Viernes, 30 Octubre 2020 11:35

Un águila no caza moscas (¿La libertad de expresión bajo asedio?)

Escrito por: José Luis Álvarez Hidalgo

Hace ya varias semanas que se publicó la famosa carta de los intelectuales en la que declaraban que la libertad de expresión en México se encuentra bajo el asedio del gobierno federal, concretamente de quien lo encabeza, Andrés Manuel López Obrador, a quien se responsabiliza de tal situación debido a los constantes ataques (¿o sería mejor decir defensa?) a diferentes medios de comunicación que han ejercido una crítica implacable en contra de su mandato presidencial.

Lo más singular de asunto es que se trata de periodistas y medios de comunicación que han visto disminuidos sus privilegios por aquella práctica nociva de asignar una gran cantidad de recursos públicos en materia de publicidad oficial por parte de los gobiernos anteriores de tinte neoliberal, lo cual les ha generado una animadversión enfermiza en contra de cualquier acción que emprenda el gobierno federal. Han perdido el horizonte de su ejercicio periodístico, al ser despojados de privilegios que consideraban un merecimiento por su adhesión al poder político en turno.

El otro factor que me parece incluso aún más dominante, es el rencor acumulado de una derecha agazapada en la trinchera de los medios de comunicación y que ahora, ante la confrontación directa por parte del presidente, hacen a un lado la simulación y muestra su verdadero rostro: el de la intolerancia más abyecta, amparada en el discurso ya muy manido, de un atentado a “su libertad de expresión”. El argumento es perverso y se cae por sí solo. Haría falta el recuento de los hechos en donde el ejercicio de la libertad de expresión se haya visto seriamente amenazada, faltan las evidencias del supuesto atropello y no las veo por ninguna parte.

Un elemento más a considerar, es lo que el periodista José Esteinsleger, denomina como “los odiadores profesionales”, un síntoma altamente pernicioso de un ejercicio periodístico que se ve obnubilado por un discurso de odio recalcítrate, el que se advierte en la cobertura informativa que hacen, tanto de las acciones del gobierno en abstracto, pero que se muestran aun más recalcitrantes cuando se trata de la figura presidencial en sí misma. No hace falta ser muy perspicaz para advertirlo, basta que AMLO emita un discurso, exprese un enunciado desafortunado o simplemente, realice un gesto o ademán que les parece impropio, para lanzarse en su contra con todo el furor de su rabia incontenible.

No me parece que la libertad de expresión esté en riesgo, como lo afirman los firmantes de esta carta y los periodistas que, día con día, se quejan de lo mismo. Coincido con Julio Hernández, El astillero, de que debe haber mesura por parte de AMLO y no puede, ni debe, perder la investidura presidencial, en el sentido de que al confrontarlos les da más importancia de la que merecen. El astillero, lo define con una metáfora más que elocuente: “un águila no caza moscas” y, justamente, se trata de eso ¿para qué desperdiciar cartuchos en una batalla ociosa y desgastante como lo es la constante polémica con los medios que le son adversos y que no le reditúa mucho políticamente?

Refrendo las palabras por Julio con un sabio dicho popular: “¿Para qué quemar la pólvora en infiernitos? La estridencia de los quejosos no debería tener eco por parte de la figura presidencial y no compete a un jefe de estado subirse al ring todos los días para defenderse de los ataques de una prensa que no  posee un sentido ético y de responsabilidad social en su actuar. Lo que sí es un hecho es que la libertad de expresión no está bajo asedio, está replicada, confrontada y debatida por parte del aparato en el poder, que no es lo mismo que censura o represión.

Es muy importante promover el debate entre las diferentes expresiones periodísticas y no me refiero solamente a la añeja pugna entre periodismo militante, de causa o intencional, como lo denomina Kapucinski, frente al periodismo clásico o democrático, sino a todas aquellas expresiones que han surgido al amparo de la nueva modernidad (¿o normalidad?) y que tienen verificativo en la red de redes, los youtubers, influencers y el periodismo digital en forma. ¿Cuál es la relación de estos medios emergentes con el poder? ¿Cuál es la situación actual del periodismo alternativo? ¿Estamos hablando de un nuevo periodismo a la mexicana? Tenemos muchas preguntas que responder…

Redes sociales

Contacto

Teléfono y fax: 1921200 Ext. 5425
Correo electrónico: tribunadequeretaro@gmail.com