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Fotografía análoga: Revive la técnica tradicional de la imagen en Querétaro

Kodak Portra 400, dice uno de los filtros de Instagram, cuyo efecto en la foto es una imagen granulada, en tonos pasteles y de baja saturación; como si hubiese sido rescatada de 1970. Este filtro es usado por las generaciones más jóvenes, y es síntoma de una curiosidad por la fotografía análoga. Tanto así que Román Castillo, fotógrafo en Querétaro que trabaja con equipo análogo, considera que “se está reviviendo” esta forma tradicional de capturar imágenes.

Era el año 2000. Román Castillo y Carlos Rode Villa, dos jóvenes fotógrafos, saltaron de emoción por la llegada de la cámara digital a Querétaro. El primero, declaró haberse “olvidado” de sus cámaras análogas, químicos de revelado, negativos y rollos para pasarse completamente a la nueva tecnología.

“Afortunadamente, no me deshice de mis cosas”, dijo Castillo o ‘Pánfilo’, como lo llaman algunos de sus clientes por su usuario de Instagram. Sin embargo, la calidad de esa tecnología no le “llenaba tanto” como la que obtenía a través de la fotografía análoga. Es así como hoy, además de dedicarse a esta forma de fotografiar, también realiza el revelado de rollos por su cuenta y apoya en esa parte a otros centros fotográficos del estado, así como a fotógrafas y fotógrafos con cámaras análogas.

El caso de Rode Villa dista ligeramente del de Pánfilo. Antes del boom digital, él llevaba a los estudios del Centro Histórico a revelar sus rollos, esto como parte de su trabajo de fotógrafo en el periódico. El lugar era Foto Gaytán, que solía estar en la calle 5 de Mayo, era uno de los centros de revelado en la zona.

Yo tenía que revelar el rollo y ya luego nosotros lo digitalizábamos en el periódico. Fue la primera parte de mi trabajo en el periódico donde yo hice eso, y ya después dejé de utilizarlo porque, a los meses, me llegó la primera cámara digital réflex que tuve, y ya a partir de ahí empecé a trabajar con puro digital”, contó el fotógrafo y catedrático en la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).

Los negocios que se fueron

A partir del nuevo milenio, el auge de la foto digital se apoderó de lo análogo en Querétaro. Hubo centros de revelado fotográfico que solamente incorporaron lo digital y ofrecen ambas vías para la fotografía, así como también hubo aquellos que migraron totalmente de lo tradicional a lo nuevo. Así ocurrió con MF Photolab, localizado en Madero, casi esquina con Guerrero. Solían trabajar de forma análoga, pero, con el paso del tiempo, dejó de ser “rentable”, tal y como indicó Mari, colaboradora del estudio, con casi 19 años de experiencia en el lugar.

Actualmente, MF Photolab trabaja de forma digital. Sus equipos consisten en computadoras, impresoras, magacines (cartuchos para distintos tipos y tamaños de papel), cartuchos que contienen hasta 12 tintas de color y grandes máquinas automatizadas que materializan archivos digitales. Los negativos ahora son estos archivos en distintos formatos que reciben vía USB, correo electrónico o WhatsApp.

Los fotocentros de Kodak también eran concurridos por las personas que buscaban revelar e imprimir sus fotos. Uno de ellos estaba localizado en Francisco I. Madero, en el número 4, en la zona donde ahora se puede beber café en Italian Coffee o tomarle fotos al templo de San Francisco de Asís, las cuales ya no necesitan de un rollo ni del proceso de revelado.

Otros centros de revelado fotográfico que también se localizaban en el área del Centro Histórico, eran: American photo, en la misma calle de Madero; Irís fotoacabados, en calle Fray Servando Teresa de Mier; y Foto Regis, en la calle de Juárez.

Foto Regis es un caso particular, puesto que la empresa, cuya sede se encuentra en Ciudad de México, se adaptó al cambio de lo análogo a lo digital. En su página web se puede encontrar una gama de servicios como: impresión digital de fotografía, decoración con fotos y la transformación de las fotos digitales a productos tangibles. Sin embargo, no se ofrece el revelado fotográfico.

Un eventual regreso

La fotografía análoga vuelve a ser rentable, pues según Román Castillo, representa una oportunidad laboral en el estado. “Yo me doy cuenta de que crece el mercado porque me mandan a revelar rollos. Antes era revelar un rollo al mes, ahorita estoy revelando 15, 20 rollos a la semana”, destacó.

Pese a la revolución tecnológica en la fotografía, él apuesta por una vuelta en el tiempo a lo vintage, producto de la nostalgia de las personas de 27 años de edad en adelante y de la pasión de las y los jóvenes por tener fotografías retro. “Tiene como tres años que está volviendo a surgir todo […] Tal vez no todos hagan fotos, pero sí están interesados o les está interesando el proceso análogo”.

Cecilia Gabriela Velázquez

Estudiante de la Licenciatura en Comunicación y Periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro. 23 años; amante del rock clásico.

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