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A 44 años de la desaparición forzada de Arnulfo Córdova Lustre en San Juan del Río

El 24 de marzo de 1981, policías municipales de San Juan del Río desaparecieron a Arnulfo Córdova Lustre en una operación de la cual, a día de hoy, sigue sin ser identificado el autor intelectual, pero que ocurrió durante la llamada “guerra sucia” en México; un momento donde el gobierno federal encabezado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) hizo su mayor esfuerzo para acabar a quienes considera como enemigos políticos, principalmente aquellos con ideologías de izquierda, con métodos legales e ilegales.

44 años después se organizó una conferencia en memoria de Arnulfo, su lucha obrera y la impunidad en su doble desaparición, tanto física como documental. Kevyn Simón Delgado, licenciado en Historia y maestro en Estudios Históricos por la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), además de doctorante en Historia por la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo (UMSNH) reconstruyó mediante sus investigaciones no sólo lo que le sucedió a Arnulfo, sino también los múltiples movimientos de izquierda en Querétaro de los que muy poco se ha escrito.

Contexto histórico (1970 – 1980)

A finales de la década de 1970 llegó a San Juan del Río el proceso de industrialización, un proyecto impulsado a nivel nacional, lo que produjo el crecimiento de la clase trabajadora. En la hegemonía del PRI una de las formas de control aplicadas fue mediante el corporativismo, que obligó a muchas personas a estar afiliadas a sus confederaciones, como la conocida Confederación de Trabajadores de México (CTM). Simón Delgado puntualizó que los trabajos históricos de este periodo se centran mucho en empresarios como Bernardo Quintana, Roberto Ruíz Obregón y que “raro es el texto que recupera las experiencias de los obreros”.

A nivel federal se desarrolló una reforma política de la mano de José López Portillo, como efecto de que en 1976 Portillo fue el único candidato a presidente de México y la amplia represión de Luis Echeverría Álvarez contra las oposiciones políticas (la guerra sucia).

En este marco de crisis política y crisis económica de un desarrollo estabilizador caduco, el cambio fue inevitable. La reforma permitió al Partido Comunista Mexicano (PCM) recuperar su registro, el cual había perdido desde el tiempo de Miguel Alemán Valdez y pasa de la clandestinidad a poder participar en procesos electorales. Esto también abrió las puertas al Partido Socialista de los Trabajadores (PST), el Partido Demócrata Mexicano (PDM, herederos de la Unión Nacional Sinarquista), pero a su vez se les cierraron las puertas al Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT) de Demetrio Vallejo y Heberto Castillo, además del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT, trotskistas).

¿Qué pasó con Arnulfo?

Arnulfo Córdova Lustre, nació en Juchitán, Oaxaca, formaba parte del PCM en calidad de “militante profesional”. Esto implicaba tener una amplia formación ideológica y movilizar a grandes grupos de personas. En este sentido, Arnulfo ya había realizado movilizaciones obreras en una siderúrgica en Michoacán y una mina en Sonora. A finales de 1980 fue enviado a San Juan del Río (gobernado por Jorge Herbert Pérez del PRI) y participó en la construcción de Kimberly Clark.

Ante las injusticias contra los trabajadores, se llevó a cabo un intento de paro el 11 de marzo de 1981, el cual fracasó y tuvo como saldo el arresto de 144 trabajadores, Carlos Loya Núñez y del propio Arnulfo, a quien retuvieron un tiempo para luego liberarlo y días después lo secuestraron en cuarto de una vecindad (donde residía) en la colonia Benito Juárez, para finalmente desaparecerlo.

La voz de México, el periódico del PCM, manda a un periodista profesional de nombre Edmundo Jardón Arzate, recordado por atraverse a cuestionar a Luis Echeverría por la matanza del ‘68, quien hace una investigación muy certera que coincide con la información que se obtuvo con los años y a partir de esto se empieza a sospechar que mataron a Arnulfo. Esto siempre fue negado por las autoridades.

El PCM realizó la labor de investigar la desaparición en primera instancia. Averiguaron que policías judiciales le habían privado de su libertad, incluso supieron los nombres y apellidos, gracias al testimonio de personas de la vecindad. Se realizó una campaña mediática para saber dónde estaba Arnulfo. Integrantes importantes del PCM como Valentín Campa Salazar, Gerardo Unzueta Lorenzana y Francisco Flores Espíritu hicieron todo lo posible para encontrar a Arnulfo, pero ante la poca disposición de las autoridades, en mayo de 1981 lo empezaron a dar por muerto.

Por su parte, la Dirección Federal de Seguridad (DFS), realizó un reporte de lo sucedido, pero nunca dio a conocer la información de manera pública y tampoco entregó el cuerpo a los familiares. De acuerdo con la DFS, el 26 de agosto de 1981 encontraron el cadáver, que había sido arrojado en Jilotepec, Estado de México y fue encontrado por campesinos. Cuatro policías judiciales fueron detenidos ante este crimen, uno de ellos escapó y los tres restantes fueron reubicados en la capital del estado.

Esta información de la DFS fue recuperada por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) despues de 20 años para el reporte de lo que le sucedió a Arnulfo. También fue consultado este fondo del DFS por Simón Delgado en el Archivo General de la Nación (AGN México) y reconstruyó esta historia en su libro “Querétaro, historia de lucha. Izquierdas y luchas sociales en Querétaro”.

Hasta la fecha, Arnulfo permanece en el listado del Comité ¡Eureka!, encabezada por Rosario Ibarra Piedra sobre desaparecidos políticos.

El gobierno todopoderoso de aquel momento no pudo borrar de la historia a Arnulfo Córdova Lustre, su legado se mantiene hasta nuestros días.

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