Cultura

EDÉN: un anime después de la humanidad

¿Qué pasará después de nosotros? ¿Qué criaturas poblarán la tierra? Más importante ¿Existirá la tierra? Se han contado muchas versiones de qué pasará cuando se extinga la humanidad y, ya sea por un apocalipsis zombie, desastres naturales, guerras o invasiones alienígenas, por lo general, el planeta termina pereciendo al mismo tiempo que los humanos, ya que somos nosotros mismos su ruina. Pero este no es el caso de EDÉN, un anime donde la caída del hombre significa la conservación del planeta.

EDÉN es una miniserie de cuatro capítulos que se estrenó en mayo de 2021 a través de la plataforma de Netflix. Fue producida por CGCG Studio Inc en colaboración con Qubic Pictures, además de ser dirigida por Yasuhiro Irie (mismo director de Fullmetal Alchemist Brotherhood) y escrita por Kimiko Ueno (guionista en Little Witch Academy y películas de Crayon Shin-Chan).

Contaminación, amor y robots

En EDÉN tenemos un futuro distópico que tiene como foco central a los robots, originalmente creados para ayudar y proteger a los humanos, pero que, tras su misteriosa desaparición hace muchos años, crearon su propio sistema autosustentable. En un mundo donde no hay humanos, la tierra está libre de contaminación y la naturaleza sigue su curso sin obstrucción alguna. Los robots hacen labores de mantenimiento, siembra y recolección para la creación de combustible y todo parece estar en absoluta armonía hasta que E92 y A37, dos robots agrícolas, encuentran una capsula de criogenización con una bebé adentro de nombre Sara Grace.

Pese a tener en su sistema la creencia de que los humanos son agentes peligrosos para el planeta, deciden proteger a la pequeña Sara para que ZERO, el líder de los robots, no la extermine. Así que, con ayuda de otros robots, escapan de la ciudad EDÉN 3 para poder cuidar de Sara y evitar ser reprogramados. Al crecer, Sara se enfrenta a los misterios de su origen y a su curiosidad por volver a EDÉN 3 en busca de respuestas.

EDÉN es una historia que habla de familia, de lo complicada que puede ser la crianza y la paternidad, pero con una metáfora muy empática sobre las relaciones padres/hijos, pues muestra cómo a pesar de no ser de la misma especie, los padres robóticos de Sara se esfuerzan por entender el mundo desde los ojos de su hija, aun si su forma de vivir esta más allá de su entendimiento. La familia, amigos y lealtad son el punto fuerte de las escenas más conmovedoras y tristes de la serie, pero, sobre todo, EDEN trae consigo un mensaje ambientalista que nos plantea la fuerte pregunta de si el mundo es un lugar mejor con o sin nosotros. Veras una crítica al ser humano y a su poco respeto por su entorno, siendo este su propio hogar.

Lo bueno y lo malo en EDÉN

La animación con CGI busca asemejarse a la tradicional, pero con un toque acertado en el diseño de sus robots, los cuales se llevan toda la atención de la serie, pues los diseños de los humanos pueden verse un poco fuera de lugar a su lado. La verdad es que en el aspecto técnico lo que mas destaca es la música, esta puede emocionarte y desmotivarte según se lo proponga. Es el trabajo de Kevin Penkin, compositor de la banda sonora de algunos animes y videojuegos como Made in Abyss.

¿Qué es lo negativo de EDÉN? Está abordado desde una visión menos cruda de lo que se podría pensar, lo cual no es precisamente malo, pero por gusto personal, creo que el dilema de si nuestra verdadera naturaleza es la destrucción pudo ser mucho más severo. Toca temas polémicos de una forma demasiado suave y optimista, pero asumo que su finalidad era más de dejar un mensaje positivo que una crítica fuerte.

No va a dejarte algo nuevo, la trama puede resultar predecible y al ser un anime bastante corto, todo avanza muy rápido además de que hubo varias preguntas sin respuesta, pero la posibilidad de otras temporadas no está descartada, así que en un futuro podríamos saber más sobre el pasado y el futuro de esta sociedad robótica o sobre sus otras ciudades, pues el argumento da para mucho a pesar de no ser precisamente innovador. EDÉN es una historia sencilla, bonita y conmovedora que te invita a reflexionar sobre qué tan indispensables y perjudiciales somos para este planeta, pero sin ser demasiado brusca, si quieres algo tranquilo para este fin de semana, te recomiendo que le des una oportunidad.

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