Cultura

En el corazón de la muñeca otomí

Originalmente era un trabajo de mujeres, sin embargo, al no haber otras fuentes de empleo, hombres y jóvenes se han sumado en la elaboración de muñecas artesanales.

Santiago Mexquititlán, Amealco de Bonfil. – Al sureste de la capital de Querétaro, entre Santa María Amealco y Temascalzingo, se encuentra Santiago Mexquititlán: comunidad donde la artesana otomí Ma. Petra Ledesma es originaria. El clima se siente cálido. Para llegar hasta la tierra del “árbol del mezquite” ha sido más de una hora de camino.

En el Cuarto barrio, la música con canciones regionales se escucha más que el ruido de la gente; los comerciantes que son parte de la feria artesanal Ar´mui Ar´Lele’ —que en otomí significa “en el corazón de la muñeca”— ofrecen elotes, tamales y bebidas típicas.

Ma. Petra Ledesma Rivas porta un traje verde colorido y un rebozo color gris que envuelve su torso. Hace 39 años se convirtió en artesana. En 1976 llegó a la Ciudad de México; cuatro años después de su mamá, quien aprendió a hacer el molde de la muñeca y lo llevó hasta Santiago Mexquititlán:

“Me fui a México. Había un departamento otomí. En ese tiempo las personas se iban allá a vender chicles y me fui; entré a ese departamento cuando el presidente era José López Portillo; él no quería que anduviera la gente en las calles y por eso hicieron ese centro, y ahí me estaban enseñando a hacer las muñecas. Pero en ese tiempo no me gustaba, porque era bien trabajoso. Ya después se fue mi mamá para allá y trabajó algunos meses”.

 

También puede interesarte:

Teme artesana que China quiera robarse a la muñeca otomí

Con Lelé, gobierno se cuelga de las tradiciones: artesano

 

Ledesma Rivas recuerda que, en sus inicios, sus principales puntos de venta eran en la Ciudad de México; posteriormente, Guanajuato, San Miguel de Allende y Janitzio: “En el metro Pino Suárez, Zócalo, Balderas; y ya después teníamos Patriotismo; había un centro ahí, todavía está ahí y luego en el hotel de México y en Alameda. Después me fui a San Miguel de Allende, después a Morelia y estuve como 6 años; me iba cada ocho días. Me iba los viernes y me regresaba los domingos en la tarde; ya cuando crecieron mis hijos y entraron a la escuela, ya solo se iba mi esposo”.

Creación de empleos

Ma. Petra Ledesma Rivas emplea a 15 personas que también son de Santiago Mexquititlán. Recuerda que originalmente era un trabajo de mujeres; sin embargo, al no haber otras fuentes de empleo, hombres y jóvenes se han sumado en la elaboración de muñecas artesanales: “Ahorita ya somos mujeres y hombres, porque no hay otro empleo; yo de esto saqué adelante a mis hijos (…) En total somos como 15, porque a lo mejor no nos va muy bien, pero quiero ayudarle a la gente, darle trabajo para que sus hijos se pongan a trabajar”.

El trabajo se lo reparten entre los 15 artesanos, que cada uno trabaja desde su casa. Esto les permite que no descuiden otras actividades, como cuidar a sus animales o a sus hijos. Entre todos producen mil 500 muñecas al mes, “unos cortan, otros se ponen a armar las patas y las manos, otros a marcar la panza y la cabeza. Yo en la máquina me dedico a coser. Ahorita ya les enseñé a mis hijas y se ponen a coser todo ahora ellos. Otros le ponen los rellenos, otros le pegan el cuello, las manos, las patas; otras le ponen cabello, lo trenzan y otros las visten”, explicó la artesana.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba