5M: A tres años, psicólogo advierte sobre los límites de la pasión en el futbol

A 3 años de la trifulca en el Estadio Corregidora que dejó 26 heridos y 58 personas detenidas, Luis Miguel Mancilla, psicólogo clínico con especialización en el área deportiva, advierte que este hecho debe hacernos reflexionar como aficionados sobre los límites que el sentido de pertenencia emocional a un equipo nos puede hacer llegar; además de advertir que, si bien son espacios de catarsis, esta no debe de llegar a la agresión del otro.
Experiencias previas del aficionado y elemento de seguridad
Miguel Mancilla, psicólogo clínico por la Universidad Autónoma de Querétaro, afirmó que “toca mucho de la experiencia de cada persona, porque si bien, hay aficionados que lo viven de una manera muy respetuosa y que también les ha tocado ser reprimidos de una manera muy severa por la policía, también está la otra cara de la moneda, miembros de porras que lo viven de una manera muy intensa y que… entonces, ahora sí que se escucha mucho la frase de ‘por unos pagan todos’”.
Según el medio especializado en deportes GOAL.COM, antes de los hechos violentos del 5 de marzo, se tenía contabilizado un aproximado de poco más de 3 mil integrantes de la Barra Resistencia Albiazul, aunque aquella tarde la Secretaría de Seguridad Pública Municipal informó que se detuvieron a 58 personas.
Miguel Mancilla puntualizó que “si nos detenemos a pesarlo, ni siquiera tendría que haber alguna medida como tal, la misma gente tendría que ser capaz de entender hasta donde pueden llegar cada una de las acciones, cada una de las conductas”.
En el primer encuentro entre Querétaro y Atlas realizado a puerta abierta en el Estadio Corregidora tras lo ocurrido el 5M, se llevó a cabo con al menos mil 400 elementos de distintas corporaciones de seguridad. Y juego con juego desde que se volvieron a abrir las puertas del inmueble se cuenta con un mínimo de 300 elementos de seguridad entre pública y privada.
“Lo más práctico, lo más entendible sería; yo aficionado tengo que conocer hasta donde puedo llegar, hasta donde puedo llegar con este sentimiento de pertenencia, con esta búsqueda del triunfo de mi equipo, con todo lo que pueda llegar a sentir emocionalmente y también yo elemento de seguridad tengo que entender hasta donde pueden llegar mis acciones, hasta donde puedo cargar contra la persona”, expresó el psicólogo.
Limitan al aficionado
La represión hacia el aficionado de Querétaro es palpable sobre todo en la Cabecera Norte, lugar donde se ubicaba el grupo de animación “Resistencia Albiazul” de Gallos, en esa zona no se puede festejar, cantar o alentar de pie, puesto que los elementos de seguridad privada y Policía Estatal (POES) inmediatamente abordan al aficionado obligándolo a que se siente.
“Creo que no debería de verse limitado [el aficionado], sin embargo, pues a raíz de todo ello es entendible cada una de las acciones, creo que en el deporte siempre ha habido varios actores o factores que pueden intervenir y uno de esos, a fin de cuentas, viene siendo el público”, explicó Mancilla.
Además, tampoco está disponible boletaje para dicha zona [Cabecera Norte Alta y Baja], únicamente se puede acceder por boletos de “cortesía” y que incluso llegan a ser comercializados por revendedores. Por otra parte, desde el regreso de la afición al Corregidora la venta de cerveza también estaba restringida para esa zona, por considerar que el alcohol era el detonante de las actitudes violentas.
En este sentido, Miguel Mancilla, quien se desempeñó como psicólogo en el Instituto del Deporte y la Recreación del Estado de Querétaro (INDEREQ), puntualizó que “es entendible la búsqueda de intentar encontrar un medio para solucionar las cosas, para darle un poco más de control, a fin de cuentas, como psicólogo, la parte del sentido de identidad de la misma porra, pues conlleva muchas cosas, tiene sus formas de expresarse y el fútbol mexicano siempre ha sido muy presente en la forma de expresión que tiene”.
¿Qué acciones se deben tomar?
En este sentido, Miguel señaló que “esa para mí desde el punto de vista psicológico-emocional sería lo primero que debería de buscarse, el entendimiento y el sentido de: esto no puedo hacerlo ¿por qué? Porque yo tengo que entender que mi acción no es la adecuada, sin embargo, socialmente no tenemos eso”. Mencionó además que “¿Cuántas veces, por así decirlo, pasamos por encima de lo que está permitido? ¿cuántas veces no se fomenta eso?”.
Por otra parte, muchos “elementos de seguridad privada” son contratados el mismo día del evento, donde únicamente se les pide playera blanca o negra, pantalón de mezclilla y zapato cómodo, incluso a algunos se les llega a dar uniforme, pero no se les da una capacitación adecuada en caso de contingencias, tal como sucedió el 5M. En este sentido, el especialista en psicología deportiva consideró que no hay una capacitación adecuada para la gestión humana.
Finalmente, Miguel Mancilla puntualizó que “primero, [es importante] entender el entorno en donde estamos, el deporte siempre va a conllevar ese tipo de actitudes, no sólo en el futbol se vive, muchos deportes siempre van a estar cargados de ese tipo de energía. Un ejemplo, la lucha libre. ¿Cuántas veces en ese espacio no es aficionados llegan y mientan madres al luchador que tienen en frente? […] Entonces, no significa que la conducta sea mala, puedo descargarme, puedo entender que estoy en un espacio en el que puedo gritar, en el que puedo hacer cosas, pero entender también hasta donde llegar, en qué momento mi actitud ya no es me estoy descargando sino ya estoy invadiendo el orden de lo personal de alguien más, en qué momento ya estoy pasando a agredirte a ti”.



