Lunes, 22 Marzo 2021 00:00

Campañas electorales y pandemia

Escrito por: Sergio Rivera Magos

La prolongada pandemia ha impuesto nuevos escenarios y condiciones para la comunicación política. Ante la imposibilidad de realizar eventos que generen concentración de personas o formatos colectivos, las campañas políticas habrán de descansar en buena medida en lo digital.

Los procesos electorales se han visto seriamente afectados por la contingencia derivada del COVID-19, según datos del Institute for Democracy and Electoral Assistance, afirman que hasta ahora se han cancelado o pospuesto al menos 72 procesos electorales alrededor del mundo, y aquellos que sí se llevaron a cabo, tuvieron que adecuarse a las medidas sanitarias imperantes.

Este año en México tendrá lugar la elección más grande de la historia nacional. Se renovará la Cámara de Diputados y se competirá por 15 gubernaturas; el proceso compromete la elección de más de 21 mil cargos incluyendo alcaldías. El reto en esta oportunidad es mayúsculo, ya que la pandemia impide el despliegue del tradicional marketing político donde la campaña tierra y el aprovechamiento pleno de la estructura y experiencia en este formato resultan decisivas. Hoy los equipos de campaña están obligados a conectar con los votantes a través de plataformas y recursos digitales.

Los estrategas electorales tienen que aprovechar al máximo las redes sociales para comunicar la imagen y propuesta de los candidatos, obtener información de los votantes, llamar a la acción al voto duro y persuadir a los indecisos.

Desde el inicio de la pandemia, ante lo inevitable del distanciamiento social, Internet ha sido el recurso obvio para mantener en funcionamiento la vida social y los asuntos públicos. Si bien es cierto, ya se venía dando un proceso de digitalización del marketing político con la paradigmática campaña de Barack Obama en el 2008, el COVID-19 aceleró la implementación de estrategias digitales.

Aunque la campaña tierra seguirá siendo relevante, está acotada; deberá sin duda acompañarse de un uso intensivo de las redes sociodigitales, de la compra de publicidad en estas plataformas y del desarrollo de aplicaciones y recursos digitales propios de los diferentes actores en la elección. Ante la enorme oferta de candidatos y contenidos, se deberán producir mensajes personalizados y originales que puedan atraer la atención de los votantes.

Para lograr el nivel necesario de personalización y la identificación de nichos de votantes, será necesario escuchar a los internautas, utilizar big data y comprender la psicología y emociones que pueden detonar el voto. Para ello, los equipos de campaña deberán incluir especialistas en análisis e interpretación de datos digitales que trabajen en conjunto con estrategas de comunicación y operadores políticos.

Una estrategia de marketing político digital no se trata sólo de crear contenidos —por originales o disruptivos que estos sean— implica un exhaustivo trabajo de investigación y análisis de los electores, para poder llegar a ellos con la narrativa y la plataforma digital más pertinentes.

Las campañas no estarán exentas de bots y trolls, así como de escándalos que afecten o pretendan afectar la reputación de los candidatos. Las redes sociales serán escenario, lo mismo de estrategias bien planteadas y profesionales, que de fake news y campañas negativas. Una vorágine de mensajes y contenidos nos espera.

Un alud de discursos e imágenes políticas invadirá hasta el último rincón de nuestras pantallas. Obligados por la pandemia candidatos y partidos se digitalizarán a marchas forzadas; pero independientemente de los resultados electorales, la experiencia y el aprendizaje obtenido derivará en un renovado paradigma de diseño y gestión de las campañas político-electorales en México.

Redes sociales

Contacto

Teléfono y fax: 1921200 Ext. 5425
Correo electrónico: tribunadequeretaro@gmail.com