Cultura

Cali morena

Por: Juan José Lara Ovando.

Cali, es la ciudad del sabor y el color, de los morenos de cuerpos ligeros y las mujeres de caderas redondas, de los cañaverales y el calor en una tierra tropical a casi mil metros de altura. Capital mundial de la salsa que siguen tocando los puertorriqueños y centro de la cultura en el sur de un país maravillosamente verde y multicultural, Colombia.

El cine colombiano es poco conocido para los mexicanos que estamos comúnmente saturados de carteleras estadounidenses que programan el 90% de la exhibición en salas del país, pero es uno de los cines en asenso de Latinoamérica, para ello cabe señalar películas de las últimas dos décadas con cierta repercusión internacional como: La vendedora de rosas (Gaviria, 98), La estrategia del caracol (Cabrera, 93), Rosario Tijeras (Maillé, 05), Perro come perro (Moreno, 07), María, llena eres de gracia (Marston, 04), La virgen de los sicarios (Schroeder, 00), éstas dos últimas en coproducción con EUA, Satanás (Baiz, 07), Los viajes del viento (Guerra, 09), Soñar no cuesta nada (Triana, 06), Paraíso travel (Brand, 08) y La sangre y la lluvia (Navas, 09) por señalar algunas. Posiblemente no tengan el éxito de las telenovelas que ahí mismo se producen y que la han convertido en el tercer mercado de habla hispana, sólo después de Brasil y México, pero empieza a tener cierta presencia internacional, a conocerse en mercados recónditos y a circular en festivales internacionales.

Uno de los certámenes reconocidos en el mundo, sobre todo a nivel regional, es el Festival de Cine de Cartagena con casi 40 años de existencia, especializado en filmografía latinoamericana. Ahora, de reciente creación y tratando de conseguir un sitio de reconocimiento dentro de la crítica está el Festival Internacional de Cine de Cali (Ficcali), que apenas ha llegado a su quinta edición e incluye pocas películas pero se dirige a una geografía más abierta.

En esta edición se han presentado tres secciones de competición: la internacional, la nacional y la de cortometraje, aunque se incluyeron cuatro secciones más: Plano general, Muestra de muestras, Enseñe a ver, Primer plano y Cine recuperado. Estás últimas secciones se refieren a un panorama del cine mundial (Plano general), a retrospectivas y muestras de grandes directores (Primer plano), a muestras y curadurías de otros festivales (Muestra de muestras), a cortometrajes desarrollados por escuelas de comunicación de la región (Enseñe a ver) y como homenaje a un director (Cine recuperado), que en esta ocasión se dedicó al director caleño Carlos Mayolo, fallecido en 2007.

De las secciones de competición que pelearon el galardón María, la de mayor interés es la internacional, que incluyó ocho películas: tres de España, dos de México, una italiana, una norteamericana y una libanesa. Ellas son: Mapa de Elías León Siminiani, 12; Los ilusos de Jonás Trueba, 13; La plaga de Neus Ballús, 13, las tres españolas; Heli de Amat Escalante, 13; Carmita de Laura Amelia Guzmán e Israel Cárdenas, 13, las dos mexicanas, la última en coproducción con Argentina; Limen de Emiliano Dante, 13, Italia; Solía ser oscuro de Matt Poterfield, 13, EUA, y; El mundo que no es nuestro de Madhi Fleifel, 12, Líbano- Dinamarca. La ganadora fue la cinta española La plaga, que cruza historias de dos hombres y tres mujeres que viven en la periferia de Barcelona, uno de ellos campesino y el otro un luchador que le ayuda con su producción, ellas una anciana, una enfermera y una prostituta que juntos enfrentan un problema ecológico pero también una crisis en sus vidas. Con actores no profesionales pero con un tratamiento estético que se llena de originalidad y poética que trasciende el lugar donde se sitúa.

Atrás quedaron la producciones mexicanas que iban con buena crítica, ya que Heli, viene de ganar el Mejor director en Cannes, Francia y Carmita logró muy buena recepción al indagar sobre una actriz cubana que dejó la isla para convertirse en la más grande estrella, dado el éxito de las rumberas en el extranjero, sobretodo en México, pero su tirada era Hollywood y ahí las puertas nunca se abrieron, con el pulcro manejo documental que Guzmán y Cárdenas han imprimido a sus películas (Cochochi, 09 y Jean Gentil, 10, entre otras).

Igualmente, la sección de cine colombiano tuvo ocho películas en juego: Gorgona, historias fugadas de Camilo Botero; La eterna noche de las doce lunas de Priscila Padilla; Edificio Royal de Iván Wild; Don Ca de Patricia Ayala Ruíz; Roa de Andrés Baiz; El resquicio de Alfonso Acosta, 12, ambas son coproducciones con Argentina; Looking for de Andrea Said Camargo, y; Pequeños vagos de Carlos Zapata. Todas del 2013, salvo una del año anterior. La ganadora fue Looking for, una historia documental sobre la propia directora buscando a su padre británico de origen pakistaní, tanto en Londres como en Asia, sin encontrar su paradero, pero la cinta logra convertir la carencia de medios en parte esencial de una propuesta narrativa y estética singular.

La sección de cortometraje tuvo 11 películas en competencia que procedieron de España, Argentina, Ecuador, Japón y Colombia. La ganadora fue la colombiana Alba de un recuerdo de Camila Rodríguez Triana, 13, un breve documental sobre el presente solitario de Alba, que presenta una propuesta arriesgada de imagen y sonido que permite construir una atmósfera profunda de la soledad. Un pequeño pero grato festival en el que la conversación reinó en los pasillos de salas y hoteles y cafeterías, con asistencia popular intensa y con mucha integración de los interesados, esa es la magia del cine que concentró este caluroso (cultural y físicamente) evento.

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