Cultura

Rock y conciencia social con sabor a Café Tacvba

El pasado domingo 18 de noviembre, Café Tacvba abrió su show con un mensaje contra las corridas de toros

Por: Flor Velázquez Macotela

La cita era a las ocho de la noche. Las puertas de la Santa María abrieron desde las seis y media y en una hora se llenó a reventar. Personas de todas las edades esperaban a quienes desde hace tres años no pisaban suelo queretano.

Una noche clara cobijaba a más de seis mil fanáticos que coreando el “pa pa ru pa pa eo eooooooo” esperaban ver salir a sus ídolos, a esos músicos mexicanos reconocidos internacionalmente porque con sus canciones han marcado momentos importantes en la vida de muchas personas, Café Tacvba.

Las luces se encendieron para dar entrada a Rubén Albarrán, reconocido activista social en México y dirigente del Colectivo AHO, que lucha por el respeto a las tierras de los huicholes en la zona de Wirikuta, San Luis Potosí, acompañado de un grupo de activistas queretanos en contra de la tauromaquia.

Hubo un discurso breve por parte del representante de esta organización anti-taurina en donde invitaba a todos los presentes a exigir que en esos recintos no se lleven acabo masacres animales y que se utilicen para unir a las personas con la música.

Entre aplausos y rechiflidos dejaron el escenario mientras que los asistentes se quedaban con la expectativa sobre el momento en el cual comenzaría el gran show.

El momento llegó casi puntual, los tacubos subieron al escenario y sin más ni más el “pa pa ru pa pa eo eoooooo” que los asistentes coreaban dio inicio a la que sería la primera canción de una noche inolvidable en la Plaza de Toros Santa María, El baile y el salón seguida de Cómo te extraño, mi amor.

Entre gritos y aplausos, Rubén Albarrán, ahora apodado “zopilote” en su mas reciente producción “El objeto antes llamado disco” agradeció al público la presencia en ese evento con la advertencia de que la fiesta apenas comenzaba.

Las persianas pusieron a brincar a los asistentes seguida de Las flores, que sonó perfectamente aun sin Alejandro Flores dándole ese toque único con su violín.

“Y ésta va dedicada para todas las mujeres”, grito Rubén Albarrán al iniciar los primeros acordes de La Ingrata.

La Plaza de Toros Santa María comenzó a vibrar entre saltos y gritos de los fanáticos que al ritmo de “…Ingrataaaaaaaaa, no me digas que me quiereeeeeeeees…” hicieron que en la zona del ruedo se levantara una enorme nube de polvo y que los que se encontraban en las andanadas se agarraran hasta con las uñas porque la estructura de la Santa María no dejaba de vibrar y temblar.

Le siguieron Cero y uno, Eo (el sonidero), La locomotora, Volver a comenzar y Déjate caer, el famoso cover de Los Tres, en donde los tacubos hacen esa inigualable coreografía al final de la canción imitada por muchos fans presentes en el concierto.

No controles y Chilanga banda hicieron recordar al Café Tacvba de los años noventa, mientras los fanáticos no dejaban de corear las letras de cada una de las canciones que se presentaron.

“Esta canción va dedicada a nuestros hermanos huicholes que están luchando por que las transnacionales no destruyan su tierra sagrada de Wirikuta, también está dedicada a nuestros hermanos de Cherán en su lucha incansable contra la tala de arboles, el narcotráfico y la violencia… queremos un Estado de paz, un Estado-Nación amoroso…” expresó Rubén Albarrán para dar inicio a El fin de la infancia seguida inmediatamente por La chica banda.

Las luces se apagaron y Rubén, Meme, Joselo y Quique bajaron del escenario para regresar 10 minutos para interpretar De este lado del camino, primer sencillo de “El objeto antes llamado disco”, seguido de El espacio y para sorpresa de muchos Aprovéchate y Eres, con una interpretación única por parte de Meme.

Se acercaba el final del concierto pero no por eso la energía de Café Tacvba dejó de prender a los miles de fanáticos que habían esperado años para verlos de nuevo, María, Bar Tacuba y El puñal y el corazón fueron la canciones con las que esta famosa banda de Ciudad Satélite concluyó el concierto en tierras queretanas, no sin antes un salto en el que Rubén Albarrán cayó de espaldas entre el público.

Un concierto inolvidable, único, y sin duda alguna prendido de principio a fin. Los tacubos siguen teniendo la misma energía que los ha caracterizado por más de 20 años.

“¡Oeeee oeee oeee oeee Cafééééé Caféééééé!” coreaban los fanáticos completamente satisfechos por el espectáculo que sus ídolos les ofrecieron. Larga vida a Café Tacvba.


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