Cultura

Informar y re-visionar mediante el arte: Teatro y SIDA

Para Josué Quino, el teatro no es sólo una disciplina artística, pues para él “permite vivir y pensar la experiencia del otro desde lejos”, refiriéndose a la capacidad de generar empatía entre el público y los actores

Para abordar temas socialmente sensibles, como la discriminación y derechos humanos de la comunidad LGBT+, Josué Quino eligió una vía no tan convencional: utilizar a las artes y el teatro como arma de información. A través del proyecto Teatro y SIDA, se difunden datos relacionados al Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH).

Optó por esta vía ya que, desde su punto de vista, “el arte tiene la capacidad de revisar, re-visionar estas actitudes [contra la comunidad LGBT+] y generar un cambio”. Agregó que la cultura lo es todo en la sociedad —los valores, costumbres y normas de comportamiento— y por ello apostó a adoptar una disciplina artística para la difusión de información.

El fundador del proyecto tomó la decisión de emprenderlo luego de que fuera diagnosticado con dicho virus; así, comenzó con la “difusión de información para la prevención y la defensa de personas que padecieran la misma enfermedad”. Con el paso del tiempo, incorporó temáticas relacionadas con la comunidad LGBT+ y contra el acoso escolar (bullying).

Para Josué Quino, el teatro no es sólo una disciplina artística, pues “permite vivir y pensar la experiencia del otro desde lejos”, refiriéndose a que tiene la capacidad de generar empatía entre el público y los actores. Cuando suben al escenario, los jóvenes que integran el grupo pueden resolver sus dudas respecto a temas considerados tabú o simples cuestiones de educación sexual: “Se sienten más seguros preguntando cosas, refiriéndose a situaciones y personajes de las obras, que preguntando por cosas muy personales directamente relacionadas con ellos. De esa forma se evitan señalamientos innecesarios”.

Finalmente, con respecto a su proyecto Josué comentó: “La cultura lo es todo en nuestra sociedad: todos los valores, las costumbres y las normas de comportamiento están empapadas de cultura; por ello decidimos adoptar una disciplina artística para la difusión de información, porque el arte tiene la capacidad de revisar, re-visionar estas actitudes y generar un cambio”.

Lucha histórica por derechos humanos

Originario del estado de Veracruz, se mudó a la Ciudad de México por dos motivos: para estudiar dramaturgia y para encontrar la felicidad. Quino contó que en su estado natal, si se pertenecía a la comunidad LGBT+, sólo se podían ser dos cosas: “o un ‘mata putos’ o travesti”, pero Josué no encajaba; los primeros se dedicaban a tener sexo con hombres únicamente, si primero sus parejas accedían a vestirse como mujer, y los segundos se veían obligados a trasvestirse si querían disfrutar de su vida sexual.

Cuando se instaló en la Ciudad de México se topó un día con una manifestación y, aunque al principio no sabía de qué se trataba, se acercó a escuchar. Acostumbrado al ambiente festivo de su natal Veracruz, primero pensó que era una especie Carnaval; sin embargo, tras escuchar las consignas y leer las mantas se percató que era una protesta, y no cualquier protesta, sino que era “la primera marcha de los ciudadanos homosexuales” en 1978.

Durante aquella marcha, Josué se cruzó con Juan Jacobo Hernández, quien en ese entonces estaba adscrito a las juventudes del Frente Homosexual de Acción Revolucionaria (FHAR). A partir de ese momento, Josué se unió al grupo y comenzó su trayectoria como defensor de los derechos humanos de la comunidad LGBT+. Más tarde se mudaría a Querétaro y, tras 10 años de participar en aquellas concentraciones, fue invitado a organizar la primera marcha del orgullo LGBT+ en la capital del estado.

Actualmente, Josué forma parte del comité que se dedica a organizar la marcha del orgullo LGBT+ en la ciudad de Querétaro, en sus propias palabras: “Este año queremos que se le denomine la ‘Marcha de la Unión’, pues queremos enfatizar en esa idea de que gente de todos los estratos sociales se integre: estudiantes, doctores, maestros, obreros, etcétera”. Josué Quino adelantó que la idea de las marchas siguientes gira en torno a que se respeten los derechos humanos y el reconocimiento como ciudadanos de las personas LGBT+.

¿Quiénes se oponen?

Josué Quino es un hombre de emociones; nadie podría negarlo, no después de verle hablar: sus manos se mueven al mismo tiempo que sus labios, como si fuera natural para él comunicarse con el cuerpo; su voz y sus dedos describen las escenas de su vida, de su trabajo y de lo que no existe todavía. Josué Quino es un hombre de teatro, hombre homosexual que lucha por los derechos de los demás durante más de 30 años en los que ha padecido el VIH.

Al final de la entrevista, Josué lanzó una pregunta a todos y a nadie: “Después de ver todo el apoyo que ha recibido la marcha y la comunidad en el estado, por parte de la población civil, de los estudiantes de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), de las empresas, etc. Hay una duda que sigo sin poder responderme, ¿Quiénes son en realidad los que se oponen a los derechos de la comunidad LGBT+? ¿Quiénes son en realidad?”.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba