Cultura

Contra el teatro del “pastelazo”, obra sobre Joaquín Sabina

Se abordan temas como la migración, las costumbres, el amor, las relaciones interpersonales, entre otros

Por: Marianela Cortés

En la actualidad la gente se inclina más hacia el teatro del “pastelazo” que hacia uno más propositivo que sea un reflejo de la sociedad, lamentó Alonso Barrera, director de obra de teatro Pongamos que hablo de Joaquín, homenaje al cantautor español Joaquín Sabina.

“Puedes hacer teatro de comedia propositivo que aborde problemáticas sociales, con ese toque de humor, pero que lleve implícita una reflexión profunda. Eso es lo que pretendemos en Pongamos que hablo de Joaquín, se abordan temas como la migración, las costumbres, el amor, las relaciones interpersonales, entre otros.”

Con bien logradas actuaciones de Ramiro Baranda como Joaquín Sabina, Jessica Zermeño como Soledad, Evaluz Luna como Petrika, Dulce Dagda como Barbie, José Remis como Pepa, Cristóbal Ramírez como Domingo y Luis Odriozaba como el cantautor mudo.

La puesta en escena lleva este titulo pues el director creció con la música de Sabina, transformó sus experiencias por España en el libreto vivencial de la obra que hoy se presenta en el Centro de Arte y Creación Contemporánea “La Fábrica”.

La trama habla de un mexicano que llega a España a estudiar su maestría y narra poco a poco todas las aventuras que vive al lado de sus compañeros de cuarto.

Se presentan siete personajes cuyos vínculos se mantienen estrechos, se muestra la historia particular de cada uno enlazada a la historia de Joaquín y se develan los sueños de cada personaje así como la forma en la que los consiguen.

El director de esta puesta en escena, Alonso Barrera, habló acerca del teatro, de los pros y contras de esta profesión, así como el panorama cultural en la actualidad y el por qué la gente prefiere otros medios como la televisión o el cine por encima del teatro.

El teatro ofrece un vínculo directo, espiritual y muchas veces íntimo, entre el actor y el espectador que se congregan en un mismo espacio. Quien no disfruta una obra de teatro y no es capaz de sentir la emoción de las acciones vividas en el momento, en tiempo real, yo no sé con qué se pueda animar, es como un hombre que camina por un cable mientras todos los observan.”

Manifestó que el teatro es un negocio muy caro, muchas veces mal pagado, “la gente que se dedica a esto se ve limitada en lo económico, pues no les alcanza, tienen que tener por lo menos otra fuente de ingreso”.

Por su parte, cada uno de los actores expresaron su opinión respecto a si el teatro era redituable o no y todos coincidieron en que la profesión actoral no es sencilla, es una profesión muy sacrificada y mal pagada, pero “todo sea por amor al arte”, así se hacen las cosas con pasión para alcanzar lo deseado, expresó Jessica Zermeño, quien da vida a Soledad en la obra, una mujer que busca ser reportera y sueña con dedicarse a escribir.

Todos los actores que integran esta puesta en escena enviaron un mensaje a las futuras generaciones que piensan convertirse en actores y recomendaron empezar desde pequeños para asegurar un futuro más prometedor.

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