Cultura

Locura y amor; psicología y arte: binomios que teje Óliver Morales

Por Luz Marina Moreno Meza

“Me orgasmea (…) el piano, es una actividad que te hace sentir vivo, existente, atraído, seducido”, expresó Óliver Morales Nieto, joven queretano que el sábado 11 de agosto presentará el recital “Los grandes genios del piano” en el Teatro de la República.

De acuerdo con el estudiante que cursa el octavo semestre de la Licenciatura en Psicología en la UAQ, para el concierto seleccionó a Beethoven, Liszt, Chopin y Rachmaninoff debido tanto al grado de identificación que posee con ellos como por el reto musical que pudieran representar.

“Hay una obra de Beethoven que es una sonata pero tenía una duda interna de tener que ejecutarla, era como un deber. Entonces agarré la partitura… fue tanta mi obsesión que en un mes ya la tenía”, expresó.

De Chopin optará por una pieza propia del filme El Pianista (2002), Balada N.º 1 Op. 23 de Chopin.

Además, Óliver Morales interpretará a Franz Liszt –compositor húngaro y autor de la obra Años de Peregrinaje– no sólo por su aprecio musical debido al aporte que tanto Liszt como Chopin otorgaron a la técnica y estética musical dotándola de “emotividad y expresividad” sino por la vida trágica que tuvo este personaje.

Franz Liszt se reconoce por desarrollar música ‘un tanto gris’, atribuible a la serie de decesos de colegas y familiares que experimentó, explicó.

“Toda su música es muy diabólica, también muy fúnebre, tenía cierta fijación con la muerte”, recordó.

Para Morales Nieto, Chopin se caracterizaba por su melancolía plasmada en la nota, una melancolía que no siempre puede ser expresada con la palabra.

“Muchas veces las palabras por más poéticas que quieran ser, no bastan para demostrarlo como con el eco de un sonido que va despareciendo en el silencio”, agregó.

El recital que ofrecerá el sábado 11 de agosto, y ha tenido más de medio año de preparación, promete abordar a la locura y al amor.

De acuerdo con Óliver Morales la semiología musical está emparentado, con la semiología mental, por lo tanto los compositores no pueden dejar de lado el ser humanos, por lo que son partícipes de debilidades.

“Gracias a la psicología podríamos ver que las mentes de todos los artistas algo tienen que ver y son signos”, manifestó.

Sus notas y acordes se escucharán en el Congreso de Sexualidad en América Latina

Después del próximo recital, el pianista partirá a Colombia en el mes de octubre para ser partícipe del Congreso de Sexualidad en América Latina, en donde prestará su servicio como pianista en conjunto con el taller “Arte: cómplice de nuestras fantasías eróticas”, en el que a través del arte (música, danza, escultura) el individuo podrá expresar su fantasía.

Como parte de su participación, tocará en la cena de gala del congreso.

En la adolescencia, Óliver Morales Nieto no imaginó compaginar la música con su estilo de vida; fue la visita de un conocido lo que provocó que su apego por el grafiti se volcara en un interés familiar.

“Imagínate que me llevaba mis aerosoles y todas esas estupideces (…) de repente un día llegó un compañero a mi casa, tocó Beethoven; ¡yo avergonzado tenía dos pianos y familia de músicos! ¿Y yo qué no?”

Así, comenzó su gusto por el piano. En diciembre de 2007 interpretó su primer recital en el Museo de la Ciudad. También ha tocado en el Museo Regional y en el auditorio Josefa Ortiz de Domínguez, en un evento del Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado de Querétaro (Icateq).

 

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