Cultura

Cultura: Mis monstruos hermosos, dar voz a quienes no la tienen a través del arte

Inspirada en la necesidad de representar la diversidad de identidades de género y a las personas que toman un espacio a fuera de la hegemonía, la artista Courtney Fappiano llevó a cabo la creación de 14 obras pintadas en óleo, que no sólo le sirvieron como terapia, sino que además le permitieron reflexionar sobre los temas de diversidad y mantener conversaciones al respecto.

“Quería pintar lo que se siente cuando te pones un outfit que te gusta y sales a la calle cómodamente. Quería retratar lo que se siente sentirse bien; sentirse 100 por ciento con uno mismo (…), porque ser diferente es hermoso. En esta ocasión, mis cuadros salieron muy diferentes de mis demás obras, sólo porque esta vez no tuve miedo de qué iba a pensar la gente”, manifestó.

La artista señaló que sus obras contienen una carga política y cultural, dado que, además de estudiar arte, estudió la licenciatura en Antropología Cultural, hecho por el cual busca visibilizar a las mujeres, las personas queer, así como la diversidad de expresiones de sexualidad a través de su arte.

“Yo creo que lo más importante es tener voz, aunque no sea la voz que todos quieren. Muchos de mis sujetos fueron mis amigos, amigas, amigues, las personas que están cerca de mí, y mi reto era no tener miedo de representarles tal como son y retratar su esencia”, señaló.

La exposición se titula Mis Monstruos Hermosos, debido a que la sociedad tiende a percibir a las personas de la comunidad LGBT+ como “grotescas” y “como algo que debe permanecer escondido”, por lo que su intención como artista es mostrar que son una belleza tanto por fuera como por dentro.

Asimismo, señaló que, a diferencia del resto de sus trabajos, en esta ocasión se dejó llevar y permitió que todo fluyera libremente sin esperar expectativas, hecho por el cual el proceso fue más rápido y el resultado mucho más fructífero. “Con esta exposición dejé de sentir tanta presión acerca de que todo tiene que ser perfecto, de que tengo que mezclar los colores perfectos, pensar cada pintura muy bien y hacer bocetos. Intenté hacer todo de manera muy rápida y dije ‘a ver qué sale’. Dejé de pensar demasiado en cómo me iban a percibir. Siento que el ser mujer es un constante pensamiento de cómo vas a ser percibida por lo que haces”, sostuvo.

Y, a su vez, añadió que mientras en la escuela los procesos eran muy rígidos, para realizar esta exposición tuvo que experimentar más por su propia cuenta. En este sentido, recalcó que hubo cuadros que tardó meses en pintar, mientras que otros fueron concluidos en un fin de semana, “eso también es parte del proceso, así como batear al capitalismo en el sentido de no sentirme improductiva”. Su trabajo estará expuesto del jueves 17 de febrero hasta el domingo 27 de marzo en Galería Libertad, cuyo horario es de 10 a 20 horas.

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