Lunes, 25 Enero 2021 15:31

Estar o no estar en WhatsApp

Escrito por: Sergio Rivera Magos

Al ser una plataforma tan fuertemente instalada en los usos y prácticas de millones de usuarios, difícilmente se podrá prescindir del todo de ella

WhatsApp ha postergado la fecha para que los usuarios acepten los cambios en el uso de datos que había anunciado, y que entrarían en vigor el 8 de febrero. La plataforma digital comunicó que las medidas entrarán en vigor hasta el 15 de mayo, dando así oportunidad a los usuarios de que las conozcan mejor y puedan disipar dudas. La compañía de mensajería afirma que hubo gran desinformación respecto a las medidas planteadas, por lo que estos tres meses servirán para que comunique mejor a sus usuarios la naturaleza de los cambios.

Aunque —en efecto— la comunicación de un asunto tan sensible fue mala y desconsiderada, lo que impulsa a esta empresa a recular es la más grande migración de usuarios de una plataforma de mensajería a otra de la que se tenga noticia. Tan sólo en 72 horas migraron a Telegram 25 millones de cuentas, cantidad que difícilmente en condiciones normales Telegram hubiera conseguido a partir de las características de su servicio.

WhatsApp se ha convertido en la aplicación para mensajería más popular en el mundo, no solo por su facilidad de uso, sino por su extensa diseminación social abarcado no sólo a las generaciones millennial o centennial, sino a adultos que la utilizan intensamente para diferentes fines. En México es la aplicación de mensajería más popular, con gran crecimiento durante la pandemia. Según datos de los observatorios de consumo digital Hootsuite y We are social, el 65 por ciento de la población usa Internet a diario, y el 87 por ciento de esta utiliza WhastApp, convirtiéndola en la plataforma de uso cotidiano de mensajería dominante en nuestro país.

Hasta antes del anuncio de la postergación de los cambios, la pregunta recurrente era si deberíamos dejar WhatsApp para mudarnos a plataformas menos demandantes y con una menor explotación de nuestros datos. El primer impulso de los usuarios indignados fue migrar a Telegram, por ser una opción más conocida, y a Signal por la reputación de ser una red social centrada en la seguridad y protección de datos.

La relación entre las empresas de Mark Zukenberg y los usuarios de Internet sigue en tensión, pues Facebook es permanentemente cuestionada, primero por el abuso en la explotación de los datos digitales de los usuarios —que alcanzó su pico con el escándalo de Cambridge Analytica— por acumular un poder inusitado que va más allá de lo económico y por permitir el tráfico incesante de Fake news.

La controversia más reciente es la suscitada por la decisión de suspender a Donald Trump su perfil de usuario. La suma de eventos y controversias relacionadas con redes sociales sugiere una urgente reflexión acerca de los derechos de los usuarios, la legitimidad de las políticas de uso de datos y la pertinencia de los mecanismos de retiro o cancelación de cuentas.

El tema es difícil, pues entraña diferentes lecturas y posiciones al respecto. En el caso de WhatsApp, resulta positivo que la partida de los usuarios y la crítica hacia la empresa hayan logrado, por lo menos aplazar la imposición planteada. Pero hay una realidad contundente, y es que, al ser una plataforma tan fuertemente instalada en los usos y prácticas de millones de usuarios, difícilmente se podrá prescindir del todo de ella.

Lo que sucederá eventualmente, es que los migrantes ampliarán su estrategia de uso de estas plataformas, utilizando algunas de ellas a conveniencia para determinados temas y relaciones y otras para una comunicación más estandarizada a través de WhatsApp; pero la idea de abandonar del todo esta aplicación se antoja difícil.

No basta con descargar una nueva plataforma, el asunto no es tan sencillo, el éxito de las aplicaciones de mensajería no depende solo de sus ventajas competitivas, sino del nivel de penetración entre los internautas. Muchos llegaron a WhatsApp obligados por la socialización de su uso, a riesgo de quedar desconectados si no se subían al tren de la comunicación por mensajería vinculado inevitablemente a WhatsApp.

Somos una sociedad que no ha acabado de aceptar la condición de vigilancia y uso de datos que las plataformas digitales nos imponen, y qué bueno; pero estos actos de rebeldía acaban por diluirse cuando la burbuja de sospecha e indignación se esfuma, es entonces cuando volvemos a la lógica de lo práctico y aceptamos condiciones impuestas, por abusivas que parezcan, privilegiamos siempre la comodidad y el acceso frente a la lucha contra los gigantes digitales.

Redes sociales

Contacto

Teléfono y fax: 1921200 Ext. 5425
Correo electrónico: tribunadequeretaro@gmail.com