Lunes, 02 Marzo 2020 00:00

La Alianza y el desarrollo

Escrito por: Omar Arcega E.

En unos meses recordaremos los 2500 años de las batallas de Termópilas y Salamina, donde una alianza militar entre las ciudades de Esparta y Atenas, pudo detener la invasión que pretendía realizar el entonces poderoso rey Jerjes. La proporción de combatientes era 30 a 1; sin embargo, la unión entre ambas ciudades expulsó a los persas. Desde entonces, es un ejemplo de como la cooperación, la preparación y una buena estrategia puede vencer obstáculos considerados imposibles de sortear.

En un mundo, donde los gobiernos nacionales pierden cada vez más poder. En un país como el nuestro, donde el gobierno federal tiene miras cortas en cuanto al crecimiento económico, la atracción inversiones y el posicionar a México a nivel mundial. Es necesario que los poderes locales y las regiones trabajen por su propio dinamismo, lo anterior sin olvidar que esto se debe traducir en mejoras en las condiciones de vida.

La semana pasada, los gobiernos de Querétaro, Jalisco, Guanajuato, San Luis Potosí y Aguascalientes firmaron la Alianza Centro-Bajío-Occidente. Esta tiene como finalidad impulsar proyectos en turismo, educación, infraestructura para el transporte e inversiones que favorezcan a los cinco estados; los cuales han mostrado a lo largo de varios años un sobresaliente dinamismo económico.

Que una región busque potenciar sus capacidades es parte del mundo globalizado en el que vivimos. Habla de un aprendizaje social y político en los mecanismos de cooperación. Sin embargo, para que estos esfuerzos contribuyan a una real mejora de las condiciones de vida de sus habitantes deben contemplar 6 perspectivas:

1) Sustentabilidad, deben potenciarse los mecanismos para analizar los impactos ecológicos de las inversiones que lleguen, buscando que se apliquen las medidas compensatorias pertinentes en caso de ser necesarias. En todo momento se deben resguardar las áreas protegidas.

2) Potenciar la innovación propia e incentivar la transferencia tecnológica, pues una región con esta fuerza no puede basar sus ventajas competitivas en solo mano de obra barata. Deben existir mecanismos para especializar cada vez más a los trabajadores y así generar productos con un mayor valor agregado.

3) Atender los desequilibrios regiones inter estatales, pues las industrias y servicios no pueden, como hasta ahora, ser absorbidos por algunas subregiones, dejando deprimidas y pauperizadas a las localidades que tradicionalmente han tenido menos oportunidades productivas. Los proyectos deben contemplar la totalidad de los estados buscando las vocaciones productivas de cada espacio y en caso de ser necesario, aplicar mecanismos compensatorios.

4) Procesos democráticos, mediante los cuales se puedan socializar los proyectos de un mayor impacto, pues estos pueden traer dinámicas perversas a las comunidades. Por lo tanto, estos se deben hacer atendiendo las necesidades de los habitantes que se verán afectados.

5) Empleo, se debe buscar que las inversiones que lleguen, garanticen salarios decentes a los trabajadores. No puede haber una región rica y dinámica, con sueldos pauperizados o personas viviendo en la precarización que generan trabajos sin prestaciones salariales.

6) Mejorar los servicios que los estados prestan: agua, drenaje, salud y educación. Al mismo tiempo gestionar mejoras en los ofrecidos por instancias nacionales.

Si la naciente Alianza contempla estos aspectos y los lleva a la práctica, estaremos ante una región que visualiza el desarrollo Integral. De no ser así, estos esfuerzos de cooperación solo agudizarán las brechas entre grupos sociales y territorios, condenando a las siguientes generaciones a la maldición de la desigualdad.

Twitter: @Luz_Azul

Redes sociales

Contacto

Teléfono y fax: 1921200 Ext. 5425
Correo electrónico: tribunadequeretaro@gmail.com