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Conagua y Semarnat ya habían advertido de falla en Antea

El predio donde hoy está construida la plaza Antea había registrado inundaciones y por ahí pasaban dos arroyos provenientes del bordo Azteca. A eso se suma que a 100 metros al norte de dicha edificación cruza una falla, según reportaron la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) respectivamente. A pesar de eso, la Secretaría de Desarrollo Sustentable (Sedesu) del estado autorizó dicha construcción.

En septiembre del 2010 la Semarnat entregó una manifestación de impacto ambiental para la construcción de la entonces llamada plaza Centro, la cual, en ese momento, se pretendía construir en la comunidad de Jurica, en la delegación Félix Osores Sotomayor; en una superficie total de 92.10 hectáreas ubicadas en las parcelas 1, 2, 31, 36, 39, 18, 25 y 19 del ejido Salitre, de las cuales se propuso un cambio de uso de suelo de 81.2076 hectáreas.

Escurrimientos

El informe detalla que “algunas autoridades refieren inundaciones hacia la zona sur del predio de estudio” ocasionadas por movimientos de tierras añejas y cortes de los escurrimientos naturales”; sin embargo, consideraron que era un asunto fácil de resolver.

Explica que el cuerpo de agua más cercano es el bordo Azteca, el cual está ubicado al noreste del área de estudio y se advierte un escurrimiento o arroyo intermitente en la parte norte del proyecto y el dren Jurica al poniente.

El estudio precisa que este predio pertenece a la subcuenca hidrológico del Río Laja, río Apaseo–río Querétaro, en la microcuenca 128, denominada San José El Alto y uno de los escurrimientos del norte pasa justo por el predio y a sus costados, lo que contribuye a la formación del arroyo El Arenal, el cual más adelante tributa al Río Querétaro.

Además recibe influencia de escurrimientos o arroyos intermitentes y acción laminar de predios urbanos de la zona norte y de Peña Colorada.

En cuanto al análisis de precipitaciones, se explica que el promedio anual de días con lluvia era de 51.4 y el rango de precipitación máxima mensual de 29.5 mm, aunque aclaró que se registraban variaciones de precipitación muy fuertes en los últimos años.

El documento señala que los patrones de escurrimiento e infiltración serán modificados en la superficie del proyecto pretendido, conduciendo las aguas pluviales hacia las partes más bajas.

Consideraron que la naturaleza del proyecto en la fase urbanización tendrá un efecto negativo por el aumento de los volúmenes de escurrimiento en la superficie de vialidades, guarniciones y banquetas, en donde la infiltración será disminuida debido a la utilización de materiales impermeables.

También se consideró imprescindible evitar retenciones indeseables de escurrimientos y el deterioro y erosión de áreas desprovistas de vegetación, transporte hídrico de sedimentos y azolve indeseado de causes o embalses.

Además consideraron que la modificación del patrón de drenaje puntual es un impacto con pocas posibilidades de mitigación debido a que es inevitable el efecto impermeable de la superficie de proyecto, pero es posible contribuir a las aportaciones hacia el arroyo El Arenal para su manejo y conducción y obras de infiltración de aguas pluviales exprofeso.

Por otro lado, es importante que el drenaje tenga un diseño adecuado al patrón de drenaje natural y un mantenimiento preventivo permanente, en medida de ejecutar obras complementarios para la captación, contención y conducción adecuada de las aguas pluviales, todo lo cual deberá ser revisado y aprobado tanto por la Comisión Nacional del Agua como por la Comisión Estatal de Aguas (CEA).

No existieron permisos: CEA

Sin embargo, el vocal ejecutivo de la CEA, Enrique Abedrop, ya declaró que dicha empresa paraestatal no emitió permiso alguno para construir obra hidráulica en esta zona; además, dijo, toda la infraestructura pluvial está a cargo de una concesionaria particular, pues la plaza está dentro del polígono donde el servicio de agua se dota a través de una empresa y no de la CEA, por lo cual, incluso antes de que se construyera algo ahí no había servicios proporcionados por la paraestatal.

«La Comisión Estatal de Aguas no dio ningún permiso ahí en esta obra, no se quien lo dio, pero no pasó por la Comisión Estatal de Aguas», señaló.

Antes de esto, en el Diario Oficial de la Federación del 16 de julio de 1998 se publicaron los «Resultados de los estudios técnicos del acuífero del Valle de Querétaro, Qro.», en donde se estableció que “el acuífero de Querétaro se extiende en el subsuelo del valle y bajo los lomeríos y montañas adyacentes formados por rocas permeables. Tiene extensión superficial aproximada de 460 kilómetros cuadrados”.

Define además que sus límites llegan a la línea divisoria entre los estados de Guanajuato y Querétaro, hasta Santa Rosa Jáuregui; es decir, dentro del área en donde actualmente se ubica Plaza Antea y solamente a unos metros del límite con Peña Colorada.

Sumado a estas complicaciones hidráulicas, la Semarnat señaló que en la zona Centro Sur de Querétaro convergen dos sistemas de fallas: Chapala – Tula y Taxco

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