Cultura

María llena eres de gracia pero el señor no está contigo: La transportación de drogas al interior del cuerpo (Dir. J. Marston, 2005)

Por Luis Enrique Hurtado Trejo

María Álvarez (Catalina Sandino Moreno) es una joven de 17 años de edad. Trabaja en un cultivo de flores quitándole las espinas a las rosas. Ella, al igual que muchos jóvenes latinoamericanos, es pilar fundamental de la economía doméstica de su familia: la abuela materna, la madre y una hermana mayor, quien es madre soltera de un pequeño varón. La educación para Álvarez, como en toda América Latina, no es un mandato, sólo es una recomendación.

La situación para María no es fácil. Problemas en la casa por la situación económica se hacen presentes, el trabajo es mucho y el sueldo poco, por lo cual, por más que se estire el dinero nomás no rinde, lo cual es un factor para que las relaciones interpersonales en casa no vayan del todo bien, sobre todo con la hermana, ya que la responsabilidad del niño pareciera caer sobre ella. En lo personal las cosas no andan mejor, está embarazada y ha tomado la decisión de ser madre soltera antes de estar junto con el padre del niño.

Después de que renunció a su trabajo, una oportunidad se le aparece en el camino a María Álvarez; sí, moral y legalmente no es la más adecuada a tomar, pero, ante la necesidad económica decide hacerlo. Bien reza una frase del doctor Juan Cajas Castro: “Los cárteles del narcotráfico brindan cobijo al desamparado”. Y en efecto, el narcotráfico no discrimina a nadie, para todos hay un trabajo que se les será remunerado aun y cuando se sean coparticipes en una actividad considerada como ilícita. Así que decide prestar su cuerpo para transportar dosis de drogas, acepta trabajar como mula.

El objetivo del trabajo de María es transportar droga en el interior de su cuerpo, así que debe de tragar varias pepas –globitos– para un viaje que realizará de Bogotá (Colombia) a Nueva York (Estados Unidos). Embarazada asume el reto María de llevar 70 pepas dentro de su estómago para después defecarlas y entregar la droga al contacto de Estados Unidos. El pago que recibirá por la droga será de cinco mil dólares.

La película nos proyecta uno de los tantos despliegues que tiene la actividad del narcotráfico, el cual corresponde a la transportación de drogas dentro del cuerpo. Una de las actividades que en algún momento todos hemos escuchado que existe, pero que no se abunda sobre ella, ya que las películas, las noticias o las series televisivas de narcotráfico no tienen interés por presentar y profundizar esta forma de utilizar el cuerpo dentro del narcotráfico, ya que es más espectacular hablar del gran poderío y riquezas que tienen los narcotraficantes, con lo cual se orilla a que los jóvenes piensen en la alternativa de unirse a sus filas, no tanto por la necesidad, sino por la idealización que se ha formado alrededor de la actividad del trasiego de drogas.

El narcotráfico no discrimina, tiene trabajo para todos, pero también es cierto que el sistema en el cual está inmerso es el capitalismo, ya que los sujetos contratados para cualquier actividad que desarrolla este fenómeno pasan a ser un simple objeto, en donde no importa si mueres el día de mañana, ya que siempre habrá alguien que pueda ocupar tu lugar, es como si sólo se tratará de la sustitución de una tuerca, un tornillo o cualquier otra pieza de una máquina. En el caso de las mulas no es la excepción¸ quienes entran a trabajar dentro de esta actividad no son vistos como personas, como semejantes, son vistos como una caja, como un envoltorio que tiene vida propia y será capaz de transportar dosis de drogas al interior de su cuerpo, quedando así la utilización del cuerpo reducida a una cosa.

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