Crónica de un Jueves de Lucha

El Ska estaba presente. Un teléfono conectado a un amplificador hacía sonar La Maldita Vecindad y los Hijos de su Quinto Patio, albergando al son de Pachuco, la llegada de las y los trabajadores que se preparaban para marchar. Eran cerca de las 9:30 de la mañana del jueves primero de mayo, día del obrero, y la irradiación del sol era a gran escala, a las afueras de la Alameda de la ciudad.
Las banderas blancas y amarillas de la Unidad Cívica Felipe Carrillo Puerto y la International League of People ‘s Struggle (ILPS), ondeaban en cantidad. Pablo González Loyola, líder del frente, comenzó a sacudir las emociones, a través del megáfono:
“Hoy se cumplen 9 años de la provocación del día 1ro de mayo del 2016, durante el gobierno del señor Francisco Domínguez, en los cuales, tenían planeado lanzar cosas al presidium para responsabilizarnos como lo hicieron a varios miembros de organizaciones sociales. Hay que recordar que se fraguó ese golpe, que fue atroz, arbitrario, e inconstitucional” -expresó.
Otras banderas comenzaron a alzarse. Eran los de la Unidad Patriótica, superando las banderas amarillas. Las y los del Movimiento de Jubilados y Pensionados en Lucha, cincharon sus lonas a la celosía de la Alameda. Otros, los del banderín blanco del Frente Democrático Independiente (FDI), recostaban los carteles en el suelo, para irse acomodando en la caravana.
Diversos colectivos marcharon por la clase trabajadora: abanderaron jornada de 40 horas
Eran las 9:50 de la mañana, cuando la recién estrenada Guardia Vial de Felipe Fernando Macías Olvera, cerró la circulación vehicular sobre Zaragoza; desde la Av. Luis Pasteur donde el contingente dio vuelta en “U”, hasta girar a la derecha en calle Corregidora. La reverberación vocal con diferentes consignas, irrumpía la concentración de múltiples empleados. Parecían no haber sido premiados con el puente vacacional.
Quienes se quedaron esperando el Qrobus en Zaragoza debido al cierre vial, comenzaron a capturar el momento con sus teléfonos. Otros venían comprando un tamal y en su mayoría, empleados de los establecimientos comerciales, se acercaron al pretil donde cierra su cortina, para admirar.
Las columnas de personas caminaban con cierto desorden, separados unos metros por cada frente. Entre los ya mencionados, también lo estaban la Unión Revolución; el Sector de Comerciantes en Resistencia; la Coalición Nacional Sindical de Trabajadores de Educación; Movimiento Democrático Queretano; Unión Nacional de Organizaciones Regionales Campesinas Autónomas A.C. (UNORCA); el Movimiento Magisterial de Bases de Querétaro; Movimiento Bicentenario Maxei A.C. de Real de Lagunillas, Huimilpan; el Frente Estatal de Lucha (FEL); Comunidad Indígena El Garambullo; el Comité CEREZO México; el FrenteX40Horas y, la delegación queretana de la Organización Comunista Revolucionaria.
Para las 10:30 de la mañana, después de haber rodeado Jardín Zenea y a través del andador 5 de Mayo, el desenlace de la protesta por la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, se plantó en Plaza de Armas, frente a lo que fue, la casa de la Corregidora y que hoy refugia a la administración del gobierno estatal.
La resistencia y la denuncia a través de la fiesta proletaria
“Los pueblos organizados tenemos que unir la resistencia para poder exigir los derechos de los pueblos, los derechos ciudadanos, los derechos humanos, los derechos en general, porque la historia de la humanidad es una historia de lucha, de sacrificio, en donde los pueblos han puesto la sangre y la vida para poder superar las condiciones de explotación, de opresión, de miseria, de pobreza. México no es la excepción” -predicó Gerónimo Sánchez, junto con Rosa María Córdova, quién advirtió que –“Si nosotros nos dejamos de mover, la derecha avanza” -ambos, son maestros que en 2016, fueron cesados por oponerse a la reforma educativa de Enrique Peña Nieto.
Banderas amarillas, blancas, verdes y rojas; sombrillas; gorras; y lonas; hijas e hijos de obreras y obreros; pensionados queretanos; estudiantes; artesanos y comerciantes; inundadron el corazón del Centro Histórico. Faltaban diez para el mediodía. El calor no bajaba ni un poquito y varios comenzaban a resguardarse bajo el atrio que acoge la Plaza de Armas.
El Himno se cantó a capela y para clausurar, un huapango que tocó con su violín, un músico urbano: “¿Cuál es el mejor licor? -Yo digo que el aguardiente porque es emborrachador, emborracha al presidente, también al gobernador. ¡Querreque!” – A la par, un tendedero de denuncias contra la explotación laboral, se colocó en la Fuente del Marqués.
Para la 1 de la tarde, solo aguardaban los colectivos “Comidas no Bombas” y el “FrenteX40horas”, mismos que sirvieron pozol a las y los asistentes y con un micrófono abierto frente al tendedero, invitaron al público a denunciar actos vividos de violencia laboral. Así se vivió un jueves de lucha laboral.


