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Compromiso, disciplina y compañerismo, valores en los Gatos Salvajes

Diálogo con el entrenador de los Gatos Salvajes de la UAQ, Antonio Álvarez

Brandon De la Vega Contreras

PARA DESTACAR: El entrenador reconoció que en el equipo llegan a existir casos de competitividad individualista, pero inmediatamente se les invita a los jóvenes que dejen de lado su rivalidad y trabajen por el equipo: “es sano tener diferencias, es normal, pero, lo importante es saber trabajar y trascender”.

Tenemos una premisa, que es trabajar para formar buenos hijos, buenos estudiantes y después buenos jugadores, porque la formación del deporte es aprender conceptos de vida, apuntó Antonio Álvarez, al cuestionarle sobre el trabajo que realiza al frente del equipo de fútbol americano Gatos Salvajes.

El equipo de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) compite en la liga de Football Americano del Estado de México (Fademac), en donde juegan contra más de 30 equipos, ubicándose entre los ocho mejores de la liga. Sin embargo, el mayor logro es la convocatoria, es decir, tener los campos llenos de estudiantes.

En la temporada 2016, los Gatos Salvajes fueron campeones en la División Intermedia y llegaron hasta semifinales en División de Juveniles. En la División Infantil al equipo no le fue muy bien en este año y quedó en séptimo lugar, sin embargo, el objetivo para la próxima temporada es quedar, por lo menos, en el cuarto o quinto lugar.

Pero más allá de las victorias o las derrotas, dentro y fuera del campo se cumple con la filosofía de los Gatos Salvajes, que es, primordialmente, aportar en la formación de los jóvenes, insistió Antonio Álvarez.

Reconoció que en el equipo llegan a existir casos de competitividad entre compañeros y hay “valentías exageradas”, pero inmediatamente se les invita a los jóvenes que dejen de lado su rivalidad y trabajen por el equipo: “es sano tener diferencias, es normal, pero, lo importante es saber trabajar y trascender”, consideró el ‘coach’.

Enfatizó que los valores que el futbol americano impregna en sus jugadores son los de competir en la vida y siempre intentarlo. La ética con la que los Gatos Salvajes han trabajado los últimos años tres años, es la de formar muchachos comprometidos y disciplinados, estos dos últimos adjetivos son piedra angular en el equipo junto con el respeto a superiores y compañeros de equipo.

De acuerdo con Antonio Álvarez, el futbol americano se diferencia de otros deportes en que éste exige un esfuerzo extra o un segundo intento. Por eso en los entrenamientos y en los juegos se les reitera a los jugadores que la diferencia entre ganar y perder esta en intentarlo o rendirte.

La comunidad de los ‘Gatos’ se apoya de voluntarios, principalmente los padres de familia, quienes son la base del equipo y son los que llevan a sus hijos a jugar, además se encargan de muchas actividades.

Gatos Salvajes también tiene el logro de ser el equipo con mayor convocatoria en el estado de Querétaro, en donde también se debería revisar la formación de equipos nuevos, señala el ‘coach’: “Me preocupa que se inventen equipos todos los días; crear equipo al vapor, preocupa porque estamos exagerando en el invento de nuevos equipos. Con la acelerada producción de equipos se olvida planificar la ética que manejará el equipo”, consideró.

Por otra parte, Antonio Álvarez recordó algunas de sus mejores experiencias: “Un campeonato juvenil hace un par de años, con un grupo de chavos que no habían ganado nada en las infantiles, no habían podido transcender, no tenían campeonato; yo la tomé y empezamos a trabajar de otra manera, con más seriedad y compromiso.

Fuimos construyendo un equipo, después construimos una temporada y por último construimos un campeonato, A esa experiencia le tengo mucho cariño porque empezamos con 52 chavos a entrenar en enero y terminamos con 52 jugadores ¡No se fue ninguno!”.

Con ello, expresó el entrenador, se rescata la idea de que este deporte tiene más arraigo en el tema sentimental y en el pensar de los muchachos. La repetición constante sobre no rendirse y entregar todo fuera y dentro del campo; fuera y dentro de los entrenamientos, crea una manera de vivir.

Además, el grupo de entrenadores forma una autoridad de apoyo para los jóvenes: “somos un complemento entre la figura de autoridad de la familia y la escuela (los papás y los maestros). En mi experiencia a mí me funcionó, espero que funcione con mis hijos y espero que funcione con los niños con los que estamos trabajando”, dijo el ‘coach’ Álvarez.

Al respecto, invitó a los jóvenes a unirse al equipo, que en estas fechas se prepara para la próxima temporada: “Nos hacen falta chavos de 8 y 10 años. La convocatoria está abierta. Hay que seguir llenando las filas de los Gatos Salvajes”.

Antonio Álvarez añadió que la liga para mayores de edad se encuentra interrumpida debido que no hubo seriedad en la convocatoria y se contó con pocos jugadores y no todos comprometidos, entre otras cosas, porque muchos trabajan y estudian a la vez.

Sin embargo, se tiene la intención de reestructurar la División Intermedia y pensar en un proyecto de mayor impacto, de la mano de la Universidad: “podríamos detonar un proyecto muy importante e interesante”, concluyó el entrenador

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