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Constitución sufre “divorcio” con la realidad: Garrido del Toral

A pesar de haber más de 600 reformas, sólo ha habido más problemas

Manelick Cruz Blanco / Mar Robledo

PARA DESTACAR: El cronista municipal consideró que la Constitución de 1917 logró grandes avances hasta la década de los ochenta, lo que se reflejó en el auge de la educación, la cultura y la salud, lo que convertía al país en un modelo de “seguridad social”.

No es suficiente con una norma para que exista un cambio en una sociedad, ya que también se requiere que sea observada, aplicada y respetada al 100 por ciento. De esta forma, el peso de una ley está en la medida en que funciona en la vida real, advirtió el doctor en Derecho, Andrés Garrido del Toral.

“La Constitución es hermosa en su concepción, porque es un proyecto de vida, es lo que queremos llegar a ser, pero hay muchos de sus postulados que no se cumplen”, consideró el también cronista del municipio de Querétaro y académico por la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).

“Es norma vigente, pero no válida, ni efectiva en nuestra realidad; pareciera que estuviera divorciada de ella, y es una realidad que pide mayores oportunidades de empleo, salud, seguridad, distribución de riquezas; pero en la vida real hemos fallado todos: gobernados y gobernantes” resaltó Garrido del Toral.

Al respecto, el cronista explicó que en México la ciudadanía desconoce su Constitución, en contraste con países como Alemania, Finlandia, Suecia y otros países escandinavos que de verdad viven su Constitución en cada momento, con lo que logran tener mayor estabilidad al aplicar y hacer válido el documento.

En tanto en México, la Constitución ha sufrido más de 600 reformas desde 1917, con la finalidad de garantizar mayor estabilidad a los mexicanos y actualmente están plasmadas más garantías, pero también ahora existen mayor número de problemáticas.

“Una de las reformas más importantes fue la del artículo primero, además es la que nos verdaderamente apostó por un desarrollo de los mexicanos… lo grave es que hemos tardado más de ocho años en hacerla efectiva, en aterrizarla” señaló Garrido del Toral.

Expuso que particularmente los artículos 3, 27 y 123 constitucionales se han ido desarrollando poco a poco, pero lo grave es que no todas las reformas favorecen o ayudan al sector que demanda: “Un ejemplo es el 27, pues con la reforma al campo, sólo dejó muy claro que el campesino vendió barato, todo se lo gastaron en mujeres, en alcohol y en trocas, y ahora no tiene nada” mencionó el cronista. “Los campesinos se quedaron sin tierra y sin identidad”, remató el cronista municipal.

“Sí hay artículos faltos de técnica, repetitivos, unos muy brumosos, otros muy extensos, que sólo se convierten en páginas y páginas, y nadie los respeta. En ocasiones ni los propios senadores saben lo que hicieron”, sentenció Garrido del Toral.

El doctor en Derecho consideró que la Constitución de 1917 logró grandes avances hasta la década de los ochenta, lo que se reflejó en el auge de la educación, la cultura y la salud, lo que convertía al país en un modelo de “seguridad social”.

Recordó que antes de 1980, los profesores, médicos y burócratas eran bien remunerados, era suficiente con el salario mínimo, había un desarrollo estable y nacieron las grandes universidades, condiciones que actualmente se han perdido.

“La Constitución no debe ser un símbolo más que adorne a una nación, sino que debe vivirse y efectuarse. Que no se convierta en un documento trunco o parchado, sino en ese ideal que constantemente se está buscando alcanzar”, concluyó Andrés Garrido del Toral.

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