Cultura

Caída del cielo

Foto: http://www.rodandocine.com/wp-content/uploads/2012/10/Skyfall_Adele.jpg

Por: Juan José Lara Ovando

Bond… James Bond regresa a la pantalla, pero no como siempre, sino más introvertido y temeroso, en gran medida vulnerable y en algún momento fuera de forma. Desde luego se trata de un agente 007 diferente, más real, por lo mismo estamos ante una película diferente sobre todo porque el reciente actor que interpreta al agente secreto, Daniel Craig, se ha caracterizado en sus dos filmes previos de mostrar la caracterización más fría e impasible, al tiempo que es también el que se muestra más tosco y de malos modales, prácticamente el perfecto asesino a sangre fría.

 

Dicho cambio se debe por supuesto a las libertades que han dado los productores para versatilizar las historias del personaje (y a él mismo) dándole lugar a los cambios mundiales como a los del mercado, por eso contrataron a un director de películas más intimistas y profundas, como de extracción teatral, Sam Mendes, muy diferente a todos los que han dirigido esta saga porque no rea­liza películas de acción, sino de intensidad dramática, lo que se nota en la presente entre­ga llamada Operación Skyfall, nombre que españolizado sería el que titula este artículo.

No obstante, Skyfall, como es llamada co­múnmente esta cinta, es también una pelí­cula con todos los atributos de súper agen­te británico, es decir, secuencias de acción espeluznantes, persecuciones destructivas, presencia de un villano temible, espionaje de alto nivel, ahora contra la agencia M16, a la que pertenece 007, mujeres hermosas con respectivo toque sexy (chicas Bond) y por supuesto fotografía y banda sonora es­pectaculares.

 

 

La diferencia estriba en que ahora la se­cuencia de acción (que es genial y bastante larga) es la primera de la película y no encon­tramos otra como ella; las persecuciones si son varias, la mayoría rutinarias, o sea, si se destruyen autos, motos y hasta un tren, pero hay dos espectaculares; un combate entre la niebla, donde el agente sale de las sombras con un entorno fantasmal, y la secuencia del elevador, ambas genialmente creadas, al máximo nivel de esta serie; el villano es un enemigo lleno de sorpresas, más intere­sante de lo habitual (Javier Bardem, siempre impecable) que en realidad no se interesa por vengarse de Bond, como la mayoría de villanos, sino de su jefa M (Judi Dench, genial como siempre, ahora con mayor participa­ción e importancia, aunque se supone es su última intervención en esta saga), pero que llega a derrotarlo y ponerlo al borde de la muerte; la que lleva la carga de las decisiones es la agencia M16, ya no el gobierno británi­co, mucho menos Su Majestad, la reina; las chicas hermosas no tienen tanto peso pero siguen siendo sustanciales tanto para esce­nas de acción como para escenas sexuales un tanto sobrias; las escenas visualmente son estupendas y tienen profundidad, como ésa de la niebla, producto del estupendo ci­nefotógrafo Roger Deakins, habitual en las películas de Mendes, al igual que el músico Randy Newman, espectacular, además de aderezado por la canción interpretada por Adele (es clásica una canción en casi cada película con un intérprete de primera línea como; Shirley Bassey, Madonna, Paul Mc­Cartney y The Wings, Tina Turner, Gladys Knight, Duran Duran y Sheryl Crow, entre otros).

Foto: http://www.rodandocine.com/wp-content/uploads/2012/10/Skyfall_Adele.jpg

Con todos estos elementos la firma EON, dueña de los derechos del personaje, cumple 50 añ

 

os de realizar esta saga, que inició en 1962 (El Dr. No, Young) y que ahora pre­senta su película 23, lo que la convierte en la serie más larga y duradera, además de la más taquillera después de la de Harry Potter. Aunque James Bond, personaje extraído de la literatura policiaca, creado por Ian Fle­ming, ha sido filmado por otras productoras que en su momento adquirieron los derechos y son muy fieles a las obras de Fleming, no son reconocidas por EON, pero entre ellas encontramos una versión para la televisión británica de Casino Royale, filmada en 1954, lo que le da más longevidad al personaje, así como una versión satírica de la misma obra, de 1967, realizada por seis directores, entre los que se encontraba John Huston, y Nunca digas nunca jamás, de 1983, de Irvin Kers­hner, interpretada por el propio Sean Con­nery, considerado a nivel popular el primer y mejor Bond.

Skyfall presenta un resultado polémico para las cintas de este personaje, pero no deja de ser interesante, incluso puede ser considerada una de las mejores de la serie (sin exagerar), pues es totalmente reflexiva y lógica, sin dejar de ser de acción, pero ahora con cierto suspenso que incita a preguntarse y buscar resolver algo, no solamente llenarse con el abuso de tiroteos, choques y golpes. La acción dramática y el manejo de actores era algo que le faltaba a la saga y eso Mendes lo consigue permitiendo una versión cuidada, entretenida y más veraz de este personaje, por supuesto recupera la altura de Casino Royale (Campbell, 06) y supera en mucho Quantum of solace (Forster, 08), la película anterior, que hizo caer la calidad de la saga.

En alguna medida se dice que el Bond de Skyfall es similar al Batman de Christopher Nolan, e incluso que el temible Silva de Bar­dem es similar al Guasón de Heath Ledger, guardando las debidas proporciones cada una tiene sus peculiaridades y brilla por sí misma, aunque realmente superar el Batman de Nolan es mucho pedir. Es buena, aunque un poco larga, creo que con unos minutos menos podría resultar más redonda.

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