Cultura

Medio ambiente: Cotorras amenazan hábitat de otras aves

Cotorras provenientes de Sudamérica son consideradas como una especie invasora, ya que atentan contra la fauna local al reproducirse rápidamente, no tener depredadores y tener facilidad de conseguir alimento, destacó Alfredo Acosta, biólogo egresado de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) y encargado de un proyecto dentro de la institución que tiene como fin crear conciencia y apreciar la fauna del estado, particularmente la que habita en los campus.

El proyecto sobre las aves de la UAQ empezó en agosto de 2019 en Centro Universitario (CU), debido a que tuvieron que remover muchos de los árboles que se encontraban en malas condiciones; cuando los movieron se percataron que había nidos de cotorras, a lo que muchas personas empezaron a preocuparse, quejándose que las estaban matando o quitándoles su hogar.

Posteriormente empezaron con el monitoreo para ver cuantas había, en qué campus se encontraban, cuántos nidos por cada facultad, en qué tipo de árboles hacen sus nidos, entre otros datos. Después de empezar a trabajar se dieron cuenta que en el campus CU hay una población considerable de cotorras, la cual es de alrededor de 90 ejemplares, no obstante, también en el campus Corregidora se tiene detectado una gran población estimada de 150 ejemplares.

Estas aves son originarias de Sudamérica, principalmente de Brasil, Uruguay, Paraguay y Argentina, de ahí su nombre de “cotorra argentina” o “perico monje”. Llegaron a nuestro país como mascota, sin embargo, después se escaparon a grado tal de tener poblaciones bien definidas en 28 estados de la República. Aquí en Querétaro están distribuidas en la mayoría de los parques urbanos, pero en particular la Universidad les parece una opción bastante atractiva al tener bastante arbolado.

Como un ejemplo de lugar ideal para ellas está campus Corregidora, y su gran población que tienen se debe a que cumplen con casi todas las características que le gustaría tener a una cotorra argentina en su hábitat natural, las cuales son: áreas abiertas y árboles altos, debido a que ellas suelen construir nidos entre 10 y 15 metros de altura aproximadamente. Además, el campus Corregidora cuenta con eucaliptos, la cual es otra especie exótica, originaria de Australia, y en estos árboles es en donde principalmente se han detectado los nidos de las cotorras.

De aquí deriva la importancia del proyecto, pues estas cotorras son de los únicos psitácidos (pericos, loros o guacamayas) que construyen nidos a base de palitos, mientras que otras especies usan cavidades. Asimismo, esta especie puede llegar a construir nidos con un peso de hasta 150 kilogramos. Esto sumado a una altura entre 10 y 15 metros del suelo, representa un gran peligro a toda la comunidad universitaria.

Por último, Alfredo remarca que no se le debe de proteger tanto, ya que muchas personas les proveen de alimento, el cual, por cierto, no aporta ningún tipo de nutrición, como el pan, frituras y tortilla. Al protegerlas fomentan su crecimiento poblacional y perjudican a especies nativas, con quienes compiten en alimento o un nicho para anidar. Si se quiere saber más del proyecto de las cotorras y otras especies presentes en la UAQ, el biólogo puso a disposición de las personas la cuenta de Instagram @avesuaq.

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