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Casa de la Juventud, última intentona de ocupar el CREA

Para los vecinos resulta insultante la decisión de edificar la llamada Casa de la Juventud, sobre todo por el “robo hormiga” a las instalaciones pues, durante los últimos años, distintas dependencias estatales han desplazado al Indereq.

Debido al despojo cultural y del espacio que representa la Casa de la Juventud, vecinos y usuarios de la unidad deportiva CREA —ubicada a espaldas del templo de La Cruz— se oponen a la construcción de este edificio para la Secretaría de la Juventud (Sejuve) en el complejo, cuya inversión es de aproximadamente 40 millones de pesos.

El comité Unidos en Defensa del CREA-INDEREQ Querétaro se manifestó la noche del 7 de noviembre en el Centro Histórico, durante la inauguración del museo de Arte Contemporáneo. El reclamo se hizo directamente al gobernador del estado, Francisco Domínguez Servién, quien iba acompañado del titular de la Sejuve, Rodrigo Ruiz Ballesteros.

Si bien en ese momento el Ejecutivo estatal refirió que se escucharía a la ciudadanía y que la totalidad del espacio quedaría para el Instituto del Deporte y la Recreación del Estado de Querétaro (Indereq), hasta el momento no ha habido un posicionamiento oficial que ratifique o ahonde en las declaraciones que Domínguez hizo a los inconformes.

Para los vecinos resulta insultante la decisión de edificar la llamada Casa de la Juventud, sobre todo por el “robo hormiga” de las instalaciones, pues durante los últimos años distintas dependencias estatales han desplazado al Indereq y otros espacios destinados a talleres, clases y otras actividades.

Además, las canchas, el gimnasio, alberca y otras áreas presentan un abandono por la falta de mantenimiento, por lo cual también repudiaron la decisión del Gobierno del Estado de construir oficinas para la Sejuve al interior.

Bruna Pedemonté, representante del comité Unidos en Defensa del CREA-INDEREQ Querétaro, explicó la situación de la unidad deportiva: Los vecinos fueron sorprendidos, pues durante los días 2 y 3 de octubre levantaron la explanada y taparon el área con maderas. Nadie les había informado del proyecto.

La representante comentó: “Después de formar el comité las ‘autoridades’ se acercaron para platicarnos sobre el proyecto pero nunca de manera oficial; sólo dijeron que levantarían un edificio”. Además, el comité observó que la zona está protegida por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que sí autorizó la construcción bajo la consigna de no dañar el “muro del cañonazo”.

“Los manifestantes, en respuesta nos organizamos para levantar la obra y retirar las maquinarias que trabajan dentro de las instalaciones hasta que se nos ofreciera una respuesta y explicación adecuada al proyecto en cuestión”, añadió Bruna Pedemonté.

Robo hormiga de espacios

El colono y deportista, Arturo Piña Tovar, resaltó la importancia de detener este proyecto: “Yo he usado esta unidad deportiva desde que era niño y a lo largo de los años ha sido apropiada por dependencias que no son el Indereq”. El usuario de las instalaciones deportivas concordó en que desde la administración de José Calzada Rovirosa (2009-2015), la Sejuve se empezó a apropiar del espacio.

Además, la unidad deportiva dejó de ser la única que no cobraba a la ciudadanía para su uso. Piña Tovar detalló que se eliminó la Villa Deportiva y se dañó un mural pintado durante la década de los sesenta del siglo pasado. Tras la Sejuve siguió la invasión del Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado de Querétaro (Icateq), una serie de oficinas a cargo de la Unidad de Servicios para la Educación Básica en el Estado de Querétaro (Usebeq) y por último un módulo de seguridad para la Policía Estatal.

Esta reducción de espacios destinados al deporte hace que se alejen diferentes disciplinas, el deporte de recreación lo están eliminando (…) A pesar de las malas condiciones de la apropiación de los espacios, la gente sigue usando las instalaciones. Entonces, si no arreglan la unidad que mejor nos dejen en paz”, acusó Arturo Piña.

Diferentes usuarios asentaron que el Indereq ha perdido su valor en el CREA —ahora Casa de la Juventud—, donde comentan que los niños entrenan Tae Kwon Do bajo una carpa, los futbolistas guardan sus balones en un puesto de frituras, además de que los atletas guardan sus mochilas en la reja de protección de una toma de agua. Incluso molestan a las mujeres al cambiarse de ropa al aire libre, ya que la pista de atletismo no se encuentra rehabilitada.

Abandono evidente

Javier Vargas, corredor, acusó que la pista de atletismo no cubre ningún estándar técnico para la disciplina: “Cuando alguien compite en una carrera de 400 metros de atletismo, usa el carril más pequeño debido a que ese es la reglamentación de la disciplina en cuanto a dimensiones de longitud. Esta pista del CREA no encaja con las exigencias, ya que los 400 metros los recorremos en el último carril mientras chocamos con obstáculos, banquetas y arboles que se interponen en el camino”.

En resumen, Arturo Piña, Javier Vargas y Bruna Pedemonté concluyeron que los colonos y usuarios de la unidad del CREA están inconformes por este tipo de obras sin previo aviso, que además se apropian de espacios que no son de su respectiva dependencia: “Nos han quitado espacios y salones, a los muchachos les quitaron su pista de patinaje donde hoy es un estacionamiento; a los niños no les arreglan las áreas verdes y los juegos, y a nosotros nos buscan reducir los lugares de esparcimiento y deporte; los pequeños espacios que podemos usar están en condiciones terribles”, manifestaron.

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