Viernes, 30 Octubre 2020 11:49

Crisis y monos viejos

Escrito por: Omar Arcega E.

Al publicarse estas líneas, habrá terminado la elección rectoral en la UAQ y oficialmente tendrá algunos días de haber iniciado el proceso electoral 2021. Si bien cada período tiene sus particularidades, el que viviremos se puede calificar de atípico. Estará cruzado por cuatro crisis, lo cual plantea retos que mal encauzados pueden llevar a desastres, pero que bien afrontados pueden abrir nuevas oportunidades.

La primera crisis es la sanitaria. Asumiendo que en el primer trimestre del 2021 haya una vacuna contra el COVID-19, su distribución entre la población llevará prácticamente todo el año, por lo cual puede haber sectores de la población que por precaución se abstengan de ir a votar, lo cual contribuiría al abstencionismo.

Pero esta misma situación hará más difícil que los ciudadanos insaculados como funcionarios de casilla acepten cumplir con esta responsabilidad. Las estrategias y acciones de campaña deben ser adecuadas a estos nuevos tiempos, querer hacer lo mismo, llevará a poner en riesgo a toda la población.

La segunda crisis es una mayor polarización de la sociedad. Los ataques verbales llenos de rencor que brotan desde Palacio Nacional todas las mañanas, calan en el ánimo de millones de ciudadanos, ocasionando una sociedad dividida, un periodismo vapuleado.

Unas elecciones donde —con medios de comunicación disminuidos— lleva a que sea más sencillo imponer las fake news y la posverdad. Si bien las redes sociales virtuales han mostrado virtudes, también hay numerosas evidencias empíricas, de cómo se pueden generar tendencias a través de información no confirmada, la cual puede influir en los comportamientos de las personas.

La tercera crisis es la económica, en medio de millones de mexicanos que han visto disminuir sus ingresos y aumentar sus deudas, los partidos tienen el reto ético de realizar campañas austeras, es una afrenta que se mantenga el nivel de gasto en medio de una población que se ha visto empobrecida. Lamentablemente, todo parece indicar que la danza de los millones continuará, pues las “aportaciones” de empresarios, sindicatos y grupos de interés ya se encuentra funcionando a todo vapor.

Pero este deber ético no solo interpela a los partidos, los gobiernos de los distintos colores tienen sus redes clientelares mantenidas a través de apoyos institucionalizados.

La cuarta crisis es la de los partidos políticos. Estos institutos no cumplen su papel de encauzar las demandas de los ciudadanos de a pie, viven gravitando en torno a los intereses de sus élites y estas se doblegan a los gobernantes en turno.

La democracia interna que debería caracterizarlos se ha diluido, el generar cuadros políticos preparados para ocupar funciones públicas se ha abandonado, o se mantiene solo en papel, los futuros funcionarios no son los más preparados, sino los amigos de quien compró la candidatura.

Para el caso de Querétaro, los tres principales partidos: PAN, Morena y PRI, padecen las debilidades de sus liderazgos nacionales, sus estructuras territoriales están desactivadas, no hay correas de trasmisión entre las necesidades de las personas y los gobernantes.

Parte de la crisis de los partidos está relacionada con el desvanecimiento de sus posturas ideológicas, en papel puede ser muy clara, pero —a la hora de la real politik— esta se ve rebasada por un pragmatismo grotesco, y es parte de la lógica de este sistema, donde no importan tanto las ideas sino el marketing y los recursos financieros para llevarlo a acabo.

El panorama está lejos de ser esperanzador, pues “mono viejo no aprende maroma nueva”. En esta época que se conjugan tantas crisis, los operadores electorales están ya trabajando con sus esquemas de siempre, los suspirantes se mueven bajo las estructuras de pensamiento y acción de elecciones pasadas, en medio de todo ello, estamos los ciudadanos unos preocupados por sobrevivir, otros simplemente apáticos.

 

twitter @Luz_Azul

Tal vez te pueda interesar: « Una vez más: la movilidad

Redes sociales

Contacto

Teléfono y fax: 1921200 Ext. 5425
Correo electrónico: tribunadequeretaro@gmail.com