Cooperativas económicas: un sector popular poco atendido institucionalmente

Querétaro inició el año con la pérdida del presbítero Luis Ugalde Monroy, uno de sus máximos exponentes históricos por una economía de orientación social fundamentada en la cooperación, en que la lucha por concretar sus valores cristianos le enfrentaron con los sectores más reaccionarios y, sin desistir, logró instituir la figura de las cajas populares.
Las cajas populares o sociedades cooperativas de ahorro y préstamo han sido un mecanismo alterno al de los grandes capitales privados en la sociedad industrial, que permite la democratización de recursos a sectores excluidos históricamente por la banca e instituciones crediticias regidas por el afán de lucro.
Querétaro concentra una décima parte de las cooperativas autorizadas
De acuerdo con los datos del Fideicomiso Fondo de Supervisión Auxiliar de Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo y de Protección a sus Ahorradores (FOCOOP), en Querétaro operan 30 cooperativas, de las cuales, 15 pertenecen al sector autorizado por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.
El sector autorizado a nivel nacional cubre a 9.5 millones de personas en 154 entidades cooperativas, por lo que en Querétaro opera casi una décima parte de estas instituciones.Del resto de estas sociedades de ahorro y préstamo, 10 pertenecen al nivel básico, mientras que cinco se encuentran en otras modalidades de operación.
Ajustes regulatorios han sido extensos pero insuficientes
Estas entidades financieras se rigen por la Ley para Regular las Actividades de las Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo, así como por la de la CNBV, que en 2024 fueron actualizadas para ajustarse a los criterios contables IFRS 9 (de la Normas Internacionales de Información Financiera).
El proceso de ajuste regulatorio al interior de las cajas populares ha sido extenso, por lo que, a pesar de que entraría en vigor en 2025, la CNBV ha establecido una prórroga hasta 2026, que daría tiempo a las instituciones financieras mutualistas de acomodarse a los nuevos criterios contables que regirán a las entidades que agrupan a más de 9.5 millones de socios en el país.Incluso cuando la extensión del plazo ha sido interpretada como benéfica por los liderazgos de las principales agrupaciones cooperativistas, la entrada del gobierno de Claudia Sheinbaum a nivel federal ha generado que colectivos como el Consejo Superior del Cooperativismo de la República Mexicana (Mexicoop) impulsen ajustes más profundos al marco regulatorio y la priorización económica del rubro social.
Integración del cooperativismo a la economía nacional puede profundizarse
Es así que, en el foro realizado en Aguascalientes por el gobierno federal sobre “Economía Moral y Trabajo” del Plan Nacional de Desarrollo 2025 – 2030, la Mexicoop aprovechó lapresencia del Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, para presentar una propuesta que integre el esquema cooperativo como parte de la política de Estado de la nación.
La integración de los esquemas populares en la economía del país está por verse en el futuro próximo, pero la percepción de una necesidad de promover al sector social y cooperativo en los modelos de desarrollo nacionales no son sólo una cuestión limitada a México, sino que forman parte de los prospectos internacionales por un desarrollo sustentable y equitativo, que han convertido a 2025 en el “Año Internacional de las Cooperativas de la ONU”.



