Cultura

Reflexione en Real de Catorce

Caminé por el desierto con la luna de compañía.

Esa noche la proyección cósmica del yo me inundó de tranquilidad y energía.

Caminé y caminé.

Deseché la visceralidad, pues ¿encontré el rehilete de la vida.

Inmensidad e infinito.

Amanecen en las almas de quienes a diario escuchan el grito de guerra, de exterminio, gritos que recorren la ciudad perdida.

Vi el desierto y mi mente percibió cómo. el tiempo descompuesto me guío hacia paisajes cósmicos para contar cosas maravillosas que el humano civilizado no entendería cegado por el odio y la ignorancia.

Ahora, de nueva cuenta en la ciudad, pienso que todo es cuestión de deshacerse de la visceralidad para alimentar la voluntad de querer ser.

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