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25 por ciento de territorio mexicano está concesionado a empresas canadienses

Por Luz Marina Moreno Meza

Los últimos gobiernos del país han sido unos “vendepatrias” porque han provocado que 25 por ciento del territorio nacional (aproximadamente 50 millones de hectáreas) esté concesionado a empresas canadienses, lo que violenta el artículo 27 constitucional, afirmó el arqueólogo y etnógrafo Eckart Boege Schmidt, autor del libro El patrimonio biocultural de los pueblos indígenas de México.

Durante la presentación del libro, que se llevó a cabo en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía, Boege Schmidt señaló que las empresas canadienses están actuando “como si fueran los nuevos conquistadores”.

Sin embargo, “en México los indígenas no son los pobres de los pobres, hay una riqueza increíble. Entonces en los territorios de los indígenas se produce la cuarta parte del agua, está la mitad de toda la biodiversidad y esa riqueza impresionante no ha sido valorada porque no entra en los criterios del mercado, no entra en el santo mercado; el mercado que dizque va a resolver todo y no resuelve. ¡Tenemos 60 millones de pobres!”, alertó.

Eckart Boege Schmidt indicó que el patrimonio natural realmente no le pertenece a los indígenas, pese a que uno de cada cinco ejidos es indígena, sin importar que uno de cada diez mexicanos sea indígena. “Es la indignación el cómo este país le expropia los recursos a los indígenas y los devuelve como productos industrializados”, enfatizó Boege Schmidt.

Ante la pregunta de que si la modernidad está acabando con el conocimiento de la domesticación de los recursos por parte de los indígenas, Eckart Boege explicó: “Definitivamente sí, pero la modernidad no es abstracta, son las trasnacionales, los centros de investigación que están sustituyendo esos recursos fitogenéticos y lo que está sucediendo es que no se están revalorando los mismo recursos que los indígenas tienen; más bien se están extrayendo por programas del Consejo Nacional de Productores de Maíz de México, los cuales tienen programas de extracción de esas semillas”.

De acuerdo con el etnólogo, la explotación suscitada en territorios indígenas más que afectar las tradiciones, daña el conocimiento.

“Para seleccionar una semilla tradicionalmente participa la mujer, participan a veces los niños, los adultos, los ancianos, porque están seleccionando según los criterios culturales, pero si llega un programa oficial, (y les demandan) ‘dame tu semilla o siembra tal o cual semilla’, entonces el proceso se interrumpe con un acto tan sencillo –aparentemente no importante– y se está expropiando o promoviendo que se pierda una tradición de selección de semillas e (igualmente) se crea una dependencia”, señaló el arqueólogo.

Eckart Boege Schmidt explicó el proceso que las empresas trasnacionales realizan para la obtención de semillas.

“Las trasnacionales quisieran controlar 120 mil toneladas de semilla de maíz que no están bajo su control. En México hay programas de subvención de semillas mejoradas para mejorar la productividad y las compran las transnacionales y se las donan, entre comillas, a los campesinos. Ahí se da el proceso de sustitución”, agregó.

 

“México no existiría sin el aporte indígena”

El lunes 10 de octubre se llevó a cabo la presentación del libro El patrimonio biocultural de los pueblos indígenas de México, un estudio ejecutado a nivel nacional que constó de seis años de trabajo.

El objetivo del libro, de acuerdo con Boege Schmidt, consiste principalmente en “reordenar el conocimiento existente” que se tiene de cierto sector de la sociedad mexicana; desea la revalorización de los indígenas, los cuales, dijo, en muchas ocasiones son considerados como una fracción más de la pobreza mexicana y en ocasiones se desconoce el aporte que éstos tienen para la sociedad.

No obstante, para el autor esta idea es errónea. “Sin los indígenas y sin las riquezas, México no existiría. Tú y yo no comeríamos tortillas”, expresó el autor de la obra, misma que consiste en la conjunción de tres libros.

Para Eckart Boege el libro plantea la etnoecología, concepto que reside en la idea de la conservación de la biodiversidad del país y el papel que los indígenas cumplen en la defensa y adecuación de los recursos naturales.

Según la perspectiva del autor, el libro desea proyectar otro ángulo de la situación que viven los indígenas en territorio mexicano; la explotación para él es sólo el punto de partida, lo que realmente desea es generar un cambio en la percepción social que se tiene en relación con los nativos y paralelamente desea conjugar el cuidado y racionalidad ambiental: “uso, conservación y producción por parte del propio pueblo”.

Anexo a esto, Boege Schmidt planteó que existen soluciones al fenómeno presentado, las cuales pueden ser unificadas con el mercado.

“Tenemos alternativas a esas opciones vorágines del mercado, de las bolsas de dinero, en donde se pueden construir desarrollos endógenos, incluso ligados al mercado, pero desarrollos endógenos que no son precisamente las grandes inversiones internacionales, mineras y transnacionales, sino más bien de alternativas regionales”, finalizó el arqueólogo.

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