Viernes, 21 Agosto 2020 15:22

Corrupción ¿mal invencible?

Written by Salvador Rangel

La corrupción es uno de los problemas que más dañan al país, no hay credibilidad del ciudadano en las autoridades, de cualquier nivel, debilita el Estado de derecho.

El tema de la corrupción parece ser el preferido en todas la campañas políticas de cualquier candidato a un puesto de elección popular o de cualquier nivel.

En la campaña presidencial de Miguel de la Madrid, resultaba paradójico que en sus mítines hablara de la lucha contra la corrupción, cuando los periodistas que lo acompañaban tenían los gastos pagados por el partido, todos sabían que los asistentes no estaban ahí por voluntad, sino que habían sido presionados por su sindicato, por el líder de la colonia o por un político local para quedar bien con el candidato.

En sus mítines, mil trescientos, a lo largo y ancho del país, prometió acabar con la corrupción, construir una sociedad más igualitaria, e impulsaría mecanismos para reducir la discrecionalidad de la administración pública.

Y Miguel de la Madrid da un golpe de timón contra la corrupción, el 31 de julio de 1983, en sesión de la Cámara de diputados convertida en Jurado de Procedencia desafuera al senador Jorge Díaz Serrano, quien fuera director de Pemex en el gobierno de López Portillo, acusado de comprar dos buque-tanques con sobreprecio; la votación fue unánime con 364 votos y a las 20:20 horas ingresaba al Penal Sur de la Ciudad de México.

Tal parecía que se castigaba a un corrupto, no nada eso, era una venganza política del ya presidente Miguel de la Madrid; Jorge Díaz Serrano fue un serio postulante a la Presidencia y en esos tiempos se pagaba caro esa osadía, a Diaz Serrano le costaron casi cinco años de prisión, salió de la cárcel en julio de 1988, cinco meses antes de que Miguel de la Madrid concluyera su sexenio.

El 27 de mayo de 2015 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la creación del Sistema Nacional Anticorrupción a fin de fin de prevenir, investigar y sancionar la corrupción. Como su nombre lo indica, el Sistema tiene el carácter de nacional, por lo que aplica a las autoridades de nivel federal y estatal, así como de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, organismos constitucionalmente autónomos, como lo son las autoridades electorales o los institutos de transparencia. Otro elemento fundamental en la construcción del Sistema es privilegiar la participación ciudadana, en coordinación con las instancias públicas, en la lucha contra la corrupción.

Y… pasan los años y la corrupción como enredadera crece, crece y crece, pero todo mundo en su ámbito es enemigo jurado de este mal, desde la presidenta del comité de padres de familia de una modesta escuela primaria hasta el más encumbrado político del país. Existen leyes que sancionan cualquier ilícito, el problema es que no se aplican, lo que provoca que entre el infractor y el corrupto crezca la percepción de que no serán sancionados. Y cuando son descubiertos, no se castigan, salvo que exista presión de los medios de comunicación o de la sociedad, momento en que la autoridad actúa.

Los presuntos corruptos, principalmente figuras importantes de la política, al término de su gestión son candidatos plurinominales de sus partidos a una diputación o senaduría y así quedan protegidos con el fuero constitucional, por tres o seis años, tiempo en que prescriben los supuestos actos ilícitos cometidos.

Otros son nombrados embajadores o cónsules y quedan fuera de los reflectores, es decir, el dulce exilio.

Y los nostálgicos recuerdan al político veracruzano César Garizurieta, alías ‘El tlacuache’, quien acuñó una frase inolvidable: –Quien vive fuera del presupuesto, vive en el error

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Redes sociales

Contacto

Teléfono y fax: 1921200 Ext. 5425
Correo electrónico: tribunadequeretaro@gmail.com