Cultura

Freddie Mercury, la estrella vuelta leyenda

El guion aborda tanto el crecimiento y la consagración de una banda, cuya estrella se vuelve leyenda y también los momentos cotidianos de los integrantes. Ciertamente la película tuvo muchos aciertos, pero no puede ser catalogada como una obra maestra.

No seré una estrella de rock. Seré una leyenda”.

Freddie Mercury

Es Bohemian Rhapsody (2018) la culminación de tres intentos por hacer un filme biográfico de la vida de Farrokh Bulsara (1946-1991), conocido por el mundo como Freddie Mercury: el vocalista principal y genio musical de la banda británica Queen.

La película abarca una temporalidad desde abril de 1970, cuando Freddie Mercury (Rami Malek) se unió a la banda Smile, donde Brian May (Gwilym Lee) y Roger Taylor (Ben Hardy) tocaban en ese momento. Más tarde formaron Queen. El filme termina en el concierto de Live Aid del 13 de julio de 1985.

En los 15 años que transcurren en la cinta se puede apreciar una evolución artística y personal de Mercury. Por ejemplo, la historia de su primer amor y pareja por más de seis años, Mary Austin (Lucy Boynton). Esta relación duró de 1970 hasta 1976, cuando él le reveló que era homosexual.

El guion aborda tanto el crecimiento como la consagración de una banda cuya estrella se volvió leyenda; así como los momentos cotidianos de los integrantes. Ciertamente, la película tuvo muchos aciertos, no puede ser catalogada como una obra maestra, pero tiene elementos dignos de mencionar.

Montaje sonoro

Es una película cuyo montaje y diseño sonoro se llevan el 70 por ciento de las buenas críticas. No por grandes efectos, sino por algo muy sencillo: muestra la evolución musical de Queen, banda con características musicales únicas.

Un ejemplo es A Night at the Opera, album que incluye el tema que da nombre a esta película. Es un trabajo aventurero que rompe las barreras de los géneros para transmitir un cúmulo de energías y atmósferas que no repiten la fórmula común de los éxitos de siempre.

Por eso el filme es impecable en ese aspecto, ya que al verlo en una sala —con la acústica adecuada— se pueden percibir los ajustes y experimentos hechos en este álbum, recuperados a 24 cuadros por segundo de manera magistral por los diseñadores de audio y el líder de equipo, John Ottman, quien también realizó el montaje de los fotogramas.

El casting

El trabajo de casting de este filme es, sin duda, uno de los mejores que se han hecho. Ya que si dicen que Rami Malek no es tan parecido a Freddie Mercury, no se puede negar que Wilym Lee trajo al Brian May de los años ochenta como si se tratara de un reflejo.

Hay que hablar del actor que debería tener varias nominaciones por su interpretación: Rami Said Malek, quien acabó con la idea de que cualquier otro pudiera interpretar a Mercury como él lo hizo. Se trata de una apropiación monumental del personaje en mímica, actitud y presencia. Se habla de alguien que estudió todo el material audiovisual que había disponible de Mercury y lo copió perfectamente.

Para un actor de 37 años —cuyo debut fue en 2004 en The Gilmore Girls, además de algunos otros papeles menores— no se podía esperar una actuación tan pulida. Sin embargo, su participación en la serie Mr. Robot, en definitiva le dio la experiencia que necesitaba; ya que es un personaje complicado, lleno de ansiedades y sentimientos que Malek supo interpretar y aprender.

Rami Malek tuvo un extenso entrenamiento de voz en los estudios Abbey Road, donde aprendió a imitar en lo posible la voz de Freddie Mercury. Hizo un gran esfuerzo, ya que él no sabía que en la película se haría una mezcla de su voz con la de Marc Martel —cantante que tiene el mismo timbre del vocalista de Queen— y la voz original de Mercury. El resultado de las tres voces es una mezcla que es difícil de diferenciar si se escucha la película por primera vez.

Los característicos dientes de Freddie Mercury que le empujaban un poco el labio superior hacia adelante fueron hechos para Rami Malek por el diseñador de efectos especiales Chris Lyons —quien se basó en la forma original del cantante. Sin embargo, el tamaño fue ligeramente más pequeño, ya que las dimensiones que pertenecían a Mercury no encajaban con el rostro de Malek.

De la producción

Con una inversión de 52 millones 400 mil dólares, la recreación de escenarios como el antiguo aeródromo de la Real Fuerza Aérea Británica en Bovingdon —donde se realizó el Live Aid de 1985— fue aprobada por el 94 por ciento de la audiencia de acuerdo a Rotten Tomatoes.

Las diferencias creativas fueron la maldición de este proyecto, ya que se concibió hasta la tercera preproducción. En la primera etapa, en 2010, Brian May anunció que se haría la película con la actuación de Sacha Baron Cohen, especialista en interpretar personajes. Luego de que se propusieran a directores como David Fincher y Tom Hopper para encabezar el proyecto, Cohen dejo la producción y el filme se abandonó.

Después de que en 2013 se designó como nuevo actor a Ben Whishaw y como director a Dexter Fletcher, el proyecto se canceló nuevamente por diferencias creativas.

Finalmente, se anunció en 2016 que Bryan Singer sería el director y que Rami daría vida a Mercury, aunque a pocas semanas antes de terminar de rodar, Singer fue despedido y Dexter Fletcher acabo la película. Es posible que debido a este cambio existan un par de errores en el montaje del concierto, y en otras escenas donde se puede observar un claro cambio de estilo. Se puede notar un cambio entre toma y toma, que da la sensación de que no corresponden.

Otro de los problemas fue que muchas veces el director de fotografía, Newton Thomas Sigel, tomó el rol de director en el rodaje, ya que Singer faltaba a los llamados y eso se puede notar en algunas tomas, pues unas son más detalladas que otras. Habría que dar más crédito a Thomas Sigel, ya que su experiencia en películas es muy amplia; él ha sido el fotógrafo de X Men, House y más de una veintena de títulos en los que ha coincidido con Bryan Singer como director.

Fuera de los problemas con las productoras, directores y equipos, la película se resolvió bien; hace honor a la figura de Mercury y a Queen. Es tanto una película para los fans como para la gente que sólo ha escuchado I Want to Break Free. Sin duda, Rami Malek se consolidó como uno de los mejores intérpretes de su generación. Están por cumplirse 27 años de la muerte de Freddie Mercury y el éxito de Bohemian Rhapsody demuestra que la leyenda no deja de vivir.

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