Ciencia

Virus mutan tan rápido que no hay cura para la gripe

Los síntomas de una grave infección pulmonar o de un tipo de virus de gripe más agresivo pueden ser fácilmente confundidos por un resfriado común. Lo anterior propicia que no se obtenga la atención médica necesaria en el momento oportuno.

El resfriado común constituye uno de los principales motivos de consulta médica, ausentismo escolar y laboral en el país —sobre todo en los cambios de estaciones— de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta es una enfermedad de origen viral, cuyas propiedades lo hacen prácticamente imposible de erradicar. Si bien no resulta altamente nocivo es indispensable no subestimarlo, debido a que sus síntomas pueden ser fácilmente confundidos con los de otras enfermedades más graves.

La rinofaringitis o resfriado común, al ser un virus posee una estructura simple, compuesta por ácido nucleico y una tapa de proteína. Esta sencilla constitución es la que, en parte, hace tan difíciles de erradicar a los virus. Estos utilizan a las células para realizar sus funciones y multiplicarse, por ello le resulta difícil a los anticuerpos eliminarlos por completo.

Dentro de la comunidad científica aún se encuentra a discusión si los virus son o no organismos vivos, por lo que su tratamiento dista mucho de ser como el que se emplearía en caso de alguna enfermedad de origen bacteriano.

La intensidad y efectos de los virus en el ser humano dependen del tipo que haya ingresado al organismo. De acuerdo con datos de la OMS, existen cuatro tipos de virus de la gripe estacional: A, B, C y D, siendo los dos primeros los principales responsables de las epidemias estacionarias.

Cada uno de estos virus presenta sus propias características y clasificaciones. En el caso de los virus de tipo A existen dos subtipos: el A-H1N1 y el A-H3N2. El primero de ellos es el responsable de la pandemia ocurrida en el año 2009, popularmente conocido en un inicio como la gripe porcina. En el caso del virus tipo B no se presentan subtipos como tal, sin embargo se divide por linajes. Actualmente se les conoce como: B/Yamagata y B/Victoria.

Las clasificaciones que se presentan son efímeras debido a la gran capacidad que tienen los virus de mutar. El desarrollo de tratamientos médicos y de vacunas se ve rebasado por la velocidad a la cual los virus de la gripe mutan. Ese fue el caso de la gripe porcina —el virus del tipo A-H1N1— que sufrió mutaciones que le otorgaron propiedades distintas, haciéndolo resistente a los tratamientos ya conocidos para la influenza común.

En concreto, la gripe común suele tener un tiempo de incubación reducido; es decir, la enfermedad se expresa al poco tiempo de haberla contraído, de uno a cuatro días. El contagio se da principalmente a través de inhalar gotículas infectadas por el virus y del contacto directo con una persona enferma.

Signos y síntomas

Los síntomas de la gripe estacional se caracterizan por: fiebre, tos, dolores musculares, de cabeza y garganta, intenso malestar y abundante flujo nasal. Por lo general los síntomas no duran un par de semanas y son capaces de dimitir sin atención médica. En ocasiones el resfriado es un padecimiento más molesto que peligroso. Sin embargo, el principal riesgo de la gripe común radica en lo fácil que resulta subestimarla, de acuerdo con datos de del Departamento de Microbiología y Parasitología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Los síntomas de una grave infección pulmonar o de un tipo de virus de gripe más agresivo pueden ser fácilmente confundidos por un resfriado común. Lo anterior propicia que no se obtenga la atención médica necesaria en el momento oportuno.

Prevención y tratamiento

El tratamiento para la rinofaringitis consiste en aliviar los síntomas. Debido a las características patológicas de los virus —su continua mutación y su capacidad de utilizar a las células como hospedero— resulta imposible erradicarlos por completo.

Se pueden reducir las probabilidades de contagio teniendo una buena alimentación y con un adecuado consumo de vitamina C, así como hábitos de higiene pertinentes. En épocas de frío se deben cubrir adecuadamente las vías áreas, boca y nariz y sobre todo mantener distancia de personas ya enfermas, recomienda la OMS. La organización también recomienda aplicarse las vacunas necesarias para evitar contraer tipos o subtipos de virus de la gripa más agresivos.

Es importante recalcar que en caso de presentar los signos y síntomas ya mencionados la mejor opción es consultar al médico, solo él o ella podrá hacer un diagnóstico pertinente y otorgar el tratamiento necesario.

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