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Académico: faltaron estudios para evitar deslaves en Hércules

Los problemas de deslaves que hoy aquejan a habitantes de Hércules se advirtieron en su momento, pero no se tomaron las medidas necesarias en la construcción de la carretera 200, remarcó Eduardo Rojas González, profesor investigador de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).

El doctor en mecánica de suelos recordó que en su momento como asesor de la obra hizo una serie de señalamientos que no fueron tomados en cuenta: “se les dijo que había rocas inestables, que se necesitaban obras de drenaje que pudieran abastecer y revestimiento de las laderas con mayas de concreto para evitar o amortiguar lo que estamos viendo hoy en día, ninguna se aplicó y eso nos habla de una falta de cuidado por parte de las autoridades”.

Los problemas de la población de Hércules con el fraccionamiento Milenio comenzaron en la década de los noventa con la apertura de sus primeras tres etapas, pero con los años y la urbanización en la zona alta de cerro Colorado, el fraccionamiento junto con sus grandes construcciones llegó hasta los límites de la autopista que pasa por un costado de Hércules, siendo “un peligro para la gente de abajo”.

Entre las laderas de la carretera, el barrio de La Laguna tiene una de las curvas más conocidas del municipio por su forma y su nombre “la curva del diablo”, sobre la cual hay edificios de más de cinco pisos, los cuales limitan con la ladera del cerro que con los años, las construcciones y la erosión de la zona, está quedando vertical.

“Se debió tomar en cuenta muchas cosas, la principal, es un estudio más a fondo de la zona por geotecnistas y especialistas en mecánica del suelo, porque como dice la gente de ahí, con el tiempo, o la quitas o se cae (…) hay que ver la estabilidad de la zona, el diseño de los edificios, que tan profundas son los pilotes con los que se hizo la cimentación de las construcciones”.

“Los problemas que tiene Hércules con Milenio III, en cuanto a deslaves y el problema de la combinación del drenaje y aguas pluviales, es indicio de tubos mal diseñados, porque de acabar en la contra cuenta de la carretera, terminan saliendo por las laderas y su diseño causa un desplazamiento de tierra y una erosión acelerada” declaró González y agregó que “es importante un estudio de suelo y  repito, revisar la cimentación, de los edificios y de la zona, si es superficial o profunda, el riesgo que asumieron al construir ahí, pasa y ha pasado en todo el país, pero el sobrepeso de las zonas que están en la ladera, es algo que se debe checar”.

El crecimiento urbano

El fraccionamiento Milenio III recibió la autorización y licencia por parte del Ejecutivo estatal para la ejecución de las obras de urbanización de la “Fase A” y la “Fase B” en 1992. Entre los cambios de uso de suelo que se han hecho en las fracciones de la Exhacienda Carretas, en 2012 se presentó el proyecto de cambio de uso de suelo forestal para la Fase B de Milenio III a nombre de Promovente Inmobiliaria Corporativa de Querétaro S.A de C.V, con una superficie de 9 mil 23 hectáreas.

Y a su vez, en la sesión ordinaria de cabildo celebrada el 15 de mayo de 2018, el Ayuntamiento de Querétaro, aprobó el acuerdo por el que se autorizó el Incremento de Densidad de Población, así como la Modificación a la Normatividad por Zonificación, para proyectos de Milenio III.

Rodrigo Mancera

Periodista en proceso. Estudiante de la Licenciatura en Comunicación y Periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro; Prensa en la Liga Burócrata Bancaria de Querétaro. 21 años, celayense de nacimiento, chilango por convicción.

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