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Cambio climático: Sequía y saqueo, las amenazas al agua de Querétaro

El cambio climático en Querétaro genera una disminución en la cantidad de lluvia, un incremento en las temperaturas y alteraciones en la intensidad de las precipitaciones, lo cual se puede corroborar a partir de datos del Instituto Nacional de Ecología y el Cambio Climático el (INECC) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

El INECC revela que 13 municipios del Estado de Querétaro forman parte de la lista de municipios vulnerables al cambio climático a nivel nacional:

  • Pinal de Amoles,
  • Tolimán,
  • Arroyo Seco,
  • Jalpan de Serra,
  • Colón,
  • Pedro Escobedo,
  • Peñamiller,
  • San Joaquín,
  • Landa de Matamoros,
  • Tequisquiapan,
  • Ezequiel Montes,
  • El Marqués y
  • Querétaro.

Estos municipios presentan de una a dos de las seis vulnerabilidades específicas previstas en el estudio, todas estas relacionadas con el agua:

  • Vulnerabilidad de asentamientos humanos a deslaves.
  • Inundaciones e incremento de enfermedades transmitidas por dengue.
  • Vulnerabilidad de la producción ganadera a estrés hídrico e inundaciones.
  • Vulnerabilidad de la producción forrajera a estrés hídrico.

El cambio climático ha generado una disminución en la cantidad de lluvia, un incremento en las temperaturas y alteraciones en la intensidad de las precipitaciones, además —según datos de Conagua— la situación actual se traduce en una creciente escasez de agua, así como en la intensificación de sequías e inundaciones en el Estado.

En Querétaro, estos cambios afectan significativamente la disponibilidad y calidad del agua, además de tener un impacto negativo en ambos aspectos. La escasez ocasiona problemas en el suministro de agua potable, así como en la agricultura y la industria. Además, su contaminación debido a la reducción del flujo hídrico y al incremento de las temperaturas es evidente.

El río Querétaro se encuentra en un foco rojo de contaminación, según la Subdirección General Técnica de Calidad del Agua de la Conagua. Datos del mismo reporte emitido en 2022 indican que 76 por ciento de los ríos y presas en los 18 municipios del estado presentan contaminación extrema.

Dentro de la ciudad de Querétaro existe una crisis de agua resultado de la contaminación y sobreexplotación de los mantos acuíferos. El informe de 2019 a 2022 Escasez provocada en la Zona Metropolitana de Querétaro de la asociación Bajo Tierra Museo del Agua, ubicó a Querétaro en el sexto lugar a nivel nacional con estrés hídrico. Preservar el Río Querétaro representaría un impacto positivo en la atmósfera de la ciudad, según se explica.

El declive del antiguo Río Blanco, conocido así hace años por la pureza de su agua, comenzó cuando “los manantiales en La Cañada se agotaron e instalaron los pozos subterráneos a lo largo de La Cañada para llevar agua a la ciudad de Querétaro”, explicó Raúl Francisco Pineda López, catedrático de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).

La sequía es otro de los obstáculos para el uso del río Querétaro, pues desde que disminuyó la cantidad de agua y lluvias, la extracción de agua se realiza en las presas El Carmen y Los Pirules. “Debido a la sequía se ha anunciado, que las presas que abastecen a Querétaro están totalmente secas, con esto poco que ha llovido -en el 2023- no están ni al 30 por ciento”, señaló José Santos, doctor en energía.

El problema no se limita únicamente a excavar cada vez más profundo, sino también a las aguas residuales presentes en el río Querétaro. Según José Santos, el agua se trae de Zimapán, “donde el agua tiene metales pesados entre ellos arsénico y antimonio, todo eso la gente lo está bebiendo, tomando y es una fuente de contaminación”.

La situación sanitaria amenaza con tener consecuencias a largo plazo, como advierte Santos: “a lo mejor ahorita o en un año no pasa nada, pero después de que se estén bañando, cocinando con esa agua pues no le quita los metales pesados”. Este señalamiento destaca la importancia de que el gobierno de Querétaro ya sea a través de la Comisión Estatal de Aguas (CEA) o alguna otra institución intervengan en el saneamiento.

Aunque tiene un significado cultural e histórico para los queretanos, la propuesta de cerrarlo es una medida inmediata para combatir la contaminación mientras se debate quién debe intervenir en su tratamiento. Santos, aboga por la clausura del río y en inversión significativa para desarrollar métodos efectivos de saneamiento mediante la investigación.

En sus palabras, «se han hecho análisis y de hecho toda el agua del río Querétaro es una fuente de contaminación.» Este llamado a la acción destaca la responsabilidad colectiva de encontrar soluciones viables y sostenibles para preservar el recurso hídrico.

El problema no es únicamente el calentamiento global que da como resultado la sequía en diversos puntos de la ciudad, sino que también hay un desmesurado saqueo del recurso para privatizarlo o bien para acaparar el agua; debido a esto se han puesto en marcha discursos con frases como: “No es sequía, es saqueo”, las cuales pone el énfasis en que la contaminación y escasez del recurso hídrico es meramente por un saqueo y no por todas las afectaciones climáticas.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) subraya que el acceso al agua constituye un derecho fundamental para toda la población. Cuando esta prerrogativa es vulnerada y se ve obligado a demandar el recurso que le ha sido arrebatado en su propio entorno, surge un conflicto que trasciende la mera satisfacción de una necesidad básica.

Además de los desafíos climáticos, el saqueo del agua agrava la crisis hídrica en Querétaro; la sobreexplotación de acuíferos por parte de particulares y empresas que no tienen concesiones legalmente reguladas está agotando recursos hídricos a un ritmo alarmante. La falta de regulación y sanciones efectivas ha permitido que esta práctica continúe intensificando la escasez y generando tensiones entre la población Queretana.

Antonio Flores González, catedrático y sociólogo de la UAQ, ha participado activamente en la asesoría a través del Centro de Asesoría y Capacitación para el Desarrollo Comunitario «Ricardo Pozas Arciniega». Durante su experiencia, ha estado involucrado en procesos conflictivos relacionados con el acceso al agua, tanto en aspectos organizativos como sociales.

En este contexto, Flores González sostiene que:

«el acceso al agua es un derecho humano, someterlo a las dinámicas del mercado constituye una política sumamente grave, ya que implica exponer derechos humanos a las fuerzas de oferta y demanda, generando respuestas desfavorables, especialmente en la población más vulnerable, que cuenta con escasas posibilidades de defenderse».

Esto destaca la visión capitalista que existe en torno a los recursos básicos como es el agua. En Querétaro se enfrenta una situación en la que la concentración del recurso ha quedado en manos de grandes empresarios dejando de lado a la población más vulnerable de comunidades como Maconi, Santiago Mexquititlán y El Garambullo, las cuales se han visto en esta situación de saqueo y desabasto.

“Es un fenómeno del sistema capitalista, el proceso de acumulación como decía Marx en el siglo XIX, estos procesos se siguen reproduciendo, y en este momento va sobre estas poblaciones, el mercado está yendo por todos estos recursos, ¿De dónde extraigo plusvalías?, no solo de la fuerza de trabajo, si no de la naturaleza, porque ahí está la ganancia”.

A nivel federal no existe un regulador específico del recurso hídrico; únicamente está la Conagua, que, según el Gobierno de México, tiene la responsabilidad de conceder y autorizar el uso de las aguas provenientes de ríos, lagos, presas, pozos o norias a personas físicas o morales. En el caso de Querétaro, la entidad encargada de la administración de este recurso es la CEA.

Sin embargo, dicho organismo estatal se ha visto envuelto en problemáticas por la falta de abastecimiento del agua en el municipio de Maconí, aunado al saqueo por pipas con el sello oficial de la CEA en Santiago Mexquititlán en dónde el sociólogo Antonio Flores ha pertenecido a estos movimientos sociales para defender el recurso sobre todo de grupos indígenas.

Ante estas circunstancias el catedrático mencionó que:

el cambio climático es un resultado del sistema capitalista, la lógica del capital no está orientada a la satisfacción de necesidades, está orientada a la acumulación de más capital y para eso se requiere el consumo, la extracción, la generación de plusvalía; mientras el sistema capitalista exista van a regir estos principios y no está orientada, en este caso al agua para garantizar un derecho humano sino como una posibilidad de generar ganancia”.

Hay una serie de medidas que se pueden tomar para mitigar los impactos del cambio climático en las aguas dulces de Querétaro. Estas medidas incluyen:

  • Inversión en infraestructura para el almacenamiento de agua: Estas inversiones pueden ayudar a garantizar el suministro de agua durante los períodos de sequía.
  • Promover y costear la instalación de tecnología eficiente en empresas para la recolección de lluvia; además de la reutilización del agua para actividades de agua no potable
  • Promoción de la eficiencia en el uso del agua: Estas medidas pueden ayudar a reducir la demanda de agua.
  • Reducción de la contaminación del agua: Estas medidas pueden ayudar a proteger la calidad del agua.
  • Fomentar la adopción de sistemas de riego sostenibles para optimizar el riego en actividades agrícolas
  • Establecer sanciones serias para aquellos que incumplan las regulaciones hídricas.

De igual forma, en 2020 la UAQ lanzó un programa de restauración hidrológica y saneamiento del río Querétaro y se plantearon 50 acciones en conjunto con el municipio de El Marqués. Colocar filtros de piedra para crear un biofiltro era el principal objetivo del proyecto nacido en las aulas, tras proponer al gobierno de El Marqués y el gobierno estatal el proyecto perdió fuerza y quedó inconcluso.

Grupo Hidrogeología Jurica denunció por contaminación de los drenes Jurica y el Arenal ya que se encontraba creciendo un foco de infección debido a las descargas irregulares de desechos. Este grupo solicitó a la CEA una respuesta al saneamiento de drenes.

Fue este 2023 que la CEA puso en marcha un proyecto para sanear el río y algunos drenajes de la zona metropolitana. Actualmente, la propuesta continúa en proceso, pues se tienen que designar detalles como la inversión total, qué drenes se van a limpiar, así como las acciones concretas a ejecutarse

Querétaro es otro de los lugares que se enfrenta a momentos difíciles, la combinación de sequía y saqueo del agua plantea interrogantes acerca de que pueda ser sostenible en algunos años. La superación de la crisis hídrica que también está relacionada al cambio climático requiere no sólo de medidas inmediatas para la correcta y equitativa gestión del recurso hídrico sobre todo por organismo gubernamentales, si no un compromiso de forma comunitaria para preservarlo.

El acceso al agua debe ser garantizado para toda la población. La legislación que rige la prestación de los servicios de agua potable, alcantarillado y saneamiento en Querétaro establece la accesibilidad como uno de los componentes fundamentales del derecho al agua. Se especifica que este recurso debe ser de calidad suficiente y culturalmente adecuado. Asimismo, la normativa establece que los costos y cargos, tanto directos como indirectos, asociados con el suministro del agua, deben ser asequibles y no comprometer ni poner en riesgo el ejercicio de otros derechos reconocidos. El agua es un bien de acceso universal, y, por lo tanto, no debe ser controlado ni administrado por una entidad que menoscabe los derechos de los demás durante su distribución.

Bárbara Domínguez

Estudiante de Comunicación y Periodismo en la UAQ, 20 años, amante del café y las lunas de octubre.

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