Lunes, 10 Febrero 2020 00:00

¡Es la salud, estúpidos!

Written by Omar Arcega E.

“El dinero no es la felicidad, pero como se le parece”, dice el adagio popular. Lo mismo ocurre con la salud, pues sin ella, la existencia es menos tolerable y en casos extremos, llena de angustia y dolor. Es por ello, que el acceso a un sistema de salud se menciona en la declaración de los derechos humanos de la ONU.

Sin embargo, el acceso a los sistemas de salud es un tema vulnerado por las lógicas económicas que nos dominan: ‘outsourcing’ perverso y contratación por honorarios. Prácticas a las que se recurren para reducir costos. Esto genera que cada vez un mayor número de empleados y familias carezcan del acceso a un sistema de salud. Una forma de resolver esto son los servicios privados, pero en una sociedad de bajos salarios como la nuestra, esto solo queda al alcance de pocos privilegiados.

Este es el contexto el hacía tan necesario el Seguro Popular creado en el 2003. Los análisis indican que no era el sistema perfecto, pero alivió las necesidades de salud de decenas de millones de mexicanos. Ahora ha desparecido y se sustituyó con un organismo creado sin la suficiente planeación, sin pruebas pilotos previas, en un afán de centralismo y, si me apuran, de autoritarismo. Un desastre que se hizo patente desde el 1 de enero del 2020.

Uno de los retos para la administración federal es hacer operativa esta ocurrencia. Para ello debe aceptarse las propuestas de los gobernadores, pues las necesidades y recursos de cada estado son distintas. Solo desde los contextos locales se puede generar un sistema que auxilie a los que se les ha arrebatado este derecho.

El problema es complejo, pues no basta que se generen reglamentos o leyes secundarios, es necesario que se doten de los recursos necesarios para el pago de médicos, enfermeras y gastos de operación, esto implica que las partidas presupuestales aumenten: Al respecto, se presentará en las próximas semanas una iniciativa en el senado para que se le otorgue el 3 por ciento del PIB a los temas de salud. Al mismo tiempo, debe haber un mayor control y transparencia en los recursos asignados, pues las “fugas” en las secretarias de salud estatales son un secreto a voces.

Querétaro es un estado con serias deficiencias en su infraestructura de salud pública. En el tercer trimestre del 2000 el 50 por ciento de la población ocupada carecía de seguridad social, en el mismo trimestre, pero del 2019 es el 52.4 por ciento, podrá argumentarse que es un aumento pequeño, pero en una sociedad que se vende como tierra de oportunidades esto es escandaloso. Pues el porcentaje debería descender en lugar de aumentar.

Por todo ello, es urgente que se llegue a un acuerdo rápido, justo y coherente en como trabajaran los gobiernos estatal y federal para atender el tema. Es prioritario que el INSABI renuncie a los afanes centralizadores, pero el mismo tiempo, de los gobernadores debe existir el compromiso más firme para disminuir las corruptelas de las oficinas estatales. En juego está el bienestar y la vida de millones de mexicanos. Este tema debe estar por encima de partidos, pues ¡Es la salud, estúpidos! Más de la mitad de la población sin acceso a la salud es un drama que una sociedad del siglo XXI no debería permitir.

Twitter: Luz_Azul

Redes sociales

Contacto

Teléfono y fax: 1921200 Ext. 5425
Correo electrónico: tribunadequeretaro@gmail.com