General Tribuna

CEDH, a recuperar “credibilidad moral”

·        Debemos impedir “juego de partidos” en elección: Nadia Sierra

·        30% de los aspirantes, ex comisionados de la CEIG o trabajadores de la CEDH

·        Ortega Osorio se ampara ante resolución de diputados

 

Miguel Tierrafría / Angélica H. Morales / Martha Flores / Hilda Barbosa

Páginas 5-11

 

Comenzó el proceso de sucesión en el cargo de presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH).

Ante la convocatoria emitida por la Junta de Concertación de Política de la LVI Legislatura, se inscribieron 19 aspirantes, de los cuales seis son ex comisionados de la CEIG (María Pérez Zepeda, Miguel Servín del Bosque y Rodolfo Vega Hernández) y trabajadores de la CEDH en el periodo de Adolfo Ortega Osorio (César Pérez Guzmán, Araceli Moreno Porras y Salvador Sosa Ocampo).

César Pérez Guzmán, secretario general del Sindicato de los Trabajadores de la propia Comisión y quien contiende por cuarta ocasión por la presidencia, manifestó que la prioridad debe ser “recuperar la credibilidad moral” de la Comisión, que –dijo– se ha perdido en los últimos años.

Nadia Sierra Campos, quien fue la primera candidata en registrarse el viernes 27 de enero, consideró que la elección del nuevo presidente de la CEDH puede convertirse en un parteaguas para propiciar “un cambio radical en las decisiones públicas”, de manera que los organismos autónomos dejen de ser vistos por los partidos políticos como un botín de “cuota y reparticiones entre ellos”.

Por su parte, Adolfo Ortega Osorio, quien finaliza su periodo el domingo 11 de febrero, se amparó ante el Juzgado Segundo de Distrito, por la resolución que tomaron integrantes de la LVI Legislatura, de impedirle competir por su reelección en el cargo.

Guillermo Velázquez y el arte de ser trovador del destino

Miguel Mejía

Páginas 18 y 19

 

Sin duda Guillermo Velázquez es uno de los grandes exponentes del huapango arribeño, quien comenzó su carrera artística en la década de los setenta.

La narración siguiente se realizó en su estudio, donde el poeta era acompañado por su perra llamada “Patatina”, que es una criolla con genes de Pastor Alemán. Ahí los libreros están repletos de discos, libros y una gran gama de juguetes tradicionales.

“El destino para los huapangueros (…) era asumir no solamente un medio para sobrevivir, un medio laboral, sino era asumir la consciencia de que haciendo música y versificando estás haciendo algo importante para los demás: haciendo fiesta, haciendo jolgorio, alegrando a unos novios en una boda, consolando a los dolientes de un angelito en un velorio”, expresa el huapanguero.

 

Lista comisión para reforma electoral de la UAQ

Página 3

‘Viable’ construir dos líneas de Metro

Eduardo Martínez / Ricardo Lugo

Página 4

OPINIÓN

Derechos humanos y farsa global

Juan Carlos Martínez

Página 13

Créditos para la educación privada y restricción presupuestal para la educación pública

Ángel Balderas

Página 14

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