.

En este contexto, desde el pasado 5 de agosto, Facebook decidió normar la publicidad relacionada con campañas políticas, la cual será verificada transparentando su origen mediante una etiqueta que pondrá a disposición de los interesados: quién pagó, el público al que se dirigió la campaña publicitaria, así como la cantidad pagada por la misma. Además de la información acerca de lo contratado, esta red social comprobará que se trata de un anunciante con base en México, solicitándole dirección, razón social y documentos emitidos en el país que acrediten al responsable de la publicación.

La iniciativa de Mark Zuckerberg por regular sus redes sociales no es resultado de su ética empresarial o de una repentina toma de conciencia, es producto de la suma de varias demandas y presiones de la sociedad civil, marcas comerciales y gobiernos alrededor del mundo. Envuelto en escándalos desde ‘Cambridge Analytica’ a la fecha, Facebook ha pasado de ser la red social amigable y casi omnipresente, a un emporio digital que se vale de la escasa gestión de la privacidad de sus usuarios y de la economía del algoritmo.

Las presiones también han venido de mandatarios como Donald Trump y el propio Presidente de México. Resulta paradójico que aquellos que como candidatos glorificaron a las redes sociales, como gobernantes pretenden desactivarlas. López Obrador, que ayer las amaba, hoy las ve como espacios decadentes que generan ataques provenientes del ciberespacio conservador.

Es positivo desde luego, que ante la descomposición y uso perverso de las redes sociales se implementen medidas que acoten a aquellos que quieran valerse del anonimato o la simulación: siempre será preferible la autorregulación que el peligro de la reglamentación venida del gobierno. Celebremos la decisión de Facebook de establecer reglas del juego que transparenten la publicidad política en campaña.

Redes sociales

Contacto

Teléfono y fax: 1921200 Ext. 5425
Correo electrónico: tribunadequeretaro@gmail.com