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10 años, 3 gobernadores y el transporte público caro y pésimo

En 10 años, la tarifa del transporte público colectivo pasó de 5 a 11 pesos.

Una constante a lo largo de 10 años: promesas en cada cambio de administración para un transporte público eficiente y moderno: se presentan programas, esquemas, modelos o nombres como RedQ o Qrobús, pero, en los hechos, es constante la falta de unidades, un tiempo excesivo de espera de rutas y un incremento a la tarifa general que pasó de 5 a 11 pesos en una década.

En febrero del 2009 se dio el preludio del primer golpe: A escasos meses de finalizar la gubernatura de Francisco Garrido Padrón —(2003-2009) emanado del Partido Acción Nacional (PAN)—, un grupo de 100 transportistas urbanos realizaron un paro parcial con la finalidad de presionar para autorizar un incremento en la tarifa del transporte público.

Durante seis días consecutivos, los concesionarios y las autoridades mantuvieron reuniones privadas, según notas periodísticas. El 9 de marzo se publicó en La Sombra de Arteaga un acuerdo mediante el que se otorgó 4 mil 500 mensuales a cada concesionario para sortear “la crisis económica internacional” que emergió entonces.

Sin embargo, tras un mes de las elecciones que marcaron una derrota para el PAN en Querétaro y sin brindar alguna justificación, se anunció el incremento en las tarifas del transporte urbano de 5 pesos a 6.50 pesos. Ante el desconcierto ciudadano, y sin saber a quién culpar, el entonces diputado local panista, José Luis Sainz Guerrero, simplemente argumentó que no sabían nada del aumento establecido.

RedQ, la primera unificación

Después de la mitad de su gobierno, en 2013, José Calzada Rovirosa lanzó RedQ: Una estrategia que prometía la modernización del transporte urbano; el cual entró en vigor a partir de agosto del mismo año. Además de unir a concesionarios bajo una misma marca, se implementó el prepago, se eliminaron rutas y se dio de baja a varias unidades.

Los problemas no se hicieron esperar: conductores del transporte urbano manifestaron no haber recibido ninguna capacitación o detalles sobre el nuevo sistema; los establecimientos para las recargas, en repetidas ocasiones, se negaron a brindar el servicio; y más de la mitad de los vehículos aún no contaban con la totalidad del equipo para efectuar el cobro.

Calzada repitió el modus operandi de su antecesor: Durante el periodo vacacional, el servicio de transporte urbano suspendió operaciones, dejando a más de 600 mil usuarios varados. Un mes después de ganar las elecciones, el aumento de la tarifa fue una realidad. Subió de 6.50 a 8.50 pesos para quienes paguen en efectivo; quedó en 8 pesos si el pago era con tarjeta.

Nace Qrobús

Las promesas de campaña del candidato panista, Francisco Domínguez Servién, dibujaban un transporte urbano que respondiera por fin a intereses de la ciudadanía: “Empezando por poner orden al transporte público urbano, para que el autobús pase, se pare y llegue seguro a los destinos de cada usuario queretano, voy a conseguir los recursos porque además ahí están”, anunció durante un desayuno con integrantes de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) Querétaro.

Un año después de arrancada su gubernatura, comenzó a trabajar Qrobús, que esta vez agrupó a concesionarios de diversas empresas bajo una sola compañía. Además de la inclusión de carriles confinados y autobuses de manufactura china, este modelo terminó por consolidar un monopolio de transporte público colectivo urbano.

Golpe de diciembre

El paro que transportistas hicieron una tarde de octubre de 2018 era el preludio de un aumento que terminó por consumarte durante el periodo vacacional de diciembre. Con un estudio técnico —al que no pudo accederse si no hasta 3 meses después— el Gobierno del Estado avaló el paso de la tarifa de 8.50 a 11 pesos.

Por primera vez, el subsidio a la tarifa preferencial sería entregado directamente a los grupos preferentes, por lo que la promesa del gobernador de mantener la tarifa en 4 pesos tenía letras pequeñas. De no contar con el subsidio o agotarlo antes de tiempo, el pasaje para adultos mayores, estudiantes y personas con discapacidad queda en 9 pesos.

En enero de 2019, el gobierno estatal publicó en La Sombra de Arteaga la manera en que va a operar un subsidio del transporte público; por el cual los usuarios recibirían apoyo económico hasta por 3 mil pesos semestrales a partir del mes de julio. Una vez que comenzó el reparto de dicho subsidio, la tarifa preferencial pasó de 4 a 9 pesos; esto desde el 12 de agosto del 2019.

A partir de entonces, se han hecho filas en módulos de atención para acceder a dicho subsidio. Se trata principalmente de adultos mayores que llegaron desde temprana hora y no fueron atendidos por la falta de información o porque las fichas de atención se agotaron.

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