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Con la democracia, sólo se empodera a una minoría: Thunder

“Es necesario repensar el mito que gira entorno a la soberanía popular, pues esta estructura se encarga de desempoderar al ciudadano y excluirlo del procesos gubernamentales”, afirmó David Thunder, investigador del Instituto de Cultura y Sociedad de la Universidad de Navarra durante el seminario internacional “Repensando el mito del pueblo soberano” llevado a cabo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).

David Thunder señala que la democracia moderna plantea una promesa de libertad y de participación ciudadana pero que éstas nunca se cumplen: “Ni la burocracia ni la participación política responden a esta hambre, no sólo sucede en México, también pasa en Estados Unidos y Europa; sucede tanto que hemos sido testigos de las votaciones antisistémicas ocurridas últimamente y para eso basta el ejemplo del triunfo de Donald Trump o la salida de Inglaterra de la Unión Europea. También el análisis de lo suscitado en Cataluña nos lleva a pensar que únicamente es la consecuencia del fracaso del modelo de estado moderno”.

El investigador europeo hace hincapié en la necesidad de buscar otros modelos que se encarguen de cubrir las verdaderas necesidades de los ciudadanos; se refiere a modelos que se puedan llevar a la práctica, pero que también cuenten con esfuerzo teórico y filosófico, porque sólo así el orden político sufrirá un acomodo distinto al actual.

Estado siempre suprimirá pluralismo

En la democracia el pueblo ejerce su soberanía a través de distintos órganos representativos, elegidos mediante una votación, pero Thunder opina que la democracia representativa no empodera al ciudadano como siempre se ha creído. Ante el cuestionamiento de cómo hacer que funcione este sistema político, el entrevistado respondió: “las fallas con las que cuenta este sistema no tienen solución porque únicamente son el resultado de su normal funcionamiento, el Estado soberano siempre se va a encargar de suprimir el pluralismo”.

Thunder argumenta que la comunidad humana busca fines y bienes diversos, por ende, esta búsqueda necesita diversidad en sus modos de gobierno, por eso señala como importante reivindicar un autogobierno racional desde el pensamiento aristotélico basado en el dominio racional interno y externo: “el dominio racional interno es guiado por el alma y consta de actuar según juicios racionales y entrenar las pasiones del individuo, el externo se basa en el respeto existente en una comunidad y la justicia que deba aplicarse”.

Absurda la idea de unificación

El representante de la Universidad de Navarra también comentó que la sociedad civil necesita estar diversificada porque es absurda la creencia de unificar a un territorio bajo el mismo régimen político, de acuerdo al investigador, esto solo traería una convivencia pacífica si las libertades del individuo fueran coartadas.

Thunder declaró que lo necesario que es insistir en la importancia del pluralismo normativo a través de distintas estrategias, pues considera que el orden normativo es mucho más rico que la ley debido a que se encarga de regular la vida social pero no está escrito, aunque también enfatiza que los diversos órdenes normativos se guían por diferentes intereses y que cuando dos órdenes normativos interactúan, uno siempre saldrá perdiendo.

El mito que David Thunder sostiene es que el pueblo autoriza al gobierno a actuar en su representación pero la consecuencia no visible a primera instancia es la legitimización de un cuadro de minoría a imponer un orden normativo sobre toda una colectividad con intereses muy diversos.

El investigador del Instituto de Cultura y Sociedad también insiste en que es importante luchar contra la mentalidad separatista, pues la política no puede considerarse un aspecto ajeno a la vida profesional, ética o personal de los individuos: “la principal consecuencia de este aislamiento es que la gente presenta menos sensibilidad al bien común político porque lo ven como si fuera algo externo a su propia felicidad”.

Aunado a lo anterior, Thunder hace énfasis en la importancia de ser un buen ciudadano, lo cual considera que es una cuestión que va más allá de presentarse en una casilla electoral o el pago de los impuestos; implica una cuestión personal.

Thunder puntualiza que la llamada “soberanía popular” reduce las posibilidades de convivir en un orden pacífico y al contrario de lo que se cree, esta estructura de estado moderno se encarga de desempoderar al ciudadano ya que lo excluye de todos los procesos políticos y gubernamentales salvo la elección popular. El investigador también cree que la discusión sobre principios éticos en la cultura es una necesidad debido a que si no se hace, se ponen en peligro los principios de una sociedad libre.

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