Cultura

Del #VL15 y del sonido

Catálogo Público

Por: Carlos A. García C.

@cgarca_a

La música es el tiempo sonoro (E.M. Cioran)

¡Hemos dejado las salas de concierto! La música se ha transformado en una industria cultural, desplegada en el ciber-espacio. Hoy en día el down-load propicia un acceso al sonido que genera un público que quiere ser parte de la festividad en masa.

Con el slogan El rock no es para todos se llevó a cabo la edición número 16 del festival Vive Latino y un total de 126 bandas, cinco escenarios, así como el sonido y la protesta hicieron de las suyas, desplegando una hibridación musical y sonora, como ha sido la constante de este festival en sus últimas ediciones.

De esta manera, cada que aparece el cartel, algunos puristas del rock (o de la escena) (palabra tan anacrónica y en desuso) se desgarran las vestiduras por la pluralidad de las bandas y de propuestas que se presentan en los distintos escenarios, donde los amplificadores pasan del punk, al electrónico y donde bandas que suenan a vestigios del post-punk con toda la atmósfera  de una época perdida, o bien  para danzar al ritmo de la cumbia o de los sonideros, también se pueden percibir coreografías de head-bangers sincronizados por el metal.

Esto ha propiciado una mezcla de varias generaciones de música, donde los géneros musicales se disuelven, mientras los asistentes desfilan excitados como nómadas, en la búsqueda de su banda favorita y algún beat que altere el sistema nervioso central, sabemos que la música es una forma de solventar el cotidiano de una forma más llevadera, a pesar de las masas.

Desde una cartografía musical este #VL15 presentó desde Inglaterra tres propuestas consolidadas Robert Plant and the sensational space shifter con la exploración de un sonido que buscaba perderse en la noche de cualquier viernes, por su parte The Specials proclamaron una alegoría con un rockabilly impecable. Los Happy Mondays hicieron gala de mostrar la idea de la noche interminable, y lo que fue la invención del rave como una danza, donde los cuerpos intoxicados, se desdoblan con la cadencia intermitente de un gospel-scratcheado.

Los reclamos y manifiestos por los desaparecidos de Ayotzinapa fueron una constante dentro del festival. Por su parte, Nacho Vegas exhortó al público a no cansarse. La Lupita interpretó los dinosaurios de Charly García como reconocimiento a los 43 estudiantes. Caifanes, Molotov y La Cuca también se sumaron a la protesta frente a la inoperancia de las autoridades que se supone nos representan. Del mismo modo, Aterciopelados y Garbage mostraron su solidaridad e incitaron a la resistencia. De esta forma la música  y sus signos fueron una persistente resistencia frente al olvido, quizá por eso la música enferma a la conciencia.

Afortunadamente Tlaloc no se apareció y mientras tanto Nortec Collective (Bostich+Fussible) iniciaban su gira de despedida, teniendo como invitado a Wolfang Flür de Kraftwerk y así el sonido nortec, que inicio a finales de la década de los noventas, despareció entre estrobos y una masa que se resistía al adiós. (Se recomienda el libro Paso del Nortec de José Manuel  Valenzuela.UNAM/CONACULTA/2004)

Por su parte Interpol se consolido como una banda capaz de hacer que su público la siga a todos lados, seguidores de Bolivia, Venezuela, Argentina arribaron al D.F a corear canciones como Evil o All the rage back home, de allí lo latino del vive.

Entre tanto de Sud- África Dave Matthews Band se mostró con ese sonido noventero, de un rock maquilado precisamente a partir de cierta experimentación sonora, con una sección de metales y guitarras que se pueden acompañar con un gin-tonic. Por su parte  Die Antwoord quizá fue el gran performance, el beat saturado, Ninja corriendo y brincando, un di jey emulando a un gorila apelando al fracaso evolutivo de nuestra especie, invocando al respetable al grito unísono fuck your rules.

Para la nostalgia La Revolución de Emiliano Zapata convocó curiosamente a los más jóvenes, como para ser testigos y arrebatar un pedazo de la historia del rock nacional y a la vez se constato el inicio de Juan Cirerol como parte del catalogo de cantautores dentro de la genealogía de Rockdrigo, pero retratando otras costumbres de nuestro territorio.

Lleno total para Iraida Noriega, 2 minutos, Cartel de Santa y Bomba Estéreo.

Mastodon  fue el estruendo mientras el #VL15 agonizaba. Apocalyptica cumplieron según algunos seguidores, aunque varios se enfadaron porque tocaron demasiadas canciones de Metallica.

Como propuestas se encuentran Mississippi Queens, Mon Laferte, Molotov Jukebox, Monsieur Periné, Hawaiian Gremlins, Corazón Attack, 424, La Sucursal de la Cumbia. Así que tenemos demasiadas bandas, por lo tanto demasiados sonidos.

Después de la euforia, los nómadas regresan a sus lugares de origen,  tratando de recuperar sus imágenes captadas por sus smart-phones y transitar de la imagen al sonido, que se vuelve ensoñación.

P.D. Nortec Collective (Bostisch+Fussible) se presentará este 24 de abril en estas tierras barrocas.

 

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