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2018, demasiado insulto y poca razón: Krauze

Krauze señaló esta es la elección más polarizada desde el 2006, aspecto que se debe ante todo por el uso de las redes sociales y una presencia muy intolerante por muchas partes, “no solamente del ámbito de Andrés Manuel López Obrador, sino de sus adversarios”.

Hay una diferencia entre ser liberal y neoliberal, ya que estos últimos buscan la desaparición del Estado en la economía, característica que no es apoyada por Enrique Krauze. En entrevista para Tribuna de Querétaro, el escritor e historiador también señaló que México necesita “escuchar, debatir, razonar, equivocarse y acertar, pero no insultar”.

Pidió distinguir entre la crítica y la calumnia, reprobación, la mentira: “yo creo que ha habido demasiado insulto y poca razón, algo que claro me preocupa”.

Agregó en este punto que esta es la elección más polarizada desde el año 2006, aspecto que se debe ante todo por el uso de las redes sociales y una presencia muy intolerante por muchas partes, “no solamente del ámbito de Andrés Manuel López Obrador, sino de sus adversarios”.

Consideró que el tema durante este 2018 por parte de simpatizantes de izquierda, y otras corrientes, es el arrinconar y descalificar a aquellas voces divergentes a una mayoría. Él presentó como indiferente la concepción que la opinión pública tenga de él, ya que además de defender la libertad de expresión, señaló no le da miedo ser impopular: “lo que me importa es la verdad objetiva, no la popularidad”.

El mesías tropical

En los últimos años, ha sido cuestionado por sus comentarios en torno al tres veces candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, a quien inclusive dedica un capítulo en su nuevo libro ‘El pueblo soy yo’ que aborda el tema del populismo. Aunque reconoce la vocación social del político tabasqueño, ha advertido de manera constante un autoritarismo.

Cuestionado sobre si el ascenso de López Obrador al poder conlleva un riesgo a la libertad de expresión, un muy evasivo Krauze sólo pidió que el próximo que llegue a la presidencia de la República respete la libertad de expresión: “yo soy un liberal sin candidato. No me representan los que están y simplemente quiero que quien gane la presidencia preserve las instituciones básicas, por ejemplo el Banco de México que debe ser autónomo, la Suprema Corte, el respeto a la Constitución”.

En este sentido, para aquellos que lo acusan de pertenecer a la “mafia del poder” –término acuñado por el candidato de Morena-, fue tajante cuando aseveró que no respondía “escupitajos”, sobre todo en redes sociales: “Mis empresas dependen de la iniciativa privada y los lectores; la presencia oficial es muy pequeña y no voy a contestar a los escupitajos. No se les trata como razonamiento”, apuntó.

En este sentido, el doctor en Historia por El Colegio de México indicó que él ha sido un crítico al sistema desde el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970) y que la obligación de un escritor es siempre la crítica en temas de la vida pública del país.

Peña olvidó reformarse

Durante la entrevista, citó en más de una ocasión la obra del también académico Gabriel Zaid, a quien recomendó como una tercera vía entre lo que denominó el populismo de Luis Echeverría y el neoliberalismo de Carlos Salinas de Gortari. En el caso de este último presidente, quien privatizó empresas paraestatales, sí apoyó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

No quiere decir que estuve en contra del TLCAN, creo que ha sido bueno y perdón, pero Querétaro es una prueba de que ha sido eso en muchos aspectos”, defendió, a la par que descartó una subordinación al poder. “Fue en términos generales bueno para México, pero fui opositor radical a Salinas de Gortari en su política y también he sido opositor a Peña Nieto por el tema de la corrupción”.

El panorama cambia cuando se trata el tema del actual Ejecutivo federal, Enrique Peña Nieto, quien terminará su sexenio “mal, muy mal”. Inclusive, Enrique Krauze reconoció ni siquiera tener interés en escribir sobre el mismo: “si bien introdujo reformas que me parecen importantes, la verdad es que se le olvidó lo más importante: reformarse a sí mismo”.

Desde su punto de vista, el “inmenso error de la casa blanca”, marcó el final del sexenio que regresó a Los Pinos al Partido Revolucionario Institucional (PRI) tras 12 años de ausencia. Además reiteró el “error” de haber invitado al entonces candidato Donald Trump en 2016.

Sin embargo, reconoció las reformas que impulsó el actual presidente de la República, incluida la energética, pues se mostró en contra de un monopolio del Estado sobre el petróleo: “esto no me convierte en neoliberal, porque Pemex sigue existiendo y lo que único que va a hacer, si deja de tener el Sindicato hegemónico que tiene, es que tenga competencia y que crezca”, finalizó.

El autor de libros como ‘Siglo de Caudillos’ y ‘La presidencia imperial’ se presentó este 27 de abril en la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), donde respondió preguntas de jóvenes universitarios y público en general respecto a su obra más reciente, ‘El pueblo soy yo’ y otras de interés general. Tanto la conferencia como la entrevista completa pueden verse en las redes sociales de TVUAQ.

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