Cultura

Fusilamiento de Maximiliano: ‘Campanas de redención’, una obra para entender conflictos del presente

El principio de la obra es crudo en el cerro de las Campanas. Aparecen Maximiliano de Habsburgo y Benito Juárez —interpretados por Eduardo Wuotto y Jorge Cabrera, respectivamente— quienes contextualizan la situación política y financiera del país 30 años después de la caída del Imperio. Maximiliano lleva tres décadas muerto y Juárez, 25.

Ambos personajes recuerdan el momento culminante en que Maximiliano fue asesinado por orden de Juárez. En un abrazo a la patria ambos se redimen de culpas y aceptan la muerte del austriaco en el cerro de las Campanas. Posterior a esta escena dentro de la capilla, intervienen el personaje de Carlota y su amiga —Vianney Servín y Mady Toar—. Con ellas el ambiente se torna cómico, pues entre broma y broma invitan al público a realizar un recorrido por el cerro, hasta llegar a donde sucede el clímax de la obra y el final de esta.

Los enfrentamientos de los ejércitos imperiales franco-mexicano y el republicano tuvieron lugar en la ciudad de Querétaro el 6 de marzo y el 15 de mayo de 1867, en ese momento que se llama Sitio de Querétaro. Por esto, como escena final, desde la ficción aparecen los personajes de Jorge y Edgardo, soldados de diferentes bandos, quienes pelean en una de las últimas batallas, hasta que deciden dialogar y ponen en duda los motivos del enfrentamiento.

Se presenta un enfrentamiento titubeante en el que, dada su debilidad, incertidumbre y falta de esperanza; deciden exponer sus pensamientos, sus dudas y sus razones para estar en ese conflicto, señala Wuotto, director de la puesta en escena. El siguiente fragmento de la obra es uno de los más contundentes que demuestran que las barreras entre ambos bandos son meramente ideológicas:

JORGE: ¡Muerto por una carga Republicana, una bala mexicana!, sólo eso puede redimir tus pecados de traidor a la patria.

EDGARDO: (SONRIENTE) ¿Redimir? ¿qué pecados he cometido? ¿mexicana? ¿De la patria? De qué diablos hablas, ¿qué acaso no soy como tú o no hablo tú mismo idioma?, ¿qué acaso no comemos frijoles y chile con tortillas? (GRITANDO) Dime, ¿En qué soy diferente a ti?

JORGE ANCIANO: El ejército imperialista era de 5 mil.

Al reconocer esto, se perdonan la vida. El final de la obra muestra a dos hombres reflexivos del movimiento, unidos en busca de una nación mejor sin diferencias. En su mensaje al público destacan que conocer nuestro pasado nos guiará a entender los conflictos presentes y futuros de nuestra historia.

La obra fue presentada los días 10 y 17 de junio en el cerro de las Campanas, en el marco del 155 aniversario del fusilamiento de Maximiliano de Habsburgo, hecho que concluyó la Restauración de la República en México, la cual se avistaba desde el encarcelamiento del emperador de origen austríaco el 15 de mayo.

Bárbara Domínguez

Estudiante de Comunicación y Periodismo en la UAQ, 20 años, amante del café y las lunas de octubre.

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