Circo busca reabrir tras permisos a cines y espacios culturales
Por la pandemia, el “Dianis” lleva cinco meses sin poder dar espectáculos; aunque se han mantenido por vender sus productos en semáforos, no alcanza para el sueldo de 150 pesos diarios.
San Juan del Río, Qro.- “Nosotros podemos hacer que el aire circule mejor que en esos lugares, y dar mayores medidas preventivas y próximamente quiero hacer una rueda de prensa para conseguir ese permiso”, manifestó entusiasta Miguel Alejandro Patiño Domínguez, dueño del circo “Dianis” que lleva varado más de cuatro meses por la pandemia.
Este 1 de septiembre, el Gobierno del Estado dio el visto bueno para la reapertura de distintos espacios públicos, como centros culturales y espacios deportivos, al igual que otros de carácter privado —como los cines, aunque éstos al 30 por ciento de su capacidad—. La decisión se dio en un contexto en el cual Querétaro se mantiene con el semáforo epidemiológico color naranja.
El dueño del circo —varado en la colonia la Peña desde hace prácticamente cinco meses— señaló que buscarían los permisos correspondientes para regresar a trabajar. Cabe recordar que debe dar a sus trabajadores 150 pesos diarios; sin embargo, logró acuerdos con varios de ellos debido a que los ingresos pararon.
Miguel Alejandro calificó como “doloroso” el trabajar en el circo y que no llegue gente a ver la función. Sin embargo, destacó la oportunidad que ha tenido para conocer toda la República mexicana y compartir esa felicidad con su familia; en este punto, enfatizó que —contrario de lo que se piensa popularmente— los niños que laboran en el circo sí estudian primaria, secundaria y la prepa con la ayuda del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe).
Espectáculo de generación en generación
El circo surgió en Mérida (Yucatán) hace ya más de 40 años. Lo fundaron Daniel Carrillo Ruiz e Inés Elodia de Carrillo (su esposa), más los suegros del actual dueño. En el circo hay 30 integrantes, básicamente familiares; Patiño indicó que tenían más empleados, pero por la pandemia tuvieron que renunciar.
La gran mayoría de la familia es originaria de Toluca, Estado de México, pero sus casas siempre han sido los tráileres y autos donde se mueven por todo el país. No se han podido desplazar ya que a pesar de que la venta de sus productos en los semáforos y cruceros les ayuda económicamente, el gasto de gasolina y movilidad es muy grande, por ello están desesperados por ya empezar a dar espectáculos.



