Cultura

¡Sí, acepto!

Por Ignacio Frías

Hola y bienvenidos de nueva cuenta a este espacio de crítica y expresión del mundo del teatro. En esta ocasión nos subiremos a lo más elevado del escenario teatral y veremos desde tramoya el monólogo amoroso ¡Sí, acepto!

¡Sí, acepto! fue escrito por Jessica Zermeño, joven actriz que se ha ido colocando en el gusto del público queretano y que ha demostrado su gran calidad histriónica al participar en diversas obras como Las mujeres hablan, Monstruos el musical, Aldonza. De igual manera Jessica ha logrado dar un impulso al INAI (International Actors Insitute), colegio que dirige al lado de Alexandro Vaguiore y que es uno de los pocos en Querétaro que ofrecen la carrera de Actuación.

Escrito y dirigido por Jessica Zermeño, ¡Sí, acepto! nos muestra la historia de “Euproshine” una joven casadera a la cual su novio ha dejado en el altar. Al darse cuenta de lo anterior, comienza a entablar un monólogo con los invitados a la boda (que en este caso es el público) en el que cuenta sus relaciones amorosas y consejos que propios y extraños le han dicho desde que tenía cinco años hasta el momento en que su novio le ha marcado para decirle que comienza a dudar si debe casarse con ella.

Es así como Jessica inspirada en su vida amorosa y en la de muchas otras mujeres, comienza a desmenuzar la concepción que se ha formado del amor en nuestra sociedad, analizando una serie de relaciones frustradas que van desde el amor del jardín de niños, pasando por los amores adolescentes hasta llegar a las relaciones serias donde un compromiso está de por medio, terminando con el abandono en el altar y una reflexión sobre la naturaleza del amor.

Lo bueno

En esta ocasión son varias cosas, empezando por el guión que tiene ritmo y dinamismo logrando tener al público a la expectativa de lo que sucederá con la novia abandonada, además de que la misma obra logra hacer que los espectadores interactúen con la novia al ser parte de los “invitados”. De igual forma la iluminación logra un ambiente propicio, que se complementa con las constantes interrupciones de la madre de “Euproshine” grabadas por el reconocido actor queretano Jorge Izquierdo “Chito”.

Mención aparte merece la gran actuación que brinda Jessica en el papel de novia dejada en el altar, logrando interpretar desde una abuela con artritis hasta un niño de segundo grado que tiene pretensiones de galán; así con los cambios histriónicos en el escenario, Jessica engancha al público que va siguiendo la vida amorosa de la protagonista hasta el punto de su redención como mujer que ama envuelta en lagrimas, provocando entre uno que otro espectador una que otra lágrima.

Lo malo

La puntualidad al empezar la obra, que se retrasó por espacio de 30 minutos, desesperando a uno que otro de los asistentes.

Lo extraño

El moño rosado de zacate que te dan en la entrada y la manera en que la actriz hace promoción de la obra vestida de novia en el Centro Histórico de la ciudad invitado a la gente que pasa a su “boda”.

El colofón cinematográfico

La espera terminó para aquellos fans de Harry Potter y es que por fin se estrenó la última parte de esta mega saga cinematográfica en la que se resuelven muchas de las incógnitas y cabos sueltos que quedaron pendientes en su precuela, la primera parte del séptimo libro de J.K. Rowling.

Si bien la amplia extensión del último año de Harry Potter hacia imposible trasladarlo al celuloide (a pesar de que se dividió en dos partes, a pesar de las críticas de los aficionados) el director David Yates y el guionista Steve Kloves lograron estructurar un último capítulo que rescata la esencia de la historia y centra su atención al punto clímax de la saga: la confrontación final entre “El-que-no-puede-ser-nombrado” y Harry Potter.

Si bien los guiones de las ultimas cintas fueron criticados por omitir detalles importantes de la historia, “Las reliquias de la muerte I y II” se reivindican sirviendo la primera parte como preludio y construcción del escenario épico de la batalla que se desarrolla de forma rápida y vertiginosa en la segunda entrega atando cabos que habían quedado sueltos.

Es sin duda esta película la más espectacular de todas, cuidando los mas mínimos detalles de animación (basta con ver la escena en la que los mortífagos atacan el castillo de Hogwarts) así como las actuaciones de dos grandes personalidades británicas como son Michael Gambon (profesor Dumbledore), Alan Rickman (Severus Snape, demostrando una seriedad que lograr romper en el momento adecuado) y el trío de protagonistas a los cuales hemos podido ver madurando tanto física como actoralmente a lo largo de las ocho cintas.

Lo único negativo que podemos decir de la cinta es que las escenas que en el libro se presentan con una carga de tensión y emotividad, no fueron orquestadas de forma tan magistral como se pudieran haber realizado aprovechado con los recursos cinematográficos (como la escena de la muerte de uno de los gemelos Weasley)

En resumen, puedo decir que la película cumple con lo esperado dándole un final acertado a la saga, resaltando el romanticismo de los personajes y dejando al espectador con un buen sabor de boca y demostrando que por más que tengas un destino escrito se pueden cambiar las estrellas.

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