Arte en agave: los adornos navideños hechos de ixtle

La elaboración de adornos navideños a partir del ixtle se ha convertido en una tradición que a través del trabajo de los artesanos se vuelve un símbolo de identidad y orgullo para los pobladores de la comunidad de Villa Progreso, en el municipio de Ezequiel Montes; aunque detrás de las obras artesanales, se encuentra una realidad compleja, explicó Aurelia Mendoza, del taller Ixartte.
Tradición e identidad en cada adorno de ixtle
Mendoza, que pertenece a la cuarta generación de su familia que se dedica a la elaboración de productos de ixtle, un material extraído del agave, y quien actualmente trabaja con otras siete personas en su taller, entre ellas tres adultos mayores; manifestó que es durante las temporadas navideñas y de fin de año cuando los artesanos logran tener más ventas de sus productos, entre ellos nacimientos, esferas, piñatas y guirnaldas, artículos que han ido incorporando en su inventario a través del tiempo.
“Hemos innovado, porque al paso del tiempo no ha sido lo mismo, por ejemplo, mis abuelos no hacían nacimientos, ellos trabajaban otras cosas diferentes como lo que eran herramientas para los campos, lo que era utilitario”, indicó Aurelia sobre la forma en que su familia ha tenido que diversificar su producción para adaptarse a las demandas actuales, especialmente durante la época navideña que representa el punto fuerte de sus ventas.
La lucha por el reconocimiento del oficio
El trabajo artesanal no siempre es valorado, subrayó Mendoza, puesto que en ocasiones no se considera toda la producción que hay detrás de las piezas elaboradas totalmente a mano, por lo que los artesanos siguen buscando el reconocimiento de su patrimonio que ha sido legado de generación en generación.
“Lo que queremos es también que se valore ese trabajo, porque a pesar de todo lo que ven de esos procesos, a veces dicen bájele al precio, y pues también buscamos ese detalle de que se pague lo justo… porque es algo de nuestro patrimonio que nos dejaron nuestros abuelos”, afirmó la artesana y explicó que tan sólo una pieza puede tardar hasta cuatro días en ser elaborada.
Un legado en riesgo de perderse
Mendoza también aseguró que se mantiene un esfuerzo constante por preservar el oficio, puesto que, aunque todavía existen varios talleres que trabajan el ixtle en Villa Progreso, se han ido reduciendo con el paso de los años, debido a que la mayoría de los jóvenes ya no desean trabajar con el ixtle y por esto se va perdiendo ese legado.
“Es algo que es muy nuestro, que es nuestra identidad de aquí del pueblo, y todo el tiempo lo hemos trabajado, y nos ha gustado y nos da también orgullo de que las personas vengan y que consuman, incluso personas de otros estados, y eso nos da ánimo … Que reconozcan el lugar de donde vienes pues también es algo bonito, porque ellos dicen voy a Villa Progreso a consumirles un nacimiento o una piñata, y vienen de otros estados”, Aurelia declaró que existe el esfuerzo por conservar este patrimonio vivo e ir ganando el reconocimiento que merece este trabajo artesanal, pesar de los desafíos y las incertidumbres a las que se enfrentan.
La dedicación detrás de cada adorno navideño
Para estas fiestas navideñas, se encomendó a varios artesanos la elaboración de adornos navideños para decorar el pueblo, como en el caso de Ixartte que se encargará de la producción de las guirnaldas. La dedicación de quienes mantienen viva esta tradición es un recordatorio de que detrás de cada piñata o nacimiento navideño hay días de trabajo y, sobre todo, amor por la identidad que los define



