Complejizar para entender y actuar: Dahlia de la Cerda

A través de sus obras, Dahlia de la Cerda trata de difuminar las dicotomías de la sociedad y de las personas que la construyen; y no para hacer confusas las historias que escribe, sino para entender a las personas reales. Es desde esta pasión por “complejizar a las personas”, que han surgido sus libros, en donde “puedes odiar y amar al mismo tiempo a un personaje”
En el marco de la presentación de su nuevo libro Medea me cantó un corrido, la ganadora del Premio Nacional de Cuento Joven Comala 2019, Dahlia de la Cerda, conversó con Tribuna de Querétaro para aclarar detalles no solo de su última obra, sino de su estilo literario.
“Me gusta complejizar la criminalidad”: de la Cerda
Puesto que su escritura combina elementos que podrían catalogarse dentro de lo criminal y de la violencia de género, de la Cerda propone tener en cuenta “las multiformas” de la violencia que sufren las mujeres y hablar claro al respecto. Es por ello que, crea personajes que no son violentados todo el tiempo, “sino que tienen agencia dentro de las situaciones de violencia”, es decir, “libertad de acción”, que hagan “lo que pueden con lo que tienen”.
En ese sentido, la filósofa de Aguascalientes redacta mujeres quienes no son “víctimas pasivas, sino que cobran venganza” o que alguien lo hace por ellas. “Para mí es importante no presentar a las mujeres como eternas víctimas”, expresa la ganadora del certamen literario Letras de la Memoria 2009.Si bien reconoce que algunos de sus personajes cometen actos criminales, que hay mujeres sicarias y capas, es decir, jefas del narcotráfico, a ella le apasiona complejizar la criminalidad, así como a las personas abyectas en la sociedad, o sea, las que son consideradas despreciables. A través de este método, afirma que “puedes odiar y amar al mismo tiempo a un personaje”; y así estar consciente de que “hasta el criminal más malvado, sigue siendo una persona que tiene actos de ternura”.
¿Quién es Dahlia en sus historias?
Aunque la columnista de Desde los zulos de la revista Reporte Sexto Piso no ha volcado su personalidad en sus textos, siempre están presentes sus preocupaciones, sus posturas políticas, su “visión de la vida”. De tal manera, y “sin querer”, varios de sus personajes actúan como a ella le gustaría que actuaran “en un mundo ideal”.
Sin embargo, en Medea me cantó un corrido, de la Cerda confiesa que, sin tenerlo en cuenta, su “yo escritora” se reflejó en el personaje mitológico griego que une y ayuda a las mujeres de sus historias: “nunca pensé en darle rasgos de mi personalidad a ella”, afirma con humor. No obstante, dentro del mismo libro, hay un personaje de nombre Antonia, que, según su creadora, “tiene más rasgos” de ella, “pero que nadie notó”, solo la autora de El feminismo ya fue, Mikaelah Drullard.
¿Quién es Medea en el mundo real?
“Es esa mujer que siempre está allí para ayudarte, es la amiga que te salva de la mugre”, expresa la cofundadora y directora de la colectiva Morras Help Morras. Sin embargo, señala que no trató de reivindicar ni reescribir a la protagonista de la tragedia griega, sino que la redimió “como una figura que ayuda a otras mujeres porque, muchas veces – afirma – somos muy despiadadas entre nosotras”. No obstante, también reconoce que entre mujeres se salvan “un montón”.
Aun así, no quiso que fuera una persona específica, sino la figura mitológica que, por venganza, asesinó al segundo matrimonio de su pareja y a sus propios hijos. Al mismo tiempo, de la Cerdadecidió que fuera Medea “por estrategia de escritora”, puesto que le parece “muy atractivo la reescritura de los clásicos”.
Sumado a ello, indica la autora, “me confrontó con mi propia ideología y mis conflictos morales”. Según el relato de Eurípides, Medea se llevó los cadáveres de sus hijos para impedir que su expareja les diera una “cristiana sepultura”. Al respecto, de la Cerda simpatiza con ella, “aunque no habría hecho lo mismo”.
Dado que en México se tiene un registro de 121 mil personas desaparecidas, según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), la voz de los podcasts Escribe como morra y Morras vs fundamentalismos, lamenta la acción del personaje griego, ya que, tanto mujeres, hombres, niñas y niños, están “buscando el cuerpo de sus seres queridos para hacerles un ritual funerario y poder despedirse, cerrar el ciclo”.
Una sociedad crítica y criticona
Puesto que, sobre todo en plataformas socio digitales, Dahlia de la Cerda ha enfrentado varias críticas sobre su estilo literario, ella responde que le “interesan, sobre todo, las críticas de las lectoras”, dado “que son muy agudas”, y deja de lado las que “problematizan las narrativas contemporáneas”.
Sin embargo, considera que las críticas que ha respondido, vienen desde “lugares malintencionados” que contienen “celos y envidia”, sentimientos y emociones naturales que experimentan los seres humanos. No obstante, rectifica que esto no está mal dentro de “la escena literaria”, sino la manera en cómo se actúa frente a ello. Adicionalmente, la escritora ha tenido conversaciones en torno a comentarios racistas y clasistas: “si quieren debate, lo vamos a tener”.
Esto “revela que tenemos colonizadas nuestras mentes”, puesto que tenemos “una idea muy dogmática y eurocentrista de literatura” que solo responde al canon de la estética occidental, lo cual ignora y menosprecia las historias que suceden en el Sur global, que, hasta ahora, con “consideradas únicamente material para la nota roja”. Sin embargo, de la Cerda trata de evidenciar “la enorme belleza lingüística que hay en Latinoamérica”, y con ello, descolonizar las mentes.
¿A dónde van sus textos?
Dahlia de la Cerda, quien también ha trabajado en un centro de atención telefónica, un bar y una fábrica de dulces, espera que sus obras ayuden a “complejizar el crimen organizado en México. Que no sea un tema de buenos contra malos, sino un tema en donde están en juego vidas humanas”. Puesto que, si se quiere pacificar al país, se tiene que “entender cómo son los procesos de violencia” para “atacar las causas, en lugar de seguir buscando formas de responder a la violencia con violencia”. Se trata de “modificar las condiciones estructurales que hacen posible una guerra contra el narco”, explica la autora.
Así como externa su inspiración, Dahlia de la Cerda ha guiado y compartido ejercicios de escritura a través de talleres, los cuales ha llevado a cabo en la librería La Pessoa, en la avenida Hidalgo 183-B, espacio donde presentó su última obra: Medea me cantó un corrido, el pasado sábado 18 de enero.



