Lunes, 15 Febrero 2021 00:00

Misandria

Escrito por: Sergio Centeno García

La palabra misandria deriva de los vocablos griegos “miso” (que odia), “misein” (odiar), y “andrós”, “aner” (varón), y significa odio a los hombres, aversión y rechazo a todo lo relacionado con lo masculino. Es una postura ideológica y emocional que promueve el odio y la violencia contra todo aquello que signifique ser hombre.

Del mismo modo que la misoginia, que es el odio a las mujeres, la cual es por muchos considerada una manifestación de enfermedad mental, ya que no puede haber sanidad en alguien que odia a otra sólo por ser mujer, la misandria es también una clara manifestación de insanidad.

La misoginia tiene su origen en la sensación de insignificancia y ausencia de seguridad en sí mismo que padecen algunas personas, sobre todo hombres, quienes al sentirse menos ante la presencia, capacidad, conocimiento y prestancia de las mujeres, recurren al odio contra ellas como un mecanismo de compensación ante el rechazo que creen existente por parte del sexo femenino hacia ellos.

La misandria por su parte, tiene bases distintas, por ejemplo, quienes padecen esta enfermedad, normalmente mujeres u homosexuales, tienen una concepción maniqueísta del mundo, al cual dividen entre “buenos” y “malos”, y en donde por supuesto los hombres representan todo lo sucio, lo perverso, lo ruin, lo malo y lo criminal del mundo. Según esta postura, todos los males que padece nuestra especie, pero en mayor medida las mujeres, son causados por el hombre, por lo tanto, sienten una aversión enfermiza hacia todo lo que represente masculinidad.

Afirma sin mayor análisis, que toda la violencia que padece la humanidad es “machista”, es decir, llevada a cabo por los hombres que son malos, sobre todo en contra de las mujeres, a quienes considera oprimidas, relegadas, esclavizadas y sobre todo, incapaces de realizar actos de maldad. En términos llanos, la persona misándrica considera al hombre un agresor, un ente violento, en tanto que a la mujer la concibe como alguien prácticamente nacida para hacer el bien.

La persona misándrica no cae en la cuenta que la violencia no tiene sexo, ni edad, ni estrato económico, que lo mismo hay niños asesinos y malvados, que niñas y mujeres que gozan haciendo el mal a los demás, que así como ha habido personajes masculinos que han sido causantes de crímenes de lesa humanidad, de igual manera las ha habido féminas.

La persona misándrica ignora que la maldad y la violencia es causada por una sociedad que lleva al límite a hombres, mujeres, niños, niñas, ancianos, ancianas, ricos y pobres, exigiéndoles cumplir con un esquema de persona basado en la posesión de dinero, riqueza material y fama, que les provoca estrés y una insatisfacción enfermiza causándoles terrible neurosis que normalmente explota en violencia. 

La persona misándrica donde quiera cree ver una especie de “dictadura patriarcal” que ha esclavizado, sodomizado y violentado a las mujeres. Para este tipo de personas cualquier intento de un masculino por dirigir una conversación, una relación, un matrimonio o lo que sea, es una manifestación de machismo que hay que atacar.

Además de enfermiza, la misandria es falaz, ya que generaliza apresuradamente: “el violador eres tú”, pregonan, refiriéndose a todos los hombres. Y al mismo tiempo considera a todas las mujeres como víctimas. Lo cual aparte de falso, es falaz. En fin, misoginia y misandria, son dos posturas enfermizas que debemos erradicar.

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