Lunes, 15 Marzo 2021 00:00

Dios, miedo, pandemias y vacunas

Escrito por: Joaquín Antonio Quiroz Carranza

Pobre memoria es aquella que sólo funciona hacia atrás

Lewis Carroll (1832-1898)

 

Este corto periodo de historia de la humanidad, llamado por algunos “el tiempo perdido”, el año “cero”, “la cuarentena”, “el encierro”, entre otros epítetos, es la síntesis de siglos de existencia de un modelo de incivilización humana, un largo periodo de egocentrismos humanos, desde aquel paradigma destruido por Galileo, de que la Tierra era el centro del universo, hasta aquellos donde el ser humano es una criatura divina cuya misión es apropiarse de la naturaleza, y ni qué decir de las ideologías, banderas, fronteras, intereses económicos, fobias y demás manifestaciones del EGO.

El ego, es un sentimiento de superioridad respecto a todo lo que rodea a lo humano y que se manifiesta en desprecio hacia todo lo diferente del paradigma hegemónico, de esta manera se rechaza lo femenino, lo masculino, el comportamiento del infante, del joven, del adulto mayor, las preferencias sexuales, los colores de piel, estaturas, corpulencias y otras particularidades de la diversidad y riqueza de lo humano, señalando que lo diferente no es adecuado, es insano, anti-natura, es amoral, feo, asqueroso, repudiable, etc.

Así mismo se debilitan los ecosistemas, se extinguen especies y con ello se destruyen los equilibrios, lo que conlleva a la dispersión de organismos cuyo “encierro” estaba determinado por las relaciones bióticas y cadenas tróficas. El ego del consumismo libera partículas atmosféricas que potencian cambios en los fenómenos meteorológicos: huracanes, inundaciones, sismos, terremotos, plagas y todo aquello ya anotado en las Sagradas Escrituras.

La memoria sólo es útil si su luz nos permite iluminar el porvenir, recordar debería ser un ejercicio para prevenir, para imaginar escenarios y en consecuencia tomar las providencias necesarias para evitar sufrimientos de cualquier naturaleza, sean del cuerpo o del alma. De lo contrario se acelera la extinción de este milagro llamado vida humana.

¿Qué aprendemos de este año “cero”? Todos aquellos que piden la vacuna como amuleto para recuperar la normalidad ¿son normales? La normalidad es la incivilización del progreso: contaminación, hacinamiento urbano, consumo superfluo, soledad, rencor, morir si haber vivido, como dijera Fromm.

La vida es un milagro, única oportunidad para estar en este plano existencial, el propósito divino de cada individuo es ser feliz y la misión, compartir esa felicidad, nada más: amar al prójimo como a uno mismo, sentencia simple y compleja al mismo tiempo. Encontrar el equilibrio implica un gran esfuerzo de reflexión, este periodo de cuarentena es la oportunidad para darnos una oportunidad.

Redes sociales

Contacto

Teléfono y fax: 1921200 Ext. 5425
Correo electrónico: tribunadequeretaro@gmail.com